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Hacia la construcción de un movimiento social por la Salud

por 17 enero, 2013

La construcción de estos espacios ha constituido un avance pensando que se ha plasmado una plataforma de trabajo común y una visión respecto a los cambios más urgentes que requiere la salud en Chile.
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Son numerosos los diagnósticos sobre la situación de la Salud en Chile, estos diagnósticos suelen ser muy claros: nuestro sistema de salud está cruzado por la desigualdad y la segregación, producto de más de 30 años donde se ha implementado y perfeccionado una salud para ricos y sanos y otra para pobres y enfermos. ¿Cómo podremos enfrentar el desafío de lograr una transformación sustantiva del sistema sanitario? Más que confiar en promesas electorales o programas, es importante que pongamos de pie un movimiento social por la salud, que sea capaz de instalar en la agenda  la creciente mercantilización de un derecho humano fundamental, como lo es la salud y la necesidad de avanzar hacia la construcción de un Estado que garantice los derechos sociales.

Las políticas impulsadas por el Estado subsidiario han generado enormes problemas, por un lado se producen grandes transferencias de recursos desde el presupuesto público hacia las Clínicas Privadas. En el presupuesto 2013 estos recursos sumarán 1.187 millones de dólares. Si bien estos recursos se utilizarán para financiar prestaciones de salud, al ser ejecutadas en el sistema privado, implica que se pagarán elevados costos (en el sector privado hay que pagar el lucro, además de los costos obvios de una atención), por otro lado al externalizar los servicios de salud, se debilita el sistema público. Esta lógica subsidiaria debilita la oferta pública, no es menor que desde el 1999 al 2009, el sistema público haya perdido un 12% de su capacidad hospitalaria (medida en camas), o que los hospitales funcionen solamente durante media jornada. Esto mientras somos testigos de un boom del negocio de las clínicas, cuya expansión es gigantesca. Expansión que está indirectamente financiada por el Estado  al mantener un flujo constante de pacientes y dinero (desde 1986).

Otro elemento fundamental al interior del sistema de salud chileno, es la segregación que producen las Isapres, las cuales aseguran a segmentos de la población que es más sana y con mayor capacidad de pago, y generan barreras de acceso a todos aquellos que tienen más probabilidades de enfermar (mujeres en edad fértil, adultos mayores, entre otros). Y como si lo anterior no fuera suficiente, existe una desigual distribución de los recursos de salud, 57% del total del gasto es privado y 43% es público, esto es una muestra de que la salud dejó de ser un derecho, engrosando la larga lista de bienes de consumo.

¿Cómo se puede transformar el sistema de salud?

Existe una necesidad imperiosa de generar cambios en el sistema de salud, estos cambios, por cierto, no pueden reducirse solo a las Isapres, requerimos modificaciones estructurales. Los problemas del sistema sanitario se vienen profundizando desde hace más de 30 años,  se ha mantenido una política delineada en la dictadura (profundizando la subsidiariedad), esto junto a nuevas innovaciones, como la política de concesiones hospitalarias (gobierno de Lagos), y que el actual gobierno, pretende profundizar.

Es fundamental para lograr cambios en el sistema sanitario que seamos capaces de generar un movimiento social por la salud que cristalice una voluntad colectiva de reformas estructurales. Durante estos dos últimos años se ha avanzado en generar este movimiento, así lo ilustra la creación de la Mesa Social de la Salud, instancia que agrupa a las organizaciones de los trabajadores de la salud, estudiantes y usuarios de la salud pública. Por otro lado se han construido Mesas regionales de Salud, en la octava región y la cuarta. Esto es un hecho importante, dado que el tejido social en esta área es fragmentando y germinal en el caso de las organizaciones de usuarios.

La construcción de estos espacios ha constituido un avance pensando que se ha plasmado una plataforma de trabajo común y una visión respecto a los cambios más urgentes que requiere la salud en Chile. Desde la Mesa Social de Salud se generó, entre abril y mayo del 2012,  un Plebiscito Nacional de Salud, en el cual participaron más de 115 mil personas, en su mayoría usuarios del Sistema Público de Salud. Los resultados de este plebiscito, muestran que son necesarios cambios en cómo se concibe el derecho a la salud en la Constitución, así como en fortalecer el sistema público, terminar con el lucro y aumentar la participación en la toma de decisiones.

Sin embargo aún resta mucho esfuerzo para lograr constituir un movimiento social. Hecho que se logrará en la medida en que todos seamos capaces de comprender que la salud es una dimensión de la vida que nos toca a todos y todas, y no algo privativo de los pacientes y enfermos.

(*) Texto publicado en El Quinto Poder.cl

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