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PAÍS

Mario Aguilar: el presidente "rockstar" del Colegio de Profesores que incomoda a La Moneda y la ministra Cubillos

por 25 junio, 2019

Mario Aguilar: el presidente
En su cuarta semana de paro indefinido, la movilización de profesores y profesoras continúa fuerte, cada vez se suman más regiones y el descontento con la negativa al diálogo de la ministra de Educación ya comienza a causar conflicto en Palacio. Las claves del movimiento han sido su fuerza a nivel regional, el recambio interno de los docentes, la frustración que trajo consigo la aprobación de Carrera Docente y la rearticulación que lograron las movilizaciones de 2015. Todo, sumado al carismático estilo y liderazgo del presidente de gremio, que ha motivado a sus huestes.
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“Mario, Mario, una foto”, “Mario, unas palabras para el Facebook”, “Mario, estamos transmitiendo por Instagram”, grita una decena de profesores y profesoras que rodean al presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, quien intenta salir del perímetro cercado tras el escenario que instalaron en el Parque Almagro para la tercera marcha, del jueves 20 de junio, convocada al alero del paro docente.

Minutos antes, carros lanzaguas y de gases interrumpieron el acto final, pero profesoras y profesores no se movieron ni un milímetro del Paseo Bulnes, no importó lo quemante de la lacrimógena ni las decenas de efectivos de Fuerzas Especiales que se desplegaron en el lugar, los docentes se quedaron hasta el final del show, con sus pancartas, globos y carteles que rezaban: “Renuncia Cubillos”.

Van a cumplir un mes en movilizaciones. Hace dos semanas que los puentes se encuentran totalmente cortados con el Mineduc y la ministra de la cartera, Marcela Cubillos, nunca se ha reunido con la directiva del Colegio de Profesores. “Queremos sentarnos a negociar para que se termine este paro nacional indefinido, que tiene a un millón de niños y jóvenes sin clases y 80 mil profesores en paro”, indicó Aguilar, el líder del único movimiento que ha logrado, hasta ahora, encender las calles y molestar al Gobierno.

Aguilar –profesor de Educación Física y magíster en Educación– hizo clases por casi 30 años en distintas escuelas privadas, públicas, subvencionadas y en la Universidad de Chile, hasta que logró un cupo en la directiva del Colegio de Profesores en el 2010, la que integró en último lugar. Fue uno de los dirigentes disidentes, que tomó protagonismo durante las movilizaciones de 2014 y 2015, año en que los docentes agitaron las calles en contra del proyecto de Carrera Docente del segundo Gobierno de Michelle Bachelet.

Es por esta popularidad que a nadie le extrañó que lo "candidatearan" para las elección de gobernador de la Región Metropolitana, algo que La Moneda aprovechó rápidamente ayer para tratar de golpear públicamente al dirigente y acusar que las motivaciones del paro docente son más bien políticas y no por interés en la educación. Una apuesta –esa candidatura– que Aguilar descartó totalmente, a pesar de que no puede volver a postularse al directorio nacional del Colegio de Profesores, debido a un cambio estatutario que data del 2012 y que prohíbe a las dirigencias estar más de dos períodos consecutivos en un cargo del mismo nivel: “No he tenido tiempo de pensar qué hacer, solo quiero que esta movilización termine bien”.

“Ese año se dio vuelta la tortilla”, destacó en ese tiempo un dirigente nacional del gremio docente. Se vivió un tira y afloja entre las bases del Colegio de Profesores y su directiva, comandada entonces por la Nueva Mayoría, que intentaba poner paños fríos a la efervescencia que se vivía en contra de la reforma del Gobierno, la que –según los profesores– aumentaría el agobio laboral. Por otra parte, el Mineduc –liderado en ese minuto por Adriana Delpiano– presionaba hasta con telefonazos a la dirigencia para que los profesores bajaran sus movilizaciones.

