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El hub industrial de Quintero, una oportunidad para un futuro sostenible Opinión

El hub industrial de Quintero, una oportunidad para un futuro sostenible

Alfonso Salinas
Por : Alfonso Salinas gerente de Estrategia y Sostenibilidad GNL Quintero
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Las posibilidades del hidrógeno verde y sus derivados son muy reales para la Región de Valparaíso a través del hub de Quintero, pero hay muchas otras potencialidades igualmente relevantes y estratégicas donde las instalaciones industriales existentes en la bahía tienen ventajas objetivas.


Dentro de los múltiples desafíos que debió enfrentar el Gobierno anterior, una de las materias en las que se pudo avanzar fue en la visibilización de las posibilidades de la industria del hidrógeno verde para nuestro país, un combustible que tiene amplias ventajas, especialmente ambientales. Las cifras son siderales. Según la consultora internacional McKinsey, la industria podría llegar a tener un impacto en la economía nacional comparable a la industria del cobre. Si todo resulta, Chile podría llegar a exportar US$ 50 mil millones en 2050, representando el 7% del PIB proyectado para ese año.

Recientemente, el actual Gobierno presentó un plan de acciones concretas hasta el 2030 para materializar los primeros proyectos, concentrados en dos hubs donde es especialmente barato producir hidrógeno verde, con electricidad solar en el desierto de Atacama y eólica en la Patagonia, y otros dos centros de consumo en la zona centro, Quintero y Concepción.

Aunque queda largo camino, plagado de desafíos, la oportunidad está ahí. Si todo llegase a resultar y fuésemos capaces de convertirnos en exportadores a nivel mundial, sería muy paradójico no usar este combustible limpio en nuestro propio país, en particular en la zona central, que es donde está la mayoría de las industrias y la población. Si ese fuese el caso, la única forma de traer el energético desde Atacama o Patagonia es por barco (como sería exportado) y recibirlo donde haya puertos e instalaciones industriales necesarias. Ese lugar es la bahía de Quintero.

Mientras eso ocurre, actualmente se tramita en el Sistema de Evaluación Ambiental de la región un Estudio de Impacto Ambiental para uno de los primeros pilotos de escala industrial en Chile, para producir hidrógeno verde, dentro del Terminal de GNL Quintero. El proyecto piloto tiene un potencial de escalamiento que involucra a los principales eslabones productivos de la región: las empresas del barrio para que lo incorporen en sus procesos, las universidades para sistematizar los aprendizajes y formar a los nuevos profesionales que requiere esta naciente industria, los demás puertos que son importantes hubs energéticos y otros.

Las posibilidades del hidrógeno verde y sus derivados son muy reales para la Región de Valparaíso a través del hub de Quintero, pero hay muchas otras potencialidades igualmente relevantes y estratégicas donde las instalaciones industriales existentes en la bahía tienen ventajas objetivas. Entre estas, destacan la producción de agua desalada para combatir la sequía, los planes de desarrollo de la refinería de cobre y el terminal de gas natural –que están llamados a jugar un rol crítico durante la transición energética–, el desarrollo de almacenamiento de energía e, incluso, la construcción de data centers, aprovechando las sinergias con las industrias existentes en la bahía, todas, iniciativas que apuntarían a construir un futuro sostenible para la zona.

Por supuesto, cualquier desarrollo en esta zona, como mínimo, debería operar con las mejores técnicas disponibles, contar con los más altos estándares ambientales y aportar de forma significativa al crecimiento y calidad de vida de sus habitantes.

Aún quedan muchos escollos que salvar, de mercado, de permisos, de ingeniería, entre otros. Pero en la base, para que todo este potencial tenga siquiera la posibilidad de realizarse, se requiere contar con terrenos disponibles. Se trata de actividades industriales que llevan la clasificación de peligrosas, lo cual no significa que sean contaminantes. Actualmente hay 700 hectáreas disponibles, al oriente de la ruta F30E, pero que con la nueva modificación del Premval propuesta por el Minvu que está revisando el Core, se reducirían a cero, lo cual cerraría la puerta para pensar de forma ambiciosa este promisorio futuro.

Urge corregir esa mirada y convencernos de que podemos proyectar la bahía de Quintero como uno de los principales polos de Chile con industrias de futuro, que suministren energía y servicios limpios, jugando un rol estratégico en el desarrollo local, regional y nacional, y un ejemplo de sostenibilidad para el mundo.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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