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¿Se busca gerente? Las incógnitas que se abren en Enap Las declaraciones que hablaron de un recambio cayeron de sorpresa

¿Se busca gerente? Las incógnitas que se abren en Enap

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Natalia Saavedra Morales
Por : Natalia Saavedra Morales Editora periodística El Mostrador Mercados
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La ministra de Energía, Susana Jiménez, y el gerente general, Marcelo Tokman, tienen que efectuar una serie de reuniones de trabajo para hacer un diagnóstico de la realizado por la empresa y evaluar su futuro. Tokman ha dicho que no le molestaría quedarse en el cargo y ha hecho una campaña silenciosa para ello, pero tiene poderosos contradictores. La decisión está en manos del directorio, estrenando su nuevo gobierno corporativo, que debería reunirse formalmente durante la última semana de abril.


Todo se enredó, por lo menos en apariencia, al interior de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap). Esto, después que, la semana pasada, la ministra de Energía Susana Jimenez comentara por la prensa que el gerente general de Enap –cargo actualmente ocupado por Marcelo Tokman– debía ser alguien con conocimiento del sector.

Así, no quedó claro si apoyaría o no la propuesta planteada por el propio Tokman durante el verano en una entrevista a un medio periodístico, cuando expresó que estaba dispuesto a darle continuidad a su gestión en la empresa. La ministra de Energía, una de las integrantes del directorio de Enap, no le “prestó ropa” de buenas a primeras a su antecesor en la cartera, justo en momentos en que se conocían los nuevos integrantes del directorio de la empresa.

Las explicaciones para esto han saltado a la prensa en estos días. La tesis es que, en rigor, la entrevista fue dada días antes de publicarse, cuando aún no se conocían los integrantes del nuevo directorio de Enap, que ahora encabeza la ex ministra de Obras Públicas y abogada Loreto Silva, y que suma a Gonzalo de la Carrera, Claudio Skármeta, José Luis Mardones, Ana Holuigue y Rodrigo Azócar (ex gerente general de la empresa). El grupo se completa con Marcos Varas, representante de los trabajadores.

El énfasis temporal que ha surgido desde el entorno de la ministra dice relación con que existía la intención de no pautear al entonces futuro directorio, pues no conocía a quienes serían sus integrantes. En el nuevo gobierno corporativo de Enap, su directorio es independiente del Gobierno de turno, pese a que tienen representación en la instancia los ministros de Hacienda y de Energía, por derecho propio.

Tokman ha querido dejar en evidencia, por distintos medios, que su gestión al mando de la compañía ha sido eficiente y así intentar asegurar su permanencia en el cargo. El ex ministro PPD ha llevado a cabo un trabajo bien acucioso por ocuparse en primera persona de acallar las críticas a su gestión, provenientes principalmente de Nolberto Díaz, quien preside la Federación de Trabajadores del Petróleo.

En los últimos meses ha habido ajustes en varias gerencias, que la compañía ha atribuido a un tiraje de chimenea y también a un levantamiento de la industria, pero no a un mal ambiente. Esto, aunque el gerente de Enap Refinerías, Marc Llambias, dejó la petrolera en el verano acusando una tensión insostenible entre Tokman y Díaz.

Un nuevo escenario

“Se abrió una caja de Pandora”, dice un ejecutivo de la firma. Todo en relación con que las declaraciones de Jiménez fueron inesperadas. Si bien la secretaría de Estado tras el episodio ha querido tomar distancia del tema, al menos en lo que se refiere a definir labores propias del directorio, como la continuidad de Tokman, al parecer en los primeros días de inducción en Enap, Jiménez creyó tener algunas atribuciones más de lo que la ley de gobierno corporativo de la firma le otorga. “Se generaron ahí algunos malos entendidos menores, como quién citaba a directorio», comenta una fuente.

Fueron días de ajustes, hasta que la frase de la ministra “yo esperaría a alguien que tuviera buen conocimiento del sector”, en relación con el gerente de Enap, dejaron a Tokman en una posición incómoda. Sus caminos serían presentar su renuncia voluntaria, algo que no estaba en sus planes, o bien esperar a que el directorio decida mantenerlo en el cargo, o no, cuestión que no es resorte de la titular de Energía.

Cercanos a integrantes del nuevo directorio explican que el tema no era prioridad en la agenda en ese minuto y que tampoco es un asunto que se haya colocado en la hoja de ruta de estos días, pues tampoco Hacienda –el otro ministerio interviniente– ha hecho eco de alguna insistencia política relativa a remover o mantener a Tokman.

Por estos días –aseguran altas fuentes– el directorio está tomando “full” conocimiento de la compañía y las decisiones pasarán necesariamente por el gobierno corporativo. Así se cerraría la puerta a un eventual “pauteo” de la ministra.

