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Un pacto verde (postergado) para Chile

por 5 diciembre, 2019

Un pacto verde (postergado) para Chile
El reto del cambio global se ha agudizado como sostiene Naciones Unidas al advertir, en días pasados, que la temperatura media del planeta este siglo subirá 3,2 grados Celcius, incluso si se cumplen los compromisos de reducción de emisiones enmarcados en el Acuerdo de París de la COP21, lo cual significaría “impactos climáticos destructivos”. Es decir, aún si recuperamos la paz social y avanzamos a las profundas reformas sociales que Chile necesita, tendremos que volver a focalizarnos en la agenda verde.
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Hace algunas semanas escribí esta columna, pensando que la cumbre de la COP25 se realizaría en Chile, y en vistas del enorme desafío planetario del calentamiento global.

La agenda nacional cambió y nos olvidamos de la COP y del medio ambiente.

Sin embargo, el reto del cambio global se ha agudizado como sostiene Naciones Unidas al advertir, en días pasados, que la temperatura media del planeta este siglo subirá 3,2 grados Celcius, incluso si se cumplen los compromisos de reducción de emisiones enmarcados en el Acuerdo de París de la COP21, lo cual significaría “impactos climáticos destructivos”.

Es decir, aún si recuperamos la paz social y avanzamos a las profundas reformas sociales que Chile necesita, tendremos que volver a focalizarnos en la agenda verde.

Un Pacto Verde para Chile nos tendrá que obligar a un acuerdo amplio conducente a un desarrollo sustentable para las actuales y próximas generaciones: un pacto intergeneracional.

Se requiere una nueva visión del desarrollo que trascienda el concepto de desarrollo sustentable de los 90, que solo intentaba mitigar los problemas ambientales.

El peso de la evidencia científica, el incremento de los desastres naturales, el impacto de la contaminación en la gente, y la demanda ética nos interpelan.

Para abrir un diálogo político y social, que lleve a acordar medidas impostergables, quiero proponer los siguientes elementos.

Fin a las termoeléctricas a carbón y descarbonización de la matriz energética. Para ello, propongo:

-Aumentar el impuesto al CO2, de las fuentes fijas, de 5 a 32 dólares por tonelada, generando la recaudación de 1.000 millones de dólares. Ello hará inminente el cierre de las termoeléctricas a carbón más contaminantes y acelerará los plazos de su cierre total para antes del 2030.

-Plan Nacional de Energía Solar y Eólica, que impulse el ordenamiento territorial para los nuevos proyectos, un mecanismo de fast track para evaluación ambiental y compensaciones a las comunidades que las acojan, e inversiones en la red de transmisión para hacer viables económicamente dichos proyectos de energías renovables.

-Una nueva Ley de Distribución Eléctrica para iniciar la transformación tecnológica hacia las ciudades inteligentes, dar viabilidad a la electromovilidad y potenciar la generación distribuida y domiciliaria.

-Generar un programa de subsidios para las empresas que reciclen o reduzcan su aporte en huella de carbono.

-Establecer un Fondo para impulsar el desarrollo de electrocombustibles proveniente de las energías renovables para uso en minería, aviación y transporte marítimo.

Plan de Descontaminación

-En el mandato 2022-2026, Ventanas, Coronel y Mejillones deberán tener cero episodios de contaminación. Sus habitantes han pagado costos altos en salud por entregar energía a Chile.

-Elevar, y en algunos casos crear, las normas que fijan los estándares de los planes de descontaminación y las zonas de latencia; esto es, resolver los vacíos de las partículas contaminantes no reguladas.

-Nueva legislación sobre las declaraciones de “Emergencia Sanitaria” y “Catástrofe Ambiental”.

-Aprobar el proyecto sobre delitos ambientales que se discute en el Congreso.

-Establecer un Fondo de Descontaminación de Ciudades con los ingresos generados por los impuestos a las emisiones:

1.- No eximir del pago de impuesto verde a los vehículos nuevos (furgones, camiones y vehículos de empresas) que representan el 21% de los autos vendidos el 2018, todos diésel.

2.- Reducir a cero los episodios de contaminación crítica en ciudades del sur, generando un plan de inversiones para descontaminar ambientes intradomiciliarios mediante mejoras en la aislación térmica de las viviendas, y el reemplazo de los sistemas de calefacción, sobre la base de leña y combustibles fósiles, por electricidad.

Recursos hídricos y sequía

-Definir una Política Nacional de Aguas, incluyendo una nueva institucionalidad rectora de aguas.

-Asegurar, en el marco de la elaboración de una nueva Constitución, el agua como un derecho humano priorizado para agua potable, saneamiento y usos domésticos de subsistencia.

-Contar con planes de manejo de cuencas de ríos y lagos.

-Aprovechar las fuentes alternas de agua, como las aguas servidas tratadas, las aguas grises y la desalinización en casos excepcionales.

-Aprobar la ley de protección de glaciares, como reserva estratégica de agua dulce.

-Actualizar la norma de emisión de aguas residuales para fomentar su reutilización y no descargar aguas residuales crudas en ninguna ciudad de Chile.

Protección de los océanos y los recursos marinos

-Crear una nueva Ley de Pesca, que privilegie el uso sustentable del recurso, la protección de las comunidades de pescadores artesanales, y restrinja la pesca de arrastre.

-Establecer nuevas áreas marinas protegidas, principalmente costeras, completar los planes de manejo e invertir en aplicaciones satelitales para fiscalizar las áreas protegidas, todo ello para mitigar el cambio climático y regenerar las poblaciones de especies marinas.

-Establecer una moratoria a salmoneras en reservas nacionales y mares prístinos.

-Prohibir los plásticos de un solo uso y prohibir gradualmente los envases plásticos no-reciclables, más un sistema de depósitos para reciclar.

Acuerdos internacionales

-Chile debiera suscribir el Acuerdo de Escazú sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales de América Latina y el Caribe, con una declaración interpretativa si fuese necesario.

Este listado es un punto de partida para un debate abierto, que genere un consenso para el desarrollo sustentable de nuestro país.

No podrá haber cambios sociales profundos en el país, como la gente ha demandado a través de las movilizaciones, sin considerar la dimensión clave de la sustentabilidad.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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