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Senador Latorre rechazará elección de fiscal Guzmán: “Es un error traer a alguien del Ministerio Público en estas condiciones”

por 16 abril, 2019

Senador Latorre rechazará elección de fiscal Guzmán: “Es un error traer a alguien del Ministerio Público en estas condiciones”
El senador de Revolución Democrática ha sido uno de los pocos que ha anunciado su rechazo al inminente nombramiento del fiscal Raúl Guzmán como secretario general del Senado. Para Latorre, su designación “no es un aporte y sólo ayuda a la sospecha y desprestigio” del Senado, una institución que “se ha quedado en esta lógica aristocrática de los honorables, los intocables, y del secretismo, la lógica del privilegio”. El fiscal debe ser ratificado esta tarde por el pleno de senadores.
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El inminente nombramiento del fiscal Raúl Guzmán como nuevo secretario general del Senado ha causado una fuerte polémica. Las críticas han surgido desde los funcionarios del Ministerio Público, que denuncian un posible abandono de deberes por parte del fiscal, hasta el mismo Senado, en donde funcionarios y parlamentarios han criticado la nominación de Guzmán mientras aún es parte del Ministerio Público. Hasta el columnista Carlos Peña y la periodista Mónica Rincón han hecho hincapié en las dudas y desconfianzas que siembra su contratación en la Cámara Alta.

Los cuestionamientos apuntan al conflicto de interés que tendría Guzmán, ya que el Ministerio Público mantiene una indagatoria por las millonarias asesorías externas pagadas por una serie de senadores. A esto se le suman los casos de financiamiento irregular a la política que ha indagado la Fiscalía, además de que Guzmán dirige la Fiscalía a cargo de la investigación de una denuncia en contra del senador Manuel José Ossandón (RN). El parlamentario por la Región Metropolitana integra la Comisión de Régimen Interno, la cual seleccionó a Guzmán como el candidato más idóneo para el cargo.

En el Congreso, la nominación de Guzmán es vista como una forma de “limar asperezas” entre el Ministerio Público y el Senado, dos instituciones que han mantenido una tensa relación. Cabe recordar el bloqueo que realizó el ex presidente de la Corporación, Andrés Zaldívar (DC), a la investigación que llevó el Ministerio Público por las asesorías externas en el Senado. En medio de dicha indagatoria, el Fiscal Nacional, Jorge Abbott, se transó en diversas discusiones con el entonces senador.

Este martes en la tarde, el pleno del Senado deberá votar la ratificación del fiscal Guzmán como secretario general. Hasta el momento, los senadores Alejandro Navarro (independiente) y Juan Ignacio Latorre (RD), han adelantado su rechazo a la propuesta de la Comisión de Régimen Interno, una postura “testimonial” que podría tomar fuerza si los senadores de Evópoli, Felipe Kast y Carmen Gloria Aravena, se abstienen de la votación.

Para Latorre, "es un error traer a alguien del Ministerio Público en estas condiciones”, y en esta entrevista con El Mostrador explica su postura.

-La polémica por el nombramiento de Guzmán ha estado centrada en el conflicto de interés que se cruza al saltar de una institución que fiscaliza a otra, ¿qué señal da el Senado ante la inminencia de su ratificación?

- Es una señal inadecuada. Creo que hay que mantener las aguas lo más separadas entre el mundo parlamentario y del Ministerio Público y de Justicia, que tiene tiene causas abiertas de investigación a parlamentarios, por distintas razones como las asesorías externas o el financiamiento irregular a la política. Es una mala señal, además si uno lo mira en un escenario de desprestigio de la institución parlamentaria, aún más cuando el Senado se ha ido quedando atrás en cuanto a modernización, probidad y transparencia, me parece que es una señal que no ayuda. Puede ser leído como una autoprotección del mundo parlamentario frente a posibles investigaciones del Ministerio Público. Claramente, no es un aporte y sólo ayuda a la sospecha y el desprestigio, más aún cuando los senadores debemos participar del nombramiento del futuro Fiscal Nacional.

-Tras las presiones públicas, el senador Ossandón anunció que se abstendrá de votar, pero todo el Senado ha sido investigado por el Ministerio Público por el caso de asesorías externas...

- Me parece bien que el senador Ossandón se inhabilite para votar, aunque no sé si lo hizo cuando fue parte de la Comisión de Régimen Interno, que es la encargada de escoger el nombre y hace la selección, y la sala es la que vota. Como se requiere un acuerdo amplio, de dos tercios del Senado, finalmente hay un acuerdo político entre los comités mayoritarios que lo escoge. No sé si los informes de todos los senadores se están siendo revisados por el Ministerio Público, pero sí es una señal desafortunada escoger a Guzmán. Las columnas de Carlos Peña y Mónica Rincón dan en el clavo en plantear lo inapropiado que es. Es legal, pero es inapropiado, no ayuda a la confianza y genera deslegitimidad y sospechas, es comprarse un problema gratuitamente, porque había candidaturas muy buenas a nivel interno y externo.

-Al cargo también postularon los abogados José Miguel Cruz, Macarena Lobos, Marta De la Fuente, María Luz Gajardo, y los funcionarios del Senado, Pilar Silva y Julio Cámara. ¿Porqué se optó por el nombre de Guzmán, que generaría tanto conflicto?

-Al parecer no llegaron a acuerdo político transversal entre la derecha y la ex Nueva Mayoría, que para ser muy sincero, es donde se corta la cuestión. Se necesitan 28 ó 29 votos, y son los comités mayoritarios los que zanjan por acuerdo político.