“Igual el ambiente quedó tenso, porque Tokman quedó un poco descolocado”, señala un conocedor. En medio de los recados por la prensa, la empresa, el directorio y, por ende, la secretaria de Estado, tienen en agenda una serie de reuniones de trabajo en la que deben interiorizarse con los números y gestión de la Enap, sumando a ello la revisión del plan estratégico de desarrollo de la estatal presentado por el propio Tokman.

Con un horizonte a cinco años, sus líneas base establecen inversiones en la capacidad de conversión de refinerías y en mejoras ambientales, junto con los proyectos de exploración de hidrocarburos en Magallanes. Este plan estratégico debe ser ratificado de aquí al 30 de junio, sea Tokman o no el gerente que lidere la empresa.

 El sondeo del nombre de Ricardo Cruzat

Que el nombre surgió porque en la industria preguntaron por él, que alguien se lo recomendó directamente al Presidente de la República, o que en realidad la intención era “quemarlo”, en jerga coloquial, es decir, ponerlo en la agenda para que se hable de sus debilidades y no de sus fortalezas, son algunas de las tesis que rondan el por qué –en medio de las declaraciones de la ministra de Energía– surgió en los medios el nombre de Ricardo Cruzat como posible sucesor de Tokman en Enap.

Cruzat fue gerente de la estatal entre julio de 2011 y agosto de 2013. Asumió como gerente general en reemplazo de Rodrigo Azócar, quien dejó su cargo el 31 de julio de 2011.

Su corazón político es cercano a la UDI y en el Gobierno hizo buenas migas con el ex ministro de Minería, Laurence Golborne, y con el ex subsecretario del ramo, Pablo Wagner, ambos salpicados por eventuales delitos, sobre todo el segundo, que incluye el cohecho.

Era simpático, recuerdan trabajadores de la estatal, y un hombre dado a no hacerse mayores problemas, por eso era bien visto por el personal. Aunque los números le dieron la espalda. Su segundo año al mando de Enap arrojaron pérdidas históricas para la firma, con un resultado negativo después de impuestos de $319 millones de dólares.

Dejó la compañía el 13 de septiembre de 2013 y poco después llegó a la firma de la familia Pérez Cruz, Gasco, como gerente general, donde está hasta el día de hoy, pero en otros roles. Hoy Cruzat ejerce el cargo de vicepresidente del directorio. “La verdad que no está hoy en un cargo del todo ejecutivo. Puede contar con la simpatía política del Gobierno más que un PPD”, plantea una fuente del mercado.

Aunque tras las declaraciones de la ministra nadie quiso colgarle la chapa de “candidato” a Enap, lo cierto es que Cruzat tiene una carta de su lado: Nolberto Díaz. El mismo dirigente señaló a El Mostrador que, pese a no tener candidatos para suceder a Tokman, “(…) tuve una muy buena relación con Cruzat y Bertrand, que fueron unos caballeros y no pretendieron hacer negocios con la empresa. Tengo la mejor opinión del periodo de Ricardo Cruzat en el Gobierno de Piñera, un caballero”, manifestó.

De acuerdo a conocedores, en el estilo de no hacerse problemas, Cruzat tenía muy buena relación con los sindicatos, sin poner en entredicho sus peticiones. A Cruzat y Díaz los une además otro nombre, Rodrigo Álvarez. El ex diputado UDI ha sido cercano a Díaz, y Cruzat, por su parte, también lo es. Tanto así que fue parte de su equipo de campaña para presidir la Sofofa. Por su parte, Díaz fue uno de los pocos dirigentes que apoyó la candidatura que Álvarez perdió ante Bernardo Larraín.

Tokman, en todo caso, tiene algunos astros a su favor, además de los buenos números bajo su gestión.

Si bien su corazón PPD puede no tener mucha cabida en La Moneda, Díaz, su principal oponente y que podría empujar también a Cruzat como candidato, está perdiendo fuerza. De hecho, acaba de perder la presidencia de su sindicato base de Enap Concón, donde se quedó con solo la tercera mayoría.

Hace poco, además, Marcos Varas, el director que representa a los trabajadores en el directorio de Empresa Nacional del Petróleo, le dio un espaldarazo. En la sección de cartas del diario La Segunda, expresó que “reconocemos los buenos resultados de la gestión de Marcelo Tokman”.

Quienes no simpatizan con Tokman agregan que todas estas movidas no son casuales y son parte de su estrategia para quedarse en la empresa.

Cartas a favor y en contra, la conversación o definición sobre su permanencia en Enap debe ponerse en agenda oficialmente, de así quererse, en la última semana de abril, cuando el directorio se reúna nuevamente. ¿Qué directores levantarán la mano para proponer debatir sobre su continudad? Eso aún no está claro.

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