domingo, 8 de diciembre de 2019 Actualizado a las 23:49

Opinión

Autor Imagen

De cómo Carlos Peña usó Teoría de Juegos contra Christus UC

por 17 noviembre, 2017

  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

La teoría de juegos es una metodología que analiza la interacción entre personas, empresas, gobiernos o países, como si fuese un juego similar al ajedrez o el póker. Ésta es descrita muy bien en la película Miss Sloane, cuando Sloane (personaje encarnado por Jessica Chastain) describe de qué trata el Lobby: “El lobby trata de ver hacia el futuro, de anticipar los movimientos de tus oponentes y diseñar medidas de respuesta. El ganador planifica un paso por delante de sus rivales, y juega su carta ganadora justo antes de que sus rivales jueguen las suyas. Se trata de estar seguro de sorprenderlos, y que ellos no te sorprendan a ti”.

Estas palabras del personaje de Chastain describen, rigurosamente, de qué trata la teoría de juegos, y también resultan una excelente descripción de lo que hizo Carlos Peña, rector de UDP y columnista estrella de El Mercurio.

Jugada N° 1:
El domingo 12 de noviembre de 2017 Peña escribió una columna titulada “Christus, el samaritano cauteloso”. En esta, el rector discutió el caso de la niña que murió esperando un trasplante de corazón. La clínica que la atendía, de la red Christus-Universidad Católica evaluó su caso y determinó que “…la condición de precariedad familiar, social y personal de esta paciente hacen que el trasplante cardíaco no esté indicado”.

Lo cierto es que el juego de Peña se ajusta milimétricamente a lo señalado por la teoría de juegos. Peña jugó haciendo una finta mediante un argumento preliminar y subsidiario, Rabaglaiti mordió el anzuelo, y entonces Peña desnudó el argumento principal, el ganador, el que muestra la inconsistencia ética de Christus UC, y por asociación, del rector Ignacio Sánchez.

El argumento de Peña, entonces, se centró en señalar que la asignación de un cupo con base en la situación familiar, sea en un colegio, una universidad o en la lista de los próximos a ser trasplantados, supone un acto de discriminación éticamente inaceptable.

Jugada N° 2:
Al día siguiente, el lunes 13 de noviembre de 2017, el Director del Hospital Clínico Red de Salud Christus UC, el Dr. Ricardo Rabagliati, respondió a Peña a través de una carta al Director de Mercurio. En esta respuesta, Rabagliati señaló que “En la decisión que se tomó, el elemento central fue el mejor cuidado de Daniela, fundado en el principio de proporcionalidad terapéutica, lo que implica evaluar intención, medios, fines y circunstancias. Este principio ético es inherente a la práctica clínica, y se centra en el compromiso con cada paciente de no someterlo a sufrimientos innecesarios.”

Jugada N° 3:
El siguiente día, el martes 14 de noviembre de 2017, entonces Peña transparentó su juego y asestó el golpe mortal, por intermedio de otra carta al director de El Mercurio. Carlos Peña, en respuesta al argumento de Rabagliati, que justificaba el sacrificio temprano de una vida, bajo el compromiso de no someter a un individuo “a sufrimientos innecesarios”, entonces contrargumenta magistralmente señalando la inconsistencia de lo afirmado por Rabagliati con la férrea posición de su clínica y de su superior jerárquico, Ignacio Sánchez, rector de la Pontificia Universidad Católica, quien se batió en un duelo ético de varios meses negando la aplicación del mismo argumento esgrimido por Rabagliati a los casos de aborto terapéutico contemplados en la Ley recién aprobada en Chile.

Hemos sido testigos de cómo el rector de la Universidad Católica señaló repetidas veces que la clínica de su universidad, la misma que aplicó el criterio utilitario a la niña que necesitaba un nuevo corazón, se negaría a aplicar un criterio similar cuando el feto fuese inviable, o estuviese en riesgo la vida de la madre.

Más allá de la discusión sobre el aborto terapéutico o el criterio de la precariedad familiar, social o personal para decidir quién vive y quien muere, lo que quiero resaltar en este artículo es el uso de la metodología de la teoría de juegos por parte del rector Peña. Si fue deliberado o no, premeditado o no, lo cierto es que el juego de Peña se ajusta milimétricamente a lo señalado por la teoría de juegos. Peña jugó haciendo una finta mediante un argumento preliminar y subsidiario, Rabaglaiti mordió el anzuelo, y entonces Peña desnudó el argumento principal, el ganador, el que muestra la inconsistencia ética de Christus UC, y por asociación, del rector Ignacio Sánchez.

Gracias al rector Peña por regalarnos un ejemplo vivo, quirúrgicamente puesto en escena, para ilustrar a estudiantes y curiosos en qué consiste la Teoría de Juegos.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director

Mon Laferte

Envíada por Pietro Sferrazza T | 7 diciembre, 2019

Cartas al Director

Noticias del día

TV