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Carta a la Presidenta de Chile

Jaime Mulet
Por : Jaime Mulet Ex diputado por Atacama
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Presidenta, los casos donde se involucra a los parlamentarios son los más graves, ya que ellos están para hacer exactamente lo contrario. Para defendernos. Pero resulta que ahora los hay cómplices del abuso. Los senadores y diputados gozan de ciertos privilegios, como el fuero en materia penal y la inviolabilidad de sus opiniones en sesiones de Sala y Comisión, para que no sean injustamente atacados y se coarte su libertad, y tienen una alta remuneración, para que no tengan que depender de otros y así ejercer libremente su función.


 

Sra. Presidenta:

En los últimos años hemos tomado conocimiento de una serie de casos que revelan cómo el pequeño grupo de chilenos poderosos abusa del resto y acrecienta su poder económico y político con prácticas irregulares, ilicitudes e incluso delitos, aumentando la desigualdad y perjudicando siempre a la inmensa mayoría de chilenos y chilenas. Quiero recordar algunos:

Las violaciones a la legislación de la libre competencia: la colusión para subir los precios de remedios que hicieron las tres grandes cadenas de farmacias; la de los grandes productores de pollos; la del transporte interprovincial; del transporte naviero de vehículos, y otras ilegalidades y abusos de posición dominante para impedir la entrada de competidores en los mercados de cigarrillos, cervezas, detergentes; las trabas de las tres grandes compañías de celulares para que entren más operadores. Y otros casos detectados en EE.UU. como el que afectó a LAN Cargo, cuando Sebastián Piñera formada parte del control de LAN. Todos estos casos, han implicado que quienes hayamos comprado remedios, consumido carne de pollo, bebido cerveza, viajado en bus, comprado un auto, usado celular, consumido detergentes, hemos pagado un sobreprecio generado ilícitamente por el abuso de quienes dominan esos mercados. Nos han “metido la mano al bolsillo” y sacado más dinero que el justiprecio. Estos son los casos más recientes y descubiertos y con fallos condenatorios o con acuerdos en la FNE. Hay estudios serios que calculan en más de mil millones de dólares los daños sufridos por los consumidores solo por los casos de las farmacias, los pollos y el transporte.

[cita] Presidenta, los casos donde se involucra a los parlamentarios son los más graves, ya que ellos están para hacer exactamente lo contrario. Para defendernos. Pero resulta que ahora los hay cómplices del abuso. Los senadores y diputados gozan de ciertos privilegios, como el fuero en materia penal y la inviolabilidad de sus opiniones en sesiones de Sala y Comisión, para que no sean injustamente atacados y se coarte su libertad, y tienen una alta remuneración, para que no tengan que depender de otros y así ejercer libremente su función.[/cita]

Dada la alta concentración de la mayoría de los mercados de Chile, es perfectamente posible presumir que hay más casos no descubiertos.

Pero, Presidenta, resulta que también hemos sido abusados con el uso de información privilegiada que hacen empresarios y ejecutivos, con lo que nos extraen ilícitamente más dinero. Claro, conocemos de varios casos donde accionistas controladores de sociedades que cotizan en la Bolsa, conocen antes que el mercado decisiones que afectarán el precio de las acciones, y hacen uso indebido de esa información, comprando barato para vender caro o viceversa. Perjudicando al resto de los accionistas, donde obligadamente estamos todos los chilenos a través de las AFP, que invierten parte de nuestros ahorros previsionales en acciones. Cómo no recordar la fallida fusión Falabella y D&S (Líder), donde recibieron sanciones directores; la fusión LAN-Tam, en que fueron sancionados Piñera y sus socios; el caso de la compra de CFR (ex Recalcine) por parte de Laboratorios Abbott, en que los socios Juan Bilbao y Tomás Hurtado son hoy investigados por una gran “pasada”; el Caso Cascadas de Soquimich, donde los controladores hacían “pasadas” casi como ejercicio diario. Pues bien, cada vez que obtenían utilidades de esta forma, perjudicaban a los fondos de pensión de millones de chilenos.

Tampoco escapan de estos abusos las corredoras de la Bolsa que tanto dinero han acumulado durante los últimos años. Las principales, LarrainVial, cómplices en el caso Cascadas, y BTG Pactual (ex Celfin) del caso CFR-Abbott. Últimamente se conoce del esquema que usaban esas y otras corredoras con sus clientes VIP para que, vía arrendamiento de acciones, eludieran el pago de tributos.