-¿Entonces, lo que pesa en esta definición, más que las aptitudes técnicas de los postulantes, es el peso o el cuoteo político?

-Sí, finalmente es una decisión política. Finalmente es el Senado el que vota en la sala, que requiere un acuerdo entre las bancadas mayoritarias. Claramente en la selección hay criterios técnicos, se contrató una consultora que llevó el proceso para proteger la selección, pero la decisión final es política, en el Senado. En la sala podemos haber algunos votos minoritarios en desacuerdo, e incluso en las bancadas parlamentarias no generó un acuerdo unánime el nombre de Guzmán, había reparos, incluso de oposición también; pero, finalmente como es un acuerdo mayoritario, él parecía ser el nombre de consenso entre el Gobierno y la ex Nueva Mayoría.

-Tras la nominación de Raúl Guzmán han sido criticados algunos ítems del proceso que no han sido transparentados públicamente desde el Senado, como las entrevistas a los candidatos, en la que Guzmán se habría comprometido a mejorar las relaciones con la Fiscalía. ¿Cuán transparente es el proceso de elección?

-Se nos hacen llegar informes y antecedentes, cualquier senador puede ir y participar en la Comisión de Régimen Interno, pero los que votan son sus integrantes. Al menos para el Senado hay la máxima transparencia, pero no sé si para la opinión pública. Pero esto se resuelve como un acuerdo político, entonces las conversaciones y negociaciones van más allá de las sesiones formales de las comisiones, obviamente acá hay conversaciones transversales y hay un nombre que genera un consenso. Se comenta que la tradición es que el presidente del Senado informa en la Sala el acuerdo de la Comisión de Régimen Interno y de los Comités, y no se vota, sólo se toca la campanilla. Pero como ha causado controversia en esta ocasión, obviamente se va a solicitar que se vote y justifique la votación, y que no pase por un tubo.

-Otro de los puntos que se critican son los altos sueldos que tienen los funcionarios de la Secretaría General del Congreso. En el caso de Guzmán su salario superaría $16 millones brutos. ¿Hay una situación privilegiada en el Congreso comparado con la realidad que vive el país?

-Efectivamente es un sueldo muy alto, y, a lo largo del tiempo, se fueron adquiriendo ciertos privilegios de manera poco transparentes. Por esto, todo el tema de Régimen Interno de la Corporación necesita una reformulación legal, un proyecto de ley, y entiendo que los senadores socialistas también están dispuestos en trabajar algo. Efectivamente se ha instalado una lógica de transferencia de privilegios, de recursos económicos, de sueldos, de bonos. Hay funcionarios que llegan a tener 14 sueldos, bonos extras, no son sólo sueldos altos en sus bases, sino una serie de privilegios que -todo el mundo reconoce- se han ido dando a lo largo del tiempo de manera muy poco transparente.

-¿Cómo se han ido permitiendo estos privilegios?

-Los vicepresidentes y presidentes del Senado han ido entregando regalías durante sus periodos, hay que recordar que ellos están un año, dos años máximos, acuerdan un bono o privilegio, y luego vienen otros y acuerdan otros, y los funcionarios se mantienen por mucho tiempo, y van conquistando privilegios y obviamente tienen temor de perderlos ahora. Pero, todo eso requiere una modificación legal. Desde el Frente Amplio hemos planteado que debe haber una reducción importante de la dieta parlamentaria, que es una de las más altas del mundo y debería tener una cierta equidad y solidaridad con el sueldo mínimo. Los funcionarios también deberían estar sujetos al mismo régimen, no deberían haber funcionarios que ganen más que un parlamentario, o que estén separados del sistema de dirección pública. Debería haber una modernización y transparencia por ley.

-Con los cambios que usted plantea, hay sectores dentro del Congreso que tendrán mucho que perder. ¿Hay voluntad desde los parlamentarios y los funcionarios para avanzar en estos cambios?

-La señal de tener alguien de afuera iba en esa dirección, pero en este caso se abre el flanco del cuestionamiento público. Yo era partidario de que fuera una persona de afuera la que asumiera estos cambios de transparencia y probidad, por todas estas prácticas y cultura de privilegios que hay en el Congreso. Estaba Macarena Lobos, que al parecer no generó consenso político en la derecha, porque venía de la Subsecretaría de Hacienda de Bachelet. Pero, al elegir a Guzmán, que sí lo apoyó la derecha y la ex Nueva Mayoría, se abre el flanco de la Fiscalía, entonces hay voluntad y conciencia de que se debe hacer cambios, pero hasta ahora no han habido iniciativa de cambios legales. Y me voy a poner a trabajar en ellos, pero espero que no sea una cuestión testimonial del Frente Amplio y avance más allá. Incluso la Cámara ha avanzado en más materias de transparencia como transmitir las comisiones, pero el Senado se ha quedado en esta lógica aristocrática de los honorables, los intocables, y del secretismo y la lógica del privilegio. Esto hay que afrontarlo y dar pasos hacia los cambios, estoy de acuerdo con lo que ha dicho el senador Carlos Montes, que señaló que había que abrir un proceso de transformación que vaya cambiando una cultura más moderna, veo que hay conciencia, pero hay transformarla en voluntad política.

-Finalmente, usted votará en contra...

-Yo me formé la convicción de votar en contra, no porque tenga nada personal en contra del señor Guzmán, hay algunas denuncias de malos tratos que están abiertas, pero es un error traer a alguien del Ministerio Público en estas condiciones. Pero seguramente será un voto minoritario, junto al senador Navarro. Habrá que ver cómo votará Evópoli, porque hay que recalcar que este es un acuerdo de los comités mayoritarios.

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