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MERCADOS

Días de contradicciones: La élite financiera de Chile sincera su caída en las expectativas sobre el actual gobierno

por 8 agosto, 2018

Días de contradicciones: La élite financiera de Chile sincera su caída en las expectativas sobre el actual gobierno
No podía ser otro escenario que el de Moneda Asset Management para congregar a numerosos peces gordos de Sanhattan. Fue ante este quórum de empresarios empresarios, inversionistas y altos ejecutivos del mercado que el ministro de Hacienda salió a pedir paciencia, con un público contrariado por una agenda económica que todavía es una incógnita. Los invitados de tradición: los economistas Sebastián Edwards y José Luis Daza verbalizaron lo que hoy parece un consenso, pues ha habido mucho ruido y pocas nueces.
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Hace un año, el gran salón del -3 del Hotel W se aleonaba con Sebastián Piñera. Siendo uno de los invitados, junto al ex presidente Ricardo Lagos, el entonces candidato presidencial le espetaba a Rodrigo Valdés, ex ministro de Hacienda, que tenía que decidirse si ser "ministro u operador político", llevando al rojo el aplausómetro del selecto quórum que todos los años repleta el seminario de Moneda Asset Management.

Un año después el contraste es evidente. En el mismo lugar y en la misma instancia, Sanhattan vive días contradicciones por las expectativas que tenía sobre el gobierno entrante. En el gran hall del W se codeaba parte importante de la élite económica del país, entre ellos Pablo González, gerente general de la poderosa ILC, el omnipresente holding de la Cámara Chilena de la Construcción; el empresario José Luis del Río; Cristián Rodríguez, presidente de AFP Habitat; Nicolás Noguera, gerente de Bancard, el family office del Presidente Piñera y que por estos días administra la fortuna de sus hijos; Juan Guillermo Agüero, CEO de BTG Pactual Chile, y Rodrigo Pérez Mackenna, por estos días director del banco brasileño, ex ministro de Piñera y también ex presidente de la Asociación de AFP; Andrés Santa Cruz, hoy mandamás de dicho gremio; Henry Comber, gerente general del grupo financiero EuroAmerica; el siempre presente Isidoro Quiroga; el ex presidente del Banco Central Rodrigo Vergara; el abogado Fernando Barros y un larguísimo etcétera.

Con este público Sebastián Edwards y José Luis Daza, los economistas invitados ya por tradición por Moneda, verbalizaban abiertamente lo que se comenta hace ya un par de días y es que sobre el gobierno ha habido mucho ruido y pocas nueces, sobre todo en materia de agenda económica.

Más allá de las dificultades de La Moneda por recuperar las tasas de crecimiento, no hay una dirección clara en materia económica. Si hace un año, Daza advertía que “tendremos un fuerte colapso del mercado financiero” de no ganar Piñera su carrera presidencial, ayer aseveró que "no ha se ha hecho nada", un punto que luego suavizó pero que refleja el sentimiento de un contrariado sector financiero.

Poco antes, Felipe Larraín, actual ministro de Hacienda y que durante el gobierno anterior fue un crítico activo de la gestión de Bachelet, pidió paciencia. "No es casualidad que esta economía esté creciendo como está creciendo. Exíjannos, nosotros tomamos esta exigencia, pero pongámonos a trabajar juntos" decía al finalizar su presentación -marcada por las innovaciones en materia de economía digital-, prendiendo un tibio aplausómetro que poco tiene que ver con el envalentonado Sanhattan de hace un año.

Larraín profundizó su posición. "Está bien que nos exijan, pero hago un llamado a trabajar en conjunto. Este no es un desafío sólo del gobierno, por eso a lo que nos exigen, nosotros también les exigimos, con todo respeto y cariño, que trabajen como nos exigen a nosotros. Y que también tengan un poco de paciencia, porque no queremos batir el récord de velocidad o cantidad de reformas. Queremos trabajar en la calidad de las reformas de los chilenos (...) Uno está expuesto a la crítica y las expectativas, es parte de ser gobierno, pero también tenemos que tener la posibilidad de analizar las circunstancias y estamos creciendo más de cuatro veces lo que hicimos el año pasado".

