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Puerta giratoria entre la banca privada y el sector público

Los hombres de la Concertación en BancoEstado que ahora trabajan para Saieh

por 14 mayo, 2013

Los hombres de la Concertación en BancoEstado que ahora trabajan para Saieh
Gustavo Arriagada, José Manuel Mena y José Luis Mardones fueron piezas clave en regular la banca y en el manejo de BancoEstado en gobiernos de Lagos y Bachelet, cuando se implementaron y defendieron las prácticas contra los consumidores que la Corte Suprema consideró abusivas. Hoy son parte de CorpBanca.
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“Los negocios y la política, la política y los negocios, nunca se toman las decisiones, llevamos veintitantos años en lo mismo”, decía en un estudio de canal 13 el candidato de la Concertación Eduardo Frei Ruiz-Tagle, emplazando a Sebastián Piñera por su doble vínculo de política y actividades empresariales, en el marco de un debate previo a la primera vuelta de la elección que terminaría con el ex socio de LAN en La Moneda el 2009.

Las palabras de Frei, vistas tres años y medio después aparecen como un boomerang para la Concertación.

Los casos de abusos y cobros ilegales efectuados por Cencosud y BancoEstado contra sus clientes no sólo hicieron cambiar cómo se regula la banca y el retail, sino que también desnudaron el fluido puente entre empresarios y políticos.

Es el fenómeno de la "puerta giratoria". El carrusel de ex ministros, altos funcionarios y reguladores que al terminar su “servicio público” acaban formando parte de empresas privadas relacionadas con el sector público, concesionarias o que están reguladas por el Estado.

Arriagada, hombre adusto y de pocas palabras, acostumbró durante su gestión a reducir sus exposiciones públicas al mínimo. Fue un duro defensor de la existencia de competencia en el mercado bancario y ajeno a la crítica por el nivel de utilidades de sector. Su gestión pasará a la historia por haber sido el responsable de emitir la cuestionada circular 17 que permitió a la banca y el retail elevar comisiones y modificar en forma unilateral los contratos con sus clientes con el sólo envío de la cartola informando del incremento.

La polémica por los cobros unilaterales parece haber remecido el sistema y, por primera vez, la práctica está teniendo costos legales y políticos altos.

En el caso de Cencosud los platos rotos los pagó Laurence Golborne, como ex gerente general del holding de Hörst Paulmann en el periodo que se cometieron los abusos. Fue bajado de su candidatura presidencial con la presión adicional de que se conocieran sus inversiones en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas.

Por el affaire BancoEstado, nadie ha pagado con su puesto, y sólo dos ex directores han dado la cara públicamente, Jaime Estévez y Francisco Vidal.

Pero lo que sí dejó al descubierto el caso fue el generoso ir y venir de políticos y funcionarios de gobierno del período concertacionista que en un momento trabajaron para el Estado y que ahora defienden —o defendieron— los intereses de los grandes bancos privados.

La puerta giratoria entre los gobiernos de la Concertación y la banca ha tenido como destino preferido al grupo Saieh.

El mejor ejemplo lo ponen sobre la mesa tres pesos pesados del mundo financiero: Gustavo Arriagada, José Luis Mardones y José Manuel Mena.

El primero fue superintendente de Bancos desde 2005, en el cierre del gobierno de Ricardo Lagos, y salió junto con Bachelet en marzo de 2010; hoy es director de CorpBanca.

José Luis Mardones ocupa el mismo cargo en el banco del dueño de SMU, Corpvida y Copesa, conglomerado de medios que edita La Tercera, Qué Pasa y Pulso. Antes fue presidente de BancoEstado en el mandato de Bachelet.

Mena fue el gerente general de BancoEstado hasta 2007, siendo el hombre clave, junto a Jaime Estévez, en el inicio de los cobros ilegales de comisiones a más de 570 mil clientes

DE REGULADOR A REGULADO

Arriagada, hombre adusto y de pocas palabras, acostumbró durante su gestión a reducir sus exposiciones públicas al mínimo. Fue un duro defensor de la existencia de competencia en el mercado bancario y ajeno a la crítica por el nivel de utilidades de sector.

“El desempeño del sistema financiero en términos de solvencia, rentabilidad y eficiencia operacional durante el período refleja su solidez”, decía a fines de 2009 al ser consultado por los casi US$ 4.500 millones que habían ganado los bancos ese año.

Su gestión pasará a la historia por haber sido el responsable de emitir la cuestionada Circular 17 que permitió a la banca y el retail elevar comisiones y modificar en forma unilateral los contratos con sus clientes con el sólo envío de la cartola informando del incremento.

