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Colusión a escala internacional

por 14 diciembre, 2012

Actualmente usar la búsqueda por medio de internet permite conocer precios al consumidor en otros mercados que están menos coludidos y comprobar la magnitud de los sobreprecios que pagan los consumidores chilenos. Pero una cosa es averiguar los precios y otra es lograr romper las trabas y burlar los monopolios.
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La colusión es a escala internacional, tal como lo ha confirmado la denuncia acerca de las compras de equipo de detección de drogas con un recargo de hasta 400 % sobre los precios normales vigentes en el mercado norteamericano.

Efectivamente el fiscal Sabas Chahúan declara sobre una compra de la Fiscalía Nacional: “El precio que se pagó se deriva de que se compró una máquina al único proveedor que la vende. Se compró a ese proveedor luego de haber hecho gestiones directas y con la ayuda de la Policía Financiera Italiana  para comprar directamente a la empresa Radio Trevisan. Ésta señaló que no se podía comprar directamente, que ellos tenían un representante para Sudamérica, y éste dijo que la única empresa que podía venderlo en Chile era Tecnodata”.

Este sistema en que patentes industriales, marcas y modelos de productos se ofrecen con exclusividad en un área geográfica afecta al funcionamiento del llamado “libre mercado”, pues crea monopolios y perjudica a los consumidores finales de los productos. En el caso comentado se trata de instituciones del Estado que pagan sobreprecios con la posible implicancia de  actos de corrupción. Pero en muchos otros casos, los que pagan obligadamente sobreprecios, son los consumidores. Esta “colusión internacional” afecta no solo especialidades tecnológicas, como el caso de los equipos mencionados por el fiscal Chahúan, sino principalmente artículos que tienen gran demanda por ser de uso cotidiano y a veces obligatorio.

Actualmente usar la búsqueda por medio de internet permite conocer precios al consumidor en otros mercados que están menos coludidos y comprobar la magnitud de los sobreprecios que pagan  los consumidores chilenos. Pero una cosa es averiguar los precios y otra es lograr romper las trabas y burlar los monopolios.

Actualmente usar la búsqueda por medio de internet permite conocer precios al consumidor en otros mercados que están menos coludidos  y comprobar la magnitud de los sobreprecios que pagan los consumidores chilenos. Pero una cosa es averiguar los precios y otra es lograr romper las trabas y burlar los monopolios. Las noticias de que los consumidores chilenos están usando crecientemente internet para adquirir productos nacionales e internacionalmente van en la dirección correcta, pero no siempre puede implementarse como lo ilustran  algunos ejemplos:

Las personas que usan lentes de contacto desechables de las tres marcas más conocidas: Johnson & Johnson, Bausch+Lomb y CibaVision, pueden darse cuenta que pagan el doble que el precio en USA y que además pueden adquirirlos simplemente usando la compra directa por internet. Pero ni aún así se logra que los tres distribuidores exclusivos rebajen los precios.

Este ejemplo se extiende a la mayoría de las llamadas especialidades farmacéuticas, las cuales incluso en países vecinos, cuestan bastante menos. El agravante en las medicinas es la existencia de un mercado cautivo de usuarios, ya que no se pueden adquirir libremente en el extranjero por el control de las importaciones de las autoridades de salud.

Un caso más complejo y de larga data es el mercado del té en Chile. Hasta que aparecieron las bolsitas de té elaboradas con té molido, en Chile solo se consumía té de Ceylán y en hojas. Venían en cajas de madera terciada, para venderse al detalle y por peso. Durante la Segunda Guerra Mundial, Chile se vio obligado a adquirir té argentino, producido en la provincia de Formosa.

Pero ese té que es de bajo precio no es del gusto chileno. Desde hace años dos empresas dominan el mercado, la Unilever (té Club, Lipton) y  Cambiaso Hnos. (té Supremo), ambas comercializan  té en bolsitas y té a granel. Lo singular del caso chileno es que el tipo té en hojas de ambas empresas aunque venga de Ceylán sólo se vende y comercializa en Chile y Chile es el segundo país consumidor de té por persona a escala mundial después de Inglaterra.

El té en venta es un té de hojas largas y grandes que incluyen sus  ramas. Se vende al detalle entre $5.000 y $8.000 el kilo. En el mercado internacional es considerado el de inferior calidad y se usa también para molerlo y envasarlo en bolsitas. ¿Por qué? Porque los tés de mejor calidad se confeccionan a partir de brotes y las hojas más nuevas y pequeñas. Esos tés al examinarse a la vista, están formados por hojitas pequeñas y parejas, que producen el mejor té, con color, fuerza y sabor. Esos tés se pueden adquirir en Chile en tiendas especializadas y en los supermercados, cuestan a partir de $35.000 el kilo y son escasos. En Inglaterra y Estados Unidos ese té de buena calidad a granel vale la tercera parte. ¿Por qué las dos grandes empresas  que dominan el mercado, evitan importarlo y obligan a los consumidores a usar más cantidad de té y de inferior calidad? Lo más probable es que tengan un acuerdo entre ellas y un compromiso con los productores para maximizar sus utilidades. Es un caso digno de ser investigado por la Fiscalía Nacional Económica.

Pero el caso tal vez más intrigante y que se refiere a los acuerdos de colusión internacional tiene que ver con la adquisición de la cadena de supermercados LIDER por la principal supermercadista a nivel mundial: WALMART. Ya han pasado casi 5 años desde la adquisición, que no fue objetada, ni por las autoridades, ni por las asociaciones de consumidores, en la creencia que la llegada del gigante produciría más competencia, mayor oferta de productos y mejores precios. Eso no se ha producido. Sólo algunas marcas en mermeladas, conservas y jugos con las marcas propias de Walmart están en las estanterías, pero especialmente en electrónicos, electrodomésticos y ropa no han aparecido en el mercado chileno. Esa demora ¿está regida por un preacuerdo con las demás grandes tiendas de no intervenir en el mercado chileno durante un lapso de tiempo?

El poder de comprar en grandes volúmenes es la principal ventaja de Walmart en los mercados en que está presente ¿por qué esa rebaja en precios no se traspasa a los consumidores chilenos?

La colusión está adoptando formas cada vez más complejas y difíciles de probar. La Fiscalía Nacional Económica parece estar casi saturada de denuncias y con pocas facultades para investigar.

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