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Colo Colo, el renacido

por 20 febrero, 2021

Colo Colo, el renacido

Crédito: Photosport

Enumerar todos los desaciertos e incongruencias solo de la temporada 2020 de Colo Colo daría para dos o tres páginas, pero todo viene hace mucho rato revuelto en la interna y se reflejó claramente en cancha. La escuadra alba se encontró al borde del colapso total, tuvo solo una instancia para respirar, tal como lo hizo Di Caprio cuando estaba enterrado en la nieve, y salvó la categoría de manera dramática.  Por eso hoy la institución requiere de una reestructuración radical.
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Tras vivir un verdadero calvario, como lo han dicho jugadores históricos, integrantes del plantel y los hinchas, Colo Colo tiene la oportunidad de escribir el guión que el 2015 diseñó el afamado cineasta y guionista mexicano Alejandro González Iñárritu, esa epopeya que le permitió a Leonardo Di Caprio por fin ganar el Oscar.

La escuadra alba salvó la categoría de manera dramática, esperando hasta el último minuto, con una presión que jamás imaginó. Haber descendido hubiese sido la mancha más negra en la rica historia de logros de los albos a lo largo de sus 95 años de vida.

Por ello, ahora existe la oportunidad gigante de enmendar el rumbo, corregir los errores y tomar directrices nuevas que le permitan a Colo Colo volver a estar en el sitial que tradicionalmente ocupa en el torneo local. Hay que tomar decisiones y estas ya comenzaron con lo más complejo muchas veces, como dejar partir a figuras emblemáticas que cumplieron ciclos o no lograron entregar lo que se esperaba de ellos. Ya volveremos a este punto.

Lo primero que necesita Colo Colo es que los dos mayores bloques dejen de lado sus rivalidades y diferencias, para no seguir boicoteando los intereses del club. La historia de Colo Colo está por encima de cualquier apellido o dueño. Eso nadie puede apropiárselo. Colo Colo es pueblo, historia, alma, sentido popular, sentido social y mucho más que la fortuna de uno u otro. La dirigencia de los albos cometió todos los errores posibles para que el equipo llegara a esta situación. Debe haber un mea culpa interno y profundo, de lo contrario nada cambiará.

Enumerar todos los desaciertos e incongruencias solo de la temporada 2020, sería para dos o tres páginas (las cuales no dispongo), pero todo viene hace mucho rato revuelto en la interna y se reflejó claramente en cancha.

Hoy Colo Colo requiere de una reestructuración radical, desde la testera hasta la depuración del plantel del primer equipo, algo que la prensa viene indicando y señalando hace más de dos años, pero esa tozudez o incapacidad de tomar las decisiones correctas, aunque sean dolorosas, pudieron evitar tal vez toda esa sensación de amargura que vivieron los hinchas albos durante el torneo 2020.

Lo primero que necesita Colo Colo es que los dos mayores bloques dejen de lado sus rivalidades y diferencias, para no seguir boicoteando los intereses del club. La historia de Colo Colo está por encima de cualquier apellido o dueño. Eso nadie puede apropiárselo. Colo Colo es pueblo, historia, alma, sentido popular, sentido social y mucho más que la fortuna de uno u otro. La dirigencia de los albos cometió todos los errores posibles para que el equipo llegara a esta situación. Debe haber un mea culpa interno y profundo, de lo contrario nada cambiará.

Tras vencer a la Universidad de Concepción, una vez más Esteban Paredes reconoció las divisiones internas del plantel, un quiebre que tuvo a la plantilla al borde de situaciones límites, que el mismo Gustavo Quinteros tuvo que intervenir y que casi no logra calmar. Bonos especiales para unos y no para todos, declaraciones cruzadas, medidas arbitrarias contra algunos jugadores, como no querer pagarle a Matías Zaldivia tras lesionarse, ofrecer dinero por no descender (el famoso “Bono Mosa”) y muchas más, fueron parte del fuego amigo que se vivía día a día en el Monumental. Así, era casi imposible poder sostener al club en la división de honor. Pero se abrió la puerta y Colo Colo supo cruzarla, no así los del Campanil.

Las no renovaciones de jugadores como Paredes, Barroso, Carmona, Valdivia, Insaurralde, Mouche, Pinto, Melo y Fernández es el inicio del recambio que se venía indicando hace tiempo, pero que los dirigentes y la gerencia técnica no fueron capaces de llevar adelante. Debe existir siempre el respeto a las personas y a quienes se han ganado un sitial en el reconocimiento del exigente y apasionado hincha albo, pero hay otras formas y maneras de realizarlo. Eso pasa en todos los ámbitos de la vida.

Hoy el panorama 2021 de Colo Colo debería ser de esperanza y resiliencia, apostando y creyendo en sus jugadores de la cantera. Rojas, Suazo, Provoste, Villanueva, Alarcón, Espinoza y Carabalí deberían ser la nueva energía que requiere el plantel albo. En el caso de Iván Morales, debe haber una conversación enérgica y profunda, para que entienda dónde está, lo que significa ser jugador de Colo Colo y de las oportunidades que se le están pasando por no saber llevar una vida de profesional.

Colo Colo no requiere ni necesita llenarse de contrataciones. Hay una base, que debe ser potenciada en los puestos justos y necesarios, siempre y cuando Gustavo Quinteros tenga la potestad de poder decidir quiénes son los que deben arribar. Esto, dado que los albos no tienen gerente deportivo, tras la salida de Marcelo Espina y esa función clave, debe ser respetada y no con injerencia de opinión solamente, debe tomar decisiones. No los miembros del directorio, debe ser el técnico y gerente deportivo. Así funciona la ruleta del fútbol, no los miembros del directorio que pueden ser exitosos en sus empresas o emprendimientos. El fútbol requiere de preparación, conocimiento empírico de la realidad, tener camarín y horas de juego, no detrás de un computador y escritorio.

Colo Colo es el renacido, siempre y cuando acepten que estuvieron al borde del colapso total y tuvieron solo una instancia para respirar, tal como lo hizo Di Caprio cuando estaba enterrado en la nieve.

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