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Recuerdos y Nueva Mayoría

Por: Francisco Contreras Arce


Señor Director:

Cuando la Nueva Mayoría asumió el poder en marzo de 2014 muchos tenían la esperanza de avanzar en cambios sociales, políticos y económicos que hicieran del país un lugar de mayor igualdad y prosperidad. La nueva colación de gobierno ofrecía nuevos rostros y el apoyo de la experimentada “Concertación de Partidos por la Democracia”. Se trataba de una nueva alianza política tras la derrota ante la derecha.

Muchos estaban seguros de que la colación pese a tener un nuevo nombre, mantenía la esencia de la Concertación y mantendría viva en el electorado las esperanzas de cambio y especialmente los recuerdos de tiempos mejores y el legado de compromiso por los valores democráticos, aquellos que perduran en la retina de las personas que lograron recuperar la democracia luego de veinte años de dictadura.
Pero los recuerdos que se tenían sobre la Concertación no fueron traspasados a la Nueva Mayoría, de manera que el nuevo grupo político no gozó del beneplácito de la memoria y del perdón de sus electores.

Y es que la Nueva Mayoría era tan solo la sombra de la Concertación, que se formó en un ambiente de desarraigo tras la derrota ante Sebastián Piñera, y que necesitaba resurgir bajo cualquier forma, de fondo se podía escuchar el mantra “mantenerse vivos ante cualquier circunstancia”.
¿Qué hizo entonces la Nueva Mayoría para mantener vivo el recuerdo y legado de la Concertación? La nueva coalición borró de plano toda imagen en el inconsciente de las personas sobre el bloque político que recuperó la democracia. Creo que el gran error fue suponer que las personas tienen memoria como si fuese un reproductor infalible, y que perdonarían los errores al igual que lo hicieron con su predecesora. Sin embargo, no tuvieron en cuenta que las personas tienden a olvidar incluso a sus héroes, y los recuerdos del pasado se van construyendo con el paso del tiempo, agregando nuevas experiencias e imágenes, tal como sus historias personales del pasado.

Entonces no es extraño pensar que quienes votaban lealmente por la Concertación no lo hagan por la Nueva Mayoría ni sientan ninguna conexión con ella, menos las generaciones posteriores.

En tiempos de elecciones necesitamos una confirmación de nuestros recuerdos políticos más valiosos, de aquellos que constituyeron la identidad de cientos de personas durante mucho años y que fraternalmente se organizaron en razón de un ideal común, y que hoy, a mi modo de ver, el Frente Amplio, a través de su candidata Beatriz Sánchez, pareciera interpretar genuinamente.

Francisco Contreras Arce

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