A pesar de eso, el paro de 2015 duró 50 días, sobrevivió a una Copa América y a las vacaciones de invierno de los colegios, pero no lograron frenar la reforma de Carrera Docente. Ese mismo año la disidencia triunfó con casi un 67% de las votaciones y ahí fue cuando Mario Aguilar se quedó con el timón del gremio.

A juicio de dirigentes y dirigentas locales, Aguilar ha logrado construir un nuevo tipo de liderazgo al interior de la entidad gremial, alejado de la idea tradicional del poder jerárquico en el mundo sindical, pues apunta directamente a las bases. “La clave es desde abajo para arriba”, explicó el profesor de Educación Física. Se ligó al mundo político en su juventud, durante la lucha contra la dictadura, a través del ecologismo y el Partido Verde y luego pasó a ser del Partido Humanista, tras la fusión de ambos sectores.

En la interna, Aguilar “se relaciona con todos, incluso con la derecha”. Aunque tiene un grupo de dirigentes locales que son más cercanos, como los humanistas Carlos Ojeda y Carlos Díaz Marchant, su equipo asesor y de comunicaciones está compuesto por algunos miembros más experimentados del mundo frenteamplista y decepcionados del proyecto de la ex Nueva Mayoría. Entre el profesorado reconocen que, si bien el “horizonte del movimiento lo fijamos todos, la letra chica, la bajada, la define él con su equipo más cercano”.

Aguilar es popular entre las profesoras y los profesores. Lo paran en las marchas para pedirle fotografías, hacer videos, sacarse selfies con él y mandar saludos a los comunales movilizados en regiones. “Es un rockstar”, bromeó un colaborador cercano, pero acto seguido el asesor recalcó que también es “un dirigente que une al gremio”. Los dirigentes más locales reconocen que “ha logrado el objetivo de posicionar a un movimiento docente más preocupado por la educación que por los sueldos”.

Es por esta popularidad que a nadie le extrañó que lo "candidatearan" para las elección de gobernador de la Región Metropolitana, algo que La Moneda aprovechó rápidamente ayer para tratar de golpear públicamente al dirigente y acusar que las motivaciones del paro docente son más bien políticas y no por interés en la educación. Una apuesta –esa candidatura– que Aguilar descartó totalmente, a pesar de que no puede volver a postularse al directorio nacional del Colegio de Profesores, debido a un cambio estatutario que data del 2012 y que prohíbe a las dirigencias estar más de dos períodos consecutivos en un cargo del mismo nivel: “No he tenido tiempo de pensar qué hacer, solo quiero que esta movilización termine bien”.

Malestar de años

El movimiento docente es uno de los pocos que se ha mantenido activo y cohesionado en los últimos años. Tras el estallido del 2011, las movilizaciones han estado marcadas principalmente por los movimientos medioambientales y el feminista, que logró sacar a miles de mujeres a las calles y, por el contrario, el movimiento organizado por la educación parecía ir quedando atrás, debido a los quiebres y fricciones del mundo estudiantil. Eso, hasta el lunes 27 de mayo, cuando los docentes levantaron un paro indefinido que se ha mantenido con un 80% de adhesión.

La movilización de profesores y profesoras carga con una larga lista de descontentos y promesas incumplidas, las que quedan en evidencia en su petitorio. El reconocimiento del catastro de profesores de la deuda histórica, el pago a las menciones de Párvulo y Educación Diferencial, el fin de la doble y hasta triple evaluación –herencia del Estatuto Docente–, constituyen parte de los "intransables" que se han ido acumulando con los años.

Pero hubo dos hechos que ahora rebalsaron el vaso y sembraron el descontento entre los docentes. El primero, las malas condiciones que ha traído consigo la implementación de Nueva Educación Pública (NEP) o desmunicipalización, el retraso en los pagos de sueldos y en la entrega de recursos para mejorar las escuelas. Esto despertó una molestia transversal en el gremio. El otro hecho fue el cambio a la malla curricular, que hizo que Historia y Educación Física pasaran a ser electivos para 3° y 4° medios. La nula participación y la consulta meramente testimonial a las comunidades educativas, aumentó el enojo de los docentes.