Un representante del mundo de los consumidores recuerda que Arriagada, en trabajo conjunto con el Banco Central, emitió dicha normativa en abril de 2006, apenas dos meses después que Cencosud iniciara los cobros que no respetaban la Ley de Protección de los Derechos del Consumidor vigente desde 2004. Con ello, Arrriagada pasaba por encima de la ley permitiendo a los proveedores de crédito aumentar sus cobros sin pedir autorización a los clientes.

El propio director del Sernac de esa fecha, José Roa, dijo a este medio que informó a Arriagada de la presentación de la demanda contra Cencosud y le advirtió en 2007 que los bancos y el retail tenían cláusulas abusivas, pero al parecer no fue escuchado.

Arriagada, quien hizo carrera en la SBIF desde mediados de los '90 y según quienes lo conocen no tiene redes políticas partidistas, terminó su ciclo en el servicio público en marzo de 2010, donde fue reemplazado por el ex director de algunas filiales de BCI, Carlos Budnevich, integrante del grupo Tantauco del candidato Piñera en 2009.

Es normal que los funcionarios de áreas especializadas del Estado pasen a desempeñar funciones en el mundo privado en las áreas que conocen. Pero está regulado. No con la rigurosidad de los países OCDE donde en general hay que esperar dos años.

Arriagada respetó la ley con precisión. Según la normativa chilena deben pasar seis meses antes de pasar a una empresa que perteneció a la esfera que él regulaba. Esa fecha se cumplió el 10 de septiembre de 2010. Dos semanas después, el 28 de septiembre CorpBanca informaba de la llegada de Arriagada al directorio del banco.

En marzo del año siguiente fue ratificado con los votos del grupo Saieh, aunque singularmente nominado como “independiente”. La designación fue cuestionada en ese momento por AFP PlanVital, pues Arriagada no estaba inscrito en el registro de directores de la Superintendencia de Pensiones.

Para la anécdota: Arriagada reemplazó en su cargo en 2010 a Segismundo Schulin-Zeuthen, el que en ese momento pasó a presidir… BancoEstado.

El ex titular de la SBIF, que en 2012 recibió $ 96 millones por su cargo de director y de presidente de comité de auditoría de banco, no respondió las consultas enviadas ayer por este medio.

CON SAIEH, ESCALONA Y PIÑERA

José Manuel Mena fue gerente general de Banco Estado desde 1995 y concluyó su carrera en la entidad en diciembre de 2007, siendo reemplazado por Pablo Piñera, hermano del actual Presidente de la República.

Fue Mena quien ordenó junto con el presidente del banco, el socialista Jaime Estévez, el inicio de los cobros de comisiones sin respaldo en el contrato en 2003. En 2004 Conadecus presentó la demanda colectiva en los tribunales, acción que sólo vio sumarse al Sernac dos semanas antes que se efectuara la audiencia de conciliación en marzo de 2013.

Mena defiende su decisión al frente del banco. “Por 50 años las acciones de BancoEstado se han regido por la normativa de la SBIF, incluyendo la comunicación a los clientes”, asegura.

El ex ejecutivo del banco estatal fue compañero de curso del senador socialista Camilo Escalona en el Liceo 6 Andrés Bello. Dirigentes políticos concertacionistas afirman que ha tenido lazos de amistad con Escalona y que es simpatizante DC. Al respecto Mena hace su propio relato. “Con Escalona fuimos compañeros de curso, sin ningún contacto profesional o de amistad posterior”, afirma, asegurando que en sus 30 años de experiencia en el mundo financiero ha tenido “escaso nexo con el mundo político”.

Antes de abandonar el banco de todos los chilenos Mena dejó la presidencia del Administrador del Transantiago, entidad que integraban, entre otras empresas, Sonda, la firma tecnológica del empresario Andrés Navarro, la cual enfrentaba la crítica incurable de la población por el fracaso del proyecto de transporte.

Tras salir de BancoEstado, Mena respiró unos meses y en marzo de 2008 asumió oficialmente el cargo de gerente de división Contraloría de CorpBanca. Allí hoy hace dupla con el propio Arriagada, pues su gerencia depende del comité de auditoría.

La relación de Mena con Saieh no es nueva. Trabajó con él cuando éste entró a la propiedad del Banco Osorno desde mediados de los '80 y por casi una década, siendo gerente de la división de planificación y desarrollo.

