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Bajan las acciones de las empresas de consumo y la inflación le quita energía vital al gasto en Brasil

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Desde la tabacalera Souza Cruz S.A. hasta la cadena de supermercados Cia Brasileira de Distribuição Grupo Pão de Açucar, las empresas de consumo brasileñas pierden el favor de los analistas, ya que la inflación creciente desgasta el poder adquisitivo y atrofia el crecimiento económico.

Nueve de cada diez empresas del índice de referencia Ibovespa que recibieron una baja sustancial en las calificaciones de este año dependen del consumidor brasileño, y entre estas se cuentan Souza Cruz, que es la mayor proveedora de cigarrillos, y Pão de Açucar, que es la supermercadista número 1, según los datos recabados por Bloomberg. Diganosticos da America S.A., que es la proveedora de servicios médicos, fue la que sufrió el recorte más grande.

En todos los relevamientos semanales del banco central, se verificó que los economistas redujeron los pronósticos de crecimiento después de la contracción de las ventas minoristas ocurrida en febrero y en marzo, y de que la inflación trepara al límite máximo del rango que habían fijado las autoridades normativas. Durante gran parte de la década pasada, el consumo había liderado la expansión en la economía más grande de América Latina, ya que la reducción en los impuestos, el recorte de tasas de interés y los aumentos del salario mínimo habían contribuido a elevar el nivel de consumo personal en un 39 por ciento desde 2009.

“Los consumidores asumieron muchas deudas durante el curso del último bienio para comprar de todo: desde casas y departamentos hasta autos y electrodomésticos, y ahora les preocupa la posibilidad de perder el empleo, porque la economía está tan débil”, dijo Ricardo Pinto Nogueira, titular de operaciones de la empresa de intermediación Souza Barros, que tiene su sede en San Pablo, durante una entrevista telefónica. “Esto debería durar hasta que hubiera una mejora significativa en las condiciones económicas”.

Crecimiento en el PBI

La economía más grande de América Latina se expandió un 0,6 por ciento durante los primeros tres meses de 2013, o lo que es lo mismo, por debajo del 0,9 por ciento proyectado, ya que el crecimiento del consumo en los hogares bajó del 1,2 por ciento al 0,1 por ciento durante el trimestre anterior.

Para un relevamiento semanal del banco central que se publicó ayer, Los economistas confían en que el producto bruto de Brasil se expanda en un 2,5 por ciento este año: menos que el 3,2 por ciento de enero. El 29 de mayo, en Brasilia, el ministro de Finanzas, Guido Mantega, le dijo a los periodistas que el gobierno podría revisar la proyección del crecimiento del orden del 3,5 por ciento prevista para este año.

Pese a que la expansión se desaceleró, la inflación se aceleró al 6,5 por ciento y, con esta cifra, llegó al límite máximo del rango objetivo del banco central. En Brasil, la confianza del consumidor descendió a su mínima trienal en mayo, según el índice publicado por la fundación Fundación Getulio Vargas.

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