Y posteriormente instó a los empresarios a ver las señales económicas y aumentar contrataciones, pese un contexto marcado por Iansa, Pastas Suazo y Maersk, todas empresas que han cerrado en las últimas semanas.

Sin embargo, el problema con las expectativas no es el crecimiento, pues la inquietud del mercado financiero radica en una agenda económica todavía incógnita, particularmente en lo que respecta a las reformas tributaria y de pensiones, cambios sobre los cuales existe todavía incerteza, quizás una de las palabras más recurridas entre los críticos de la administración Bachelet.

A despejar incógnitas

Larraín dio luces de lo que serán las reformas, al menos en lo que respecta a la cuestión tributaria.

El gobierno espera enviarla este mes y los cambios apuntarían más a la forma que al fondo. "El aporte es en modernización y en simplificación, el aporte no está en las tasas". El ministro fue interrogado por Esteban Jadresic, economista de Moneda y que ofició como anfitrión en el seminario de ayer, sobre cuánto será el aporte de esta reforma para estimular el crecimiento, considerando que no rebajará la carga tributaria ni impuestos corporativos, como lo esperaba el electorado del actual Presidente. "Hemos dicho mucho, que no aumentaremos tasas de las personas ni el IVA. Hay una dosis de realismo en no rebajar el impuesto corporativo en las circunstancias de la situación fiscal, pues no es atendible rebajar estas tasas. Ahora, creo que este proyecto va a estimular muchísimo el crecimiento, porque el único tema no es la tasa, ni menos el más importante, sino el simplificar y dar certeza jurídica".

El diagnóstico de Edwards y Daza

"Ha habido más ruido que nueces, eso es verdad" decía en su intervención el miediático economista de la UCLA Sebastián Edwards. Su diagnóstico es claro, más allá de un crecimiento cíclico, la agenda económica del gobierno está al debe y ha sido esa la principal razón de la caída en las expectativas sobre Piñera.

De igual forma, Edwards valoró que "nos estamos moviendo en la dirección correcta. Hay buenas medidas, pero faltan cosas y hay una cierta lentitud. Si tuviera que criticar tengo una lista enorme, pero eso lo vamos a hacer puertas adentro. Sí creo que la semana pasada hubo un cambio de expectativas enorme y no está justificado. Es bueno regañar al gobierno para que vaya más rápido. El mensaje para el Presidente y el ministro es el siguiente: si es verdad que habrá una recesión en los próximos 18 meses (en medio de la guerra comercial entre EEUU y China), ahí será mucho más difícil hacer las reformas. Creo que tienen que apurarse, pero también hay que darles el beneficio a la duda y tratarlos con cariño".

Daza, en una línea similar, también advirtió la falta de sustancia de La Moneda. "No quiero ser injusto. El no hacer nada versus el dejar de hacer daño (refiriéndose al gobierno anterior) es muy importante, pero en materia de sustancias y no sobre el crecimiento cíclico de corto plazo de los próximos meses, el gobierno todavía no ha desplegado sus reformas. Me dicen que el empresariado se ha desilusionado, que las expectativas están cayendo, no nos dejemos llevar por el ruido. Creo que el gobierno está manejando las expectativas bien, pero no estamos viendo aún las reformas de sustancias", dijo.

Advertido por la presencia de la prensa, luego Daza suavizó su posición. "Me parece que el gobierno se está tomando su tiempo, pero para poder hacer un juicio hay que ver la calidad de las propuestas. Creo que hay que diferenciar la tendencia del ruido de corto plazo, lo cual no hay que darle mucha importancia, sino a la totalidad una vez que las propuestas ya estén presentadas".

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