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La apuesta al todo o nada de Ximena Rincón para convertirse en la candidata de la centroizquierda PAÍS

La apuesta al todo o nada de Ximena Rincón para convertirse en la candidata de la centroizquierda

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Felipe Saleh
Por : Felipe Saleh Periodista El Mostrador
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Ha sido dos veces senadora y ministra. No puede decir que no pertenece a «los mismos de siempre». Pero asegura que su candidatura es diferente, por fuera de la elite de su partido. Defiende a las mujeres, pero su hermano está acusado de violencia intrafamiliar, y volvió a complicarla cuando apareció como asesor de Felices y Forrados. Quiere cambiar el modelo de AFP, pero fue directora de Provida, lo que –a su juicio– le permite conocer las dos caras de la moneda. Quiere ganar la elección primaria apelando al voto de las bases y contra el apoyo de históricos que congrega Alberto Undurraga. Aun así la senadora, que no marca en las encuestas, que tiene el apoyo del timonel de la falange, Fuad Chahin, cree que su nombre puede subir si logra que la proclame el partido, primero, y toda la oposición, después. Porque si de algo está segura, es que no seguirá la aventura presidencial si no logra convertirse en «la» candidata única de la centroizquierda. “Nunca más la DC por el camino propio”, sostiene.


Ximena Rincón está disponible para correr el riesgo. Eso dicen en su equipo para explicar la decisión de inscribirse en la primaria DC del 17 de enero y llegar a la papeleta para elegir la candidatura presidencial de la oposición. Es un riesgo, porque la actual senadora por el Maule  “no marca” como una figura que pueda ganarles a los nombres más competitivos de cada sector, a saber, Daniel Jadue, Joaquín Lavín o Evelyn Matthei.

Pero ante todo es un riesgo porque Rincón tiene flancos abiertos en temas sensibles. El primero de ellos y el más importante, según varios de sus asesores consultados, es el caso de violencia de género que marcó a su hermano Ricardo Rincón. El exdiputado fue investigado a partir de una denuncia hecha por su expareja, Carolina Hidalgo, y aunque un tribunal civil lo sentenció a cumplir una terapia sicológica, la candidata se apoya en el hecho de que la justicia no determinó que hubiese agresión y que penalmente fue sobreseído. Por eso, lo defiende. “He enfrentado dos campañas con este tema y mis asesores me han dicho ‘sal de ahí’, pero siempre voy a defender la verdad, aunque me cueste cualquier cosa. Si mi hermano es culpable, yo voy a condenarlo. Si mi hermano u otra persona es inocente, no puedo hacerlo. Yo conozco las pruebas, conozco el caso, vi las radiografías de supuestas preexistencias de las fracturas y no eran de la fecha que ella decía”, aseguró en el programa «Pauta Libre», de La Red, emitido el 20 de diciembre, solo tres días antes de inscribir su postulación.

Rincón sabe que es incorrecto defender a su hermano. Pero no puede separar el lazo familiar de lo “políticamente correcto” y se refugia, cada vez que le preguntan por el tema, en que las causas penales se sobreseyeron (los hechos ocurrieron en 2003) y está segura de que su hermano es inocente. “No puedo decir, por salvarme, algo que no es cierto”, manifestó en el programa de La Red. Sin embargo, con este flanco abierto, ha propiciado que en la Asociación Nacional de Fútbol Profesional se establezcan protocolos para prevenir casos de violencia de género, el año pasado, después del caso del volante de Colo Colo, Leonardo Valencia.

Tampoco le importa el riesgo de que los electores puedan sentir que hay un conflicto de interés en el hecho de haber sido, hasta 2006, Superintendenta de Seguridad Social y luego directora de AFP Provida. “Nunca regulé a las AFP, yo era superintendenta de Seguridad Social”, explicó sobre la entidad que debe fiscalizar a mutuales y cajas de compensación.

En su equipo trabajan para no dejar dudas en la opinión pública respecto a que el paso por Provida no es un pasivo, sino un capital que le permite conocer desde dentro el sistema de pensiones, y que para enfrentar una reforma está técnicamente mejor preparada que otras candidaturas, en el entendido de que es una ventaja tener la mirada “de las dos caras de la moneda” y que la conversación público-privada es parte de la política pública. Es difícil arribar a una buena visión del panorama si no tienes la perspectiva del mundo privado, explican en su entorno.

La candidatura de las bases

La urgencia de mejorar las pensiones hace que Ximena Rincón esté trabajando en una propuesta que permita incrementar en un 50% los montos, según ha dicho, sobre la base solo de decisiones administrativas que no implican discusión en el Congreso. Para eso, la senadora se ha asesorado con el académico Patricio Basso y Álvaro Gallegos, exsuperintendente de Pensiones.

De cualquier forma, parece que ningún riesgo está tan al límite como el problema que se abrió nuevamente a partir de su hermano Ricardo, descrito en el equipo que asesora a la candidata como “el Dávalos de Ximena”. Esta vez, el exdiputado volvió a complicarla, al revelarse que fue asesor del controvertido grupo Felices y Forrados, que a cambio de una cuota ofrece consejos financieros a los cotizantes de AFP.