Pero antes, Mena había tenido un paso por el famoso Banco de Talca como jefe de departamento. Entre marzo de 1979 y septiembre de 1980 fue subordinado de Sebastián Piñera cuando éste fue gerente general.

EL ÚLTIMO MOSQUETERO

José Luis Mardones implantó desde su llegada en 2006 un estilo distinto en la presidencia de BancoEstado. Afable y fluido en la conversación, con profundas redes políticas en la Concertación, el ingeniero PPD sabía de dirección de empresas públicas.

Venía de liderar Correos de Chile, logrando reflotarla de su estado anémico y en el suelo tras el escándalo de las indemnizaciones en el gobierno de Lagos. Posicionó a la compañía e hizo gala de su muñeca política, incluyendo decisiones drásticas como el despido de casi 2000 trabajadores. La misma muñeca flexible y dura que le permitió estar en Cochilco durante diez años en el régimen militar.

De vuelta a la democracia condujo la gerencia general de la eléctrica Colbún y lideró el proceso de privatización de la compañía, hoy en manos de la familia Matte. Antes del banco estatal también pasó por Enacar, en el recordado proceso de cierre de la mina en Lota.

Aunque en BancoEstado tuvo exitosas cifras que mostrar en expansión de las Cajas Vecina y las Cuentas RUT, Mardones parece no haberse dado cuenta de los abusos que cometía la compañía desde 2003.

Su estatus liberal en la Concertación es reconocido. Su mejor carta de presentación fueron sus segundas nupcias, en que contrajo matrimonio con Isabel Marshall Lagarrigue, ex vicepresidenta de Excelencia Operacional, Promoción y Sustentabilidad de Codelco.

Marshall es prima de los hermanos Enrique y Jorge Marshall Rivera. Enrique fue alto ejecutivo de los bancos O'Higgins y Santander antes de asumir la SBIF. Su sucesor fue Arriagada.

Enrique, de hecho, fue el mismo que en 2011 —cuando arreciaban los cuestionamientos cruzados por las responsabilidades del caso La Polar— se presentó ante la comisión investigadora de la Cámara de Diputados, esta vez como consejero del Banco Central, para aseverar que el titular de la SBIF, Budnevich había tenido las facultades para fiscalizar a la multitienda.

Lo llamativo fue que Marshall había sido titular de la SBIF hasta agosto de 2005 cuando volvió a la gerencia general del Banco Central (BC), cargo que había ocupado en los primeros años de la democracia, con Patricio Aylwin en La Moneda. Por eso, en el entorno de Budnevich ardían de rabia considerando que la elaboración de la Circular 17 había sido un trabajo conjunto de la SBIF con el BC desde antes que Marshall dejara esta superintendencia.

Mardones dejó BancoEstado junto con Bachelet y desde entonces mantuvo labores de consultoría privada, junto con un cargo de director en el Metro de Valparaíso (Merval). El 7 de marzo pasado, Mardones fue elegido director independiente de CorpBanca, uniéndose al triunvirato con Arriagada y Mena. Eso sí, Mardones fue elegido con los votos de las AFP Habitat, Provida y Cuprum.

En CorpBanca, según consta en informes del banco, también ha participado como asesor el ex superintendente de AFP, de Valores y Seguros, y ex ministro de Economía Alejandro Ferreiro (DC). Su labor está acotada al comité de Auditoría, donde trabaja con Arriagada y Mena. No fue posible contactar a Mardones para este artículo.

LA OTRA CAMADA

A lo largo de la historia concertacionista, surgen varios nombres más de doble vía entre el mundo de las grandes empresas financieras y el Estado.

José Pablo Arellano, ex ministro DC, ex presidente ejecutivo de Codelco y ex director de BancoEstado, hoy se desempeña como director de BCI.

El ex ministro de Economía de Bachelet, Hugo Lavados, asumió hace dos meses la presidencia de Cuprum, tras el ingreso a la propiedad del grupo asegurador estadounidense Metlife. Y lo hizo criticando la idea de su ex jefa de crear una AFP estatal.

Jaime Estévez, quien presidió BancoEstado cuando se iniciaron los cobros ilegales, luego pasó al Ministerio de Obras Públicas y al dejar el gobierno asumió un puesto como director independiente del Banco Chile, del grupo Luksic. Cuando fue presidente de BancoEstado, se aprobó un crédito de US$ 120 millones para Andrónico Luksic, quien lo usó para comprar el Banco de Chile.

Ernesto Livacic, quien fuera superintendente de Bancos en el gobierno de Frei, asumió en la década pasada cargos en el Banco Ripley de la familia Calderón.

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