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Cambios urgentes

por 26 diciembre, 2020

Cambios urgentes
¿Qué se necesita? Un líder con mucha credibilidad, respeto, autonomía y poder de decisión. Un técnico que al solo hecho de mencionar su nombre la primera impresión sea de admiración. Los jugadores saben fotografiar de inmediato a su líder, por lo tanto, esa selección y elección por parte de la ANFP debe ser muy riguroso y debatida.
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En marzo, Chile se jugará un alto porcentaje de la opción de poder clasificar a Qatar 2022, es un tema de proyecciones y consideraciones de juego. Son partidos ante rivales directos y bien perfilados como Paraguay y Ecuador; a lo menos en esa doble fecha se deben alcanzar los cuatro puntos para seguir teniendo opciones en el largo y duro camino al mundial.

Digo esto, porque en las últimas tres clasificatorias, el rango para los pasajes directos se basan en la línea de los 28-29 puntos, de los cuales hoy Chile ostenta 4, jugadas ya dos fechas dobles. Está comenzando esto, pero claramente, ya hay dos escapados (Brasil y Argentina) y varios países en el pelotón de avanzada (Uruguay, Colombia, Ecuador, Paraguay y Venezuela). Por eso es clave y casi determinante que en marzo, a lo menos la Roja sume cuatro puntos para no quedar rezagada o prácticamente eliminada de Qatar 2022.

Y en estos cambios urgentes, el primero de todos es saber a ciencia cierta quien será el líder para asumir el desafío, dado el alto interés de Colombia por contar con Reinaldo Rueda, quien a su vez, y con todo el derecho del mundo, optará pode dejar Chile tras dos años y medio de gestión para encausar la selección cafetera, que vive un proceso muy similar a la de Chile en cuanto a rendimiento y cuestionamientos por la evolución del equipo.

La danza interminable de nombres (muchos de ellos sin ninguna base) es larga y llena de rumores.Chile tiene un prestigio que seguir defendiendo, porque eso se ganó en la cancha, por ello no se puede y debe dejar casi al azar una decisión de este calibre.

¿Qué legado dejará Rueda? Hay que recordar que a su arribo y con Arturo Salah como presidente de la ANFP, el colombiano fue claro “vengo a dirigir a la selección chilena eliminada de Rusia 2018, no a la bicampeona de América (…) no me contrataron para realizar el recambio, sino que para clasificar a Qatar 2022”. Rueda dejó siempre claro su mensaje, fuimos nosotros quienes le exigíamos algo que no estaba en los planes y tal vez no había por donde concretarlo, porque no es una defensa al técnico, pero lamentablemente y después de probar más de 80 jugadores en la selección adulta, el recambio es débil y con piezas que no están aún o no estarán a la altura de la base de los bicampeones de América. Es un hecho objetivo y es cosa de repasar los partidos y actuaciones.

A Rueda se le trajo para competir. Y más allá de sus números, que no superan el 45% de rendimiento, el cafetero falló en no poder darle intensidad y velocidad a un equipo que en su esencia lo pide a gritos, pero que también los años van pasando su factura. Es cierto que el inicio de las clasificatorias la Roja tuvo lesionados y suspendidos (a todos le pasa), tuvo en contra algunos fallos referiles (VAR juega a favor y en contra de todos), tuvo pasajes de buen juego y otros de alta preocupación, no obstante Chile no logró regularidad y consistencia al mando de Reinaldo Rueda y eso es un tema directamente del seleccionador.

El Chile del 2015 y 2016, esa manada de lobos o ese equipo que sometía y asfixiaba, en su adn sigue estando, pero los ejecutantes conviven con más lesiones y problemas físicos, están más grandes y eso es inevitable, por lo tanto; acomodar o encontrar un equilibrio justo en aquello parece una tarea muy compleja para quienes deberán tomar la determinación de encontrar al director de esta orquesta que se niega a dejar de tocar.

Chile está en un punto de inflexión justo para impulsar esos cambios urgentes y bien analizados, para enmendar el rumbo y enderezar el barco rumbo a aguas del Medio Oriente, porque marzo es la oportunidad determinante para saber si le damos vida a la ilusión o cargamos con el peso de la decepción en un camino que será eterno y doloroso.

La danza interminable de nombres (muchos de ellos sin ninguna base) es larga y llena de rumores. Chile tiene un prestigio que seguir defendiendo, porque eso se ganó en la cancha, por ello no se puede y debe dejar casi al azar una decisión de este calibre.

¿Qué se necesita? Un líder con mucha credibilidad, respeto, autonomía y poder de decisión. Un técnico que al solo hecho de mencionar su nombre la primera impresión sea de admiración. Los jugadores saben fotografiar de inmediato a su líder, por lo tanto, esa selección y elección por parte de la ANFP debe ser muy riguroso y debatida.

Es un momento clave y una oportunidad este proceso para redireccionar a tiempo. Es momento de cerrar filas y decir que se puede pelear un cupo directo, porque la base sigue estando y porque además surgen algunos nombres para ir sumando al plantel, que no es precisamente muy amplio, pero habrá que hacerse la idea desde ya, que esos cambios urgentes de mentalidad y planificación deben ser ahora, de lo contrario Qatar 2022 será solo una quimera.

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