Y si a todo lo anterior le agregamos lo que han develado el caso Penta y la arista Soquimich, ya descubierto con información pública y confesiones que dan cuenta de esos y otros abusos para no pagar impuestos y, lo más grave, del financiamiento que hacen esos grupos empresariales a algunos senadores y diputados y funcionarios, evidenciando incluso la vinculación patronal de los dueños del dinero con los “representantes y defensores del pueblo”, donde quienes irregularmente financian (invierten en) las campañas, obtienen beneficios en el Parlamento en leyes y en comisiones investigadoras. (Resulta anecdótico que, mientras se ventilaban algunas vinculaciones y se buscaba a algunos parlamentarios, estos no eran ubicables porque estaban de vacaciones en paradisíacos lugares del orbe.)

En todos los casos que he recordado hay una línea común y reiterada: los perjudicados somos la inmensa mayoría de chilenos y, obvio, especialmente los más modestos y desposeídos. Cada hecho da cuenta de una conducta abusiva, codiciosa donde el poderoso se beneficia extrayendo indebidamente una ganancia desde el más débil, o no pagando los impuestos, lo que es similar. Cada hecho da cuenta de que esos poderosos se sienten intocables, por sobre la ley.

Esta carta no pretende ser una crítica política al modelo (que por lo demás la tengo) sino que busca que la primera magistratura del país reflexione y tome medidas urgentes para impedir que se siga abusando y para que vuelva a ser coherente con lo que le ofreció al país. Ex profeso no me referido al Caso La Polar, a las ganancias excesivas de los bancos, los abusos de las AFP o Isapres.

Presidenta, los casos donde se involucra a los parlamentarios son los más graves, ya que ellos están para hacer exactamente lo contrario. Para defendernos. Pero resulta que ahora los hay cómplices del abuso. Los senadores y diputados gozan de ciertos privilegios, como el fuero en materia penal y la inviolabilidad de sus opiniones en sesiones de Sala y Comisión, para que no sean injustamente atacados y se coarte su libertad, y tienen una alta remuneración, para que no tengan que depender de otros y así ejercer libremente su función. Entonces, si los abusos de los empresarios son gravísimos y deben sancionarse severamente, los abusos de los parlamentarios y políticos son imperdonables, deben ser expulsados.

Presidenta, como todos sabemos, además hay dos senadores investigados por el Ministerio Público por hacer trampas con las asignaciones, uno con fecha para formalización y otro a punto. Otro diputado será formalizado por fraude. Entre los involucrados en Penta, Soquimich y otros ya conocidos, hay como una docena. ¿Habrá cárcel para ellos?

Presidenta, para qué le voy a contar que muchos de los empresarios cuestionados controlan importantes medios de comunicación. Eso usted lo sabe. Entonces, si controlan el poder económico, el poder político y también parte de los medios de comunicación, quién, con algún grado de poder real, defiende a los ciudadanos de a pie. PUES, USTED. La inmensa mayoría de los chilenos votamos por usted (yo, en la segunda vuelta), más que por el programa de Gobierno, lo hicimos porque confiamos en su corrección y en que verdaderamente quiere un país más igualitario, con menos abusos. (Tuve la oportunidad de conocerla bien cuando fui Director Ejecutivo de su primera campaña presidencial).

El caso Caval le tiene que haber caído como balde de agua fría, sin duda no lo esperaba y tiene que ser muy doloroso. ¿Cómo personas tan cercanas como su nuera y su hijo no lograron entender su mensaje de toda una vida y hacen exactamente lo contrario de lo que usted predica?

Estimada Presidenta, no es fácil su situación, ya decía Alessandri Palma que La Moneda “es la casa donde tanto se sufre”. Pero llegó la hora de tomar decisiones difíciles y debe hacerlo, la gente las espera. La estrategia del silencio o de respuestas mono o bisilábicas no sirve.

Lo que está pasando, los abusos de los empresarios, la relación oscura entre el dinero y la política, el involucramiento del poder económico en la decisiones políticas para impedir las correcciones y acrecentar su poder no son nuevos y algunos miembros de distintos partidos políticos y organizaciones comenzamos a denunciarlos hace años. Presentamos múltiples propuestas, proyectos de ley, acuerdos, denuncias e incluso querellas. Y, cosa curiosa, la mayoría quedamos fuera del sistema de poder y, los que éramos parlamentarios, sin el subsidio del binominal. Pero el tiempo nos sigue dando la razón.

