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Gestos en la entrevista laboral: lo que se debe hacer y lo que hay que evitar

por 30 octubre, 2015

"Hay que saber mantener el equilibro justo: si bien tener confianza y mirar al entrevistador a los ojos es positivo, fijar la mirada en alguien durante un período prolongado de tiempo puede ser interpretado como agresivo. Por el contrario, no mirar a los ojos podría ser un indicio de inseguridad".
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El lenguaje corporal es clave, de hecho existe una técnica que se utiliza denominada Programación Neurolingüística (PNL). Muchos psicólogos o expertos en recursos humanos la utilizan como una de las tantas técnicas para evaluar al candidato. La PNL asegura ocuparse de la influencia que tiene el lenguaje sobre la denominada «programación mental» y demás funciones atribuidas a nuestro sistema nervioso, como también sobre los «patrones lingüísticos» que empleamos. Por ello, hay que tener mucho cuidado con los gestos que se deben hacer y los que hay que evitar durante una entrevista.

Lo que el candidato debe entender es que sin hablar ya se obtiene una buena cantidad de información del otro. Por ejemplo, la puntualidad, vestimenta, entre otros. A veces no somos conscientes que nuestra comunicación no verbal expresa mucho más de lo que imaginamos.

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es la postura del cuerpo. Claro está que si uno está atrapado en la entrevista y entusiasmado, lo demostrará en su postura, o sea la espalda recta. Esto dará siempre una visión mucho más positiva y de interés de la charla.

Como venimos mencionando, debemos tener mucho cuidado con las expresiones no verbales, porque este tipo de gestos tienden a salir de manera involuntaria. Por ejemplo, colocar las manos dentro de los bolsillos, no sonreir, cruzar los brazos puede significar que el entrevistado es una persona cerrada y poco flexible. Sin duda, lo mejor en una entrevista es parecer abierto y accesible.

Es entendible que uno esté nervioso en la entrevista y es totalmente válido, pero hay que evitar los tics nerviosos como morderse las uñas, tocarse demasiado el pelo, no parar de cruzar las piernas, porque denotan nerviosismo y el entrevistador lo puede identificar como un aspecto negativo. Esto está relacionado con que el entrevistado no sabe cómo actuar cuando tiene un poco de presión. De hecho estos tics o demostraciones de nerviosismo podrían transmitir al entrevistador una idea contraria a lo que realmente queremos expresar.

La mirada es uno de los aspectos más importantes de una persona, por eso es sumamente importante mirar a los ojos al entrevistador. Tiene como objetivo lo que es educación y respeto, pero además, es un indicio de sinceridad. Hay que saber mantener el equilibro justo: si bien tener confianza y mirar al entrevistador a los ojos es positivo, fijar la mirada en alguien durante un período prolongado de tiempo puede ser interpretado como agresivo. Por el contrario, no mirar a los ojos podría ser un indicio de inseguridad.

En resumen, desde el momento de tu llegada para una entrevista laboral hasta el momento de salir de la misma, tienes que ser muy consciente de tus gestos y señales no verbales. La mejor forma de administrar la gestualidad del cuerpo en una entrevista es practicar, prepararse, ensayar una postura equilibrada, gestos sobrios y un nivel intermedio de contacto visual. Está comprobado que esto es la base para empezar a contar tu relato y salir a dejar todo en la cancha de una forma adecuada para obtener la pega deseada.

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