Durante la discusión del proyecto para el segundo retiro de fondos desde las AFP, se conoció la indicación, patrocinada por la senadora, en la Comisión de Constitución, que pedía no “restringir la asesoría previsional”. La cláusula se interpretó como un apoyo a la entidad que asesoraba su hermano. Pero ella, con un énfasis parecido al que usó para defenderlo en el caso de agresión, dijo que no tenía idea que Ricardo, en calidad de abogado, trabajaba con la empresa que lidera Gino Lorenzini y que, por el contrario, la indicación en el proyecto era para defender a la Asociación Gremial de Asesores Previsionales (AGAP), organización que se reunió con ella durante la tramitación del proyecto.

Ximena Rincón viene de una familia ligada a la política. Su padre, Ricardo Rincón Iglesias, fue dirigente DC. Sería inútil promover su liderazgo como alguien por fuera de los políticos tradicionales. Ha sido dos veces ministra y dos veces senadora. Por eso en su equipo destacan algunos episodios como hitos de coraje: la primera mujer Intendenta de Santiago y la primera en ganarle al sempiterno Andrés Zaldívar en el Senado por el Maule. Ahora, Rincón es la candidata que se presenta como alternativa a los “barones” que lideran los bloques históricos de la DC y que apoyan a Alberto Undurraga, exministro de Obras Públicas y su contrincante en las elecciones internas. Ella será la candidata de las bases, de las regiones como el Biobío, de donde es originaria, de los dirigentes vecinales y comunales que conforman el grupo de 1.200 personas militantes del partido que firmaron una carta antes de Navidad apoyando su opción. Pocas caras conocidas, como el excanciller Mariano Fernández, o los diputados Gabriel Silber o Miguel Ángel Calisto. El resto son las bases. Pero también la directiva nacional que encabeza Fuad Chahin. Aunque el presidente nacional no puede explicitar su apoyo, en el partido saben que ambos “trabajan de la mano” y al menos David Morales, vicepresidente de la colectividad, es uno de sus cercanos.

Cómo subir en las encuestas

La carta firmada por dirigentes de las bases fue en parte idea de Carlos Correa, quien hace años colabora con ella en materia de comunicación política. Se conocieron en el Gobierno de Michelle Bachelet, mientras Correa estaba en la Secom y Rincón era ministra de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres). Desde entonces la candidata escucha al ingeniero civil, quien le ha ayudado en el contexto de su candidatura, con encuestas internas, en las que aparece con mejor grado de conocimiento que su rival, Alberto Undurraga, y mejor aspectada si logra ganar la elección interna y convertirse en la candidata presidencial de la DC.

De acuerdo a dichos sondeos, la gente encuestada no percibe que en la DC, tal vez por su estilo “cardenalicio”, hay una elección primaria en curso, como sí lo sabe respecto del PPD o el Partido Socialista. Si Ximena Rincón logra convertirse en la candidata de la Democracia Cristiana, tendría a su favor una fuerza electoral que no ha dejado de ser importante –según dicen en su equipo– y desde ese momento podría empezar a subir en las encuestas, que hasta ahora no han dejado espacio para liderazgos moderados, de centro, como el espacio que Rincón planea ocupar si gana la interna de la falange.

Ese primer paso no está fácil. En un partido que no ha dejado de ser conservador y machista, pesa lo que denominan “la vida personal” de Ximena Rincón. Estuvo casada 22 años con el exdiputado Juan Carlos Latorre, padre de su hija y dos hijos. Se separó y en adelante ha tenido parejas, como el exsenador Fulvio Rossi, y relaciones más serias, como la que mantuvo con el empresario educacional Walter Oliva (su jefe de campaña cuando fue desplazada en la primaria por Claudio Orrego en 2012) y luego el empresario Jorge Rosenblut, ligado a la industria energética y recaudador en la primera campaña de Bachelet.

Pero la senadora Rincón logra esquivar el sesgo machista, que resalta a su vez alegando que “a los hombres nunca los cuestionan por lo que hacen sus familiares”. Cambia el eje de las miradas para situarlo en que ella ha sido siempre “independiente económicamente”, como aseguran en su equipo al consignar que nunca ha estado envuelta en los casos de financiamiento irregular asociados a los grandes grupos económicos. Por eso, y esta vez sin flancos abiertos, puede hablar de fortalecer los controles para evitar el tránsito entre dinero y política, de “cambiar el modelo desde dentro”.

Dentro de su propuesta está introducir a nuevos competidores en la industria financiera, específicamente las cooperativas y cajas de empleados por rubro, como proliferaban en Chile antes de la dictadura. Además, Rincón tiene la intención de hacer política con las bases por fuera de la elite, al menos, dentro de su partido.

Pero no es fácil este desafío  electoral, pues al frente tiene a las facciones de la DC agrupadas en torno a Alberto Undurraga, y a la senadora Carolina Goic, con quien mantiene un fuerte distanciamiento. De hecho, fuentes del partido aseguran que fue Goic quien más usó como “herramienta política en su contra” el caso de Ricardo Rincón.  Lo cierto es que Ximena Rincón le ha dicho a todo su equipo que no va a llegar sola a la papeleta. Si gana la primaria, solo seguirá la aventura presidencial si logra convertirse en la candidata única de la centroizquierda. “Nunca más la DC por el camino propio”, repite. Y ante la irrupción de Paula Narváez, su reacción fue de alegría. En un comunicado, expresó que es una buena noticia que los partidos elijan mujeres como candidatas. Mientras, en privado, ha dicho que no le molesta competir con Narváez en la papeleta de la oposición.

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