Me permito recordar sólo dos cosas: a raíz del caso MOP-Gate por hechos similares a los de Penta y SQM, desde la Directiva de la DC (yo era su Secretario Nacional), inmediatamente después de conocidos los antecedentes, tomamos la difícil pero ejemplificadora decisión de expulsar a dos diputados. Y en otros casos de militantes involucrados en investigaciones penales aplicamos la misma medida. Y por nuestra oposición al Transantiago y a su financiamiento (que nos ha costado tanto dinero) terminó un senador expulsado y con un grupo de diputados fuera de la DC. Nos negamos a sostener y financiar una errada política pública.

Hoy da la impresión de que todo puede pasar y que nadie asume su responsabilidad por las pillerías, faltas, delitos y malas decisiones con las que han dañado tanto a muchos. Los involucrados hablan de errores administrativos o se hacen los sordos o mudos, contratan ejércitos de abogados, dilatan juicios, sus domicilios no son allanados, sino que la policía los “visita”, y no son citados declarar, sino que “van a conversar con el fiscal”. Si un joven de escasos recursos y no relacionado con el poder participa en el hurto de un “trutro de pollo” en un supermercado o vende CDs pirateados, lo muestran como inculpado los canales de televisión y/o prensa y lo meten preso. Incluso hubo uno sancionado por venta de CDs que murió quemado en el aciago incendio de la Cárcel de San Miguel. Pero al poderoso no lo tocan.

Doctora, la gente confía en usted, y su Gobierno iba bien, avanzando con la reforma educacional, la tributaria, el fin del binominal y varias otras en proyectos. Pero con la lluvia de información de este “verano caliente”, da la sensación de que ha arado en el mar, sobre todo porque la indebida relación dinero-política y el abuso tocaron a su puerta.

Si usted no reacciona con firmeza y decisión y no está del lado de los abusados, nuevamente hablará la calle, cuyo mensaje del 2010 y 2011 usted tan bien recogió en su campaña.

Presidenta, con respeto le recomiendo que:

1.- Disponga que su hijo y su nuera donen toda la utilidad que les genere el negocio/especulación/uso de información/tráfico de influencia de tierras en Machalí (sea lo que sea) a alguna de las fundaciones que dirigió Sebastián Dávalos, de tal forma que nadie de su familia reciba dineros de esa operación. Sería muy edificante para ellos y para el país.

2.- Pida la renuncia a su ministro de Obras Públicas, es impresentable que una fundación ligada a él haya recibido dinero de Penta, por un trabajo inútil estando ya nominado como ministro.

3.- Como lideresa indiscutida de la Nueva Mayoría exija que sean desvinculados rápidamente de los partidos todos los militantes involucrados en financiamiento irregular o mal uso de asignaciones. Eso de esperar las decisiones de las instancias judiciales para ver qué medida toman los partidos, es la mejor expresión de una defensa corporativa. Es justo separar el trigo de la cizaña. Hoy la gente mete a todos los políticos en el mismo saco y eso es injusto con los correctos, que son muchos más de lo que la gente hoy supone. El país debe saber que hay políticos correctos y distinguirlos.

4.- Apure a sus ministros encargados de proponer una “nueva institucionalidad para la relación entre lo público y lo privado”. En general las propuestas y estudios existen. El punto es contar con la mayoría suficiente en el Congreso para que se aprueben los cambios. Cuanto antes, mejor. Hoy hay algún grado mayor de conciencia y temor que puede apurar su aprobación.

5.- Proponga con urgencia un proyecto de ley para poner límite a la reelección indefinida de todo cargo público. Basta de alcaldes, concejales y parlamentarios vitalicios.

6.- Establezca la pena de cárcel para quienes violen gravemente normas de la libre competencia y del mercado de valores. Que no paguen sus abusos con plata, sino que con cárcel y altas multas. Solo eso los frenará. Las sanciones con cárcel disuaden. Y proponga al Parlamento establecer límites objetivos a la concentración de mercados, que es donde está el caldo de cultivo de este tipo de abusos.

7.- Envíe un proyecto de ley limitando el negocio de los corredores de bolsa, los que no han tenido ninguna capacidad de autorregulación y han abusado del privilegio que les da la ley, donde además de intermediar entre compradores y vendedores de acciones se han dedicado a oscuras prácticas abusivas, para el beneficio propio.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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