Según Darío Vásquez, otro de los disidentes que lideró las movilizaciones de 2015, el malestar docente se arrastra hace años y es resultado de la política de la Concertación y la derecha: “Los profesores están cansados, todo esto tiene molesto al profesorado, la educación pública se está apagando frente a un Gobierno que no se preocupa de ella, y la ministra Cubillos se desentiende de los problemas”.

Eduardo González, profesor que ingresó al directorio nacional en la última elección, afirmó que la actual movilización es parte de un “proceso que no se cerró en el 2014 y 2015. Cuando se nos impone la Carrera Docente, lo vimos como una derrota política pero no cultural, los bonos que nos dieron no se tradujeron en un apoyo a la política”.

El actual movimiento no es el mismo que hace cinco años. El arribo de profesores más jóvenes se ha intensificado con la política del incentivo al retiro de aquellos de más edad, lo que hace que gran parte de los docentes lleve entre 3 a 10 años ejerciendo. “Hay una mayor voluntad de lucha y más desconfianza con el Gobierno, muchos profes fueron estudiantes que participaron del 2006, 2011”, indicó González.

Nuevas organizaciones han surgido al interior del Colegio, está el colectivo "Refundación" –al que pertenece Mario Aguilar–, el Movimiento Amplio por un Nuevo Colegio (MANC), el Movimiento por la Unidad Docente (MUD), Construyendo Movimiento Docente Organizado, entre otros que se han ido organizando al interior del Magisterio. El recambio se intensificaría con las elecciones de fines de año, ya que varios de los actuales dirigentes no se pueden reelegir.

Semana clave

El paro sostenido por cuatro semanas ha sido una gran sorpresa para todos. Una movilización de este calibre no estaba en los sensores del Gobierno de Piñera ni en la propia dirigencia del Colegio de Profesores, quienes no se esperaban una adhesión tan alta. Los docentes han salido a las calles, repletaron la Alameda en Santiago y tras recorrer la carretera, llegaron en caravana hasta la Avenida Argentina frente al Congreso de Valparaíso.

Han organizado mítines, carnavales y karaokes por la educación y hasta han viralizado videos. Una profesora llegó a encarar a la ministra Cubillos en el Cementerio General, “renuncia, Cubillos”, le gritó por no reunirse con los dirigentes del Colegio de Profesores, pese a que llevan casi un mes en paro. La acción fue criticada por varios sectores y, aunque la propia docente reconoció que no fue el lugar indicado, fue recibida con aplausos y felicitaciones por sus colegas de la escuela básica Humberto Valenzuela García de Estación Central.

Para Mario Aguilar, “más allá de que el lugar no era el adecuado, el contexto explica el descontento del profesorado. La ministra Cubillos ha sido arrogante y displicente”. Un malestar que cada vez inunda más las calles y rebota en la aprobación de la jerarca del Mineduc, que cayó a un 32% en la última Cadem. Una cifra que prendió las alarmas en La Moneda, en donde encargaron al ministerio que “se tome cartas en el asunto”, según señalaron fuentes del Gobierno a El Mostrador.

Un momento conflictivo para la secretaria de Estado, la que se ha visto debilitada por tres flancos distintos: el paro docente, la sombra de una posible Acusación Constitucional por el abandono de Nueva Educación Pública, además de un quiebre interno en el Mineduc por la falta de norte de la política educativa.

Además, a pesar del rechazo al diálogo y el paso del tiempo, el movimiento de los docentes sigue en alza y se ha mantenido firme en regiones.

El presidente del comunal Ñuñoa del gremio, Sebastián Henríquez, explicó que son los docentes “que tienen peores condiciones laborales y que se han logrado movilizar con mucha más fuerza. En la Región Metropolitana hay una alta movilización, pero no se ha logrado tener un paro sostenido, los colegas que ponen la carne, que se arriesgan a quