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Sistema Mixto de pensiones: Libertad real de elección

Sistema Mixto de pensiones: Libertad real de elección

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Desde la implementación forzosa del sistema individual de cotizaciones previsionales en nuestro país durante la dictadura y su posterior replicación internacional como modelo de exportación de capitales hasta su crisis mundial en 2010, hemos sido testigos de sus efectos sobre las jubilaciones de quienes, por desgracia o voluntad propia, han caído en las administradoras de fondos de pensiones. Esto al menos a nivel nacional.

Al momento de imponer el sistema de AFP en Chile y eliminar el fondo solidario de pensiones (para algunos) se obligó a millones de trabajadores a pasar de una realidad cuyas expectativas de jubilación eran claras a un modelo que se vendió como la panacea pero que finalmente fue una cortina de humo que ni siquiera sus creadores usan hoy por hoy, tal como quedará reflejado en las innumerables entrevistas realizadas a José Piñera y otros tantos ideólogos detrás del modelo individual.

Uno de los problemas y contradicciones que surgen tras analizar la repartición de pensiones radica en la existencia de la famosa Caja de Previsión de la Defensa Nacional, institución más conocida como “Capredena”, la cual está encargada de repartir las pensiones de las Fuerzas Armadas de nuestro país, irónicamente bajo un modelo solidario público. La misma institución a la que hoy buscan pertenecer el 90% de los trabajadores paralizados de la Dirección General de Aeronáutica Civil, DGAC.

Tomando en consideración que en la práctica ambos modelos funcionan de manera paralela, aunque solo para algunos elegidos, se demuestra que efectivamente se pueden trabajar de manera simultánea, claro que con una cirugía mayor.

Modelo de AFP

Un modelo de AFP Estatal en la práctica solo va a profundizar las mismas inequidades del sistema al integrar un nuevo actor que operará en competencia pero bajo el mismo modelo teórico de capitalización individual y exportación de capitales, lo cual si bien no es un problema en sí hasta al momento de la jubilación, que es cuando se produce el verdadero quiste en el sistema producto del cálculo de los años restantes de vida del cotizante y la entrega del proporcional mensual de los fondos.

Si bien la solución general no es simple uno de los cambios clave sería la posibilidad del cotizante de retirar la totalidad de sus ahorros al momento de jubilar, lo cual le permitiría invertir en bienes raíces o negocios particulares que generen un ingreso estable mensual gracias a sus utilidades, lo cual de paso produciría una inyección importante de recursos frescos a la economía nacional año tras año con el consiguiente aumento de la inversión inmobiliaria y de servicios, además de lo más importante que es la estabilidad económica de quienes han trabajado toda una vida por el país y sus familias. Esto sin tener que aumentar la edad de jubilación ni el porcentaje de descuento mensual.

Sistema solidario

De manera paralela el Estado debiese tener la responsabilidad de establecer un fondo solidario de pensiones al estilo de Capredena para aquellas personas que deseen un ingreso estable mensual o que simplemente quieran aportar de manera personal mediante su participación el este fondo tal como miles de cotizantes que utilizan Fonasa hoy en día.

De esta manera se deja abierta la puerta para que ambos sistemas funcionen de manera simultánea, tal como en gran parte de Latinoamérica y Europa, dejando abierta la puerta para que cada trabajador de manera personal tome la decisión de pertenecer a un fondo privado o al fondo solidario y que sus fondos de pensión sean utilizados para invertir en el exterior o para aportar a la vejez de los demás con la promesa de que otros lo hagan también llegado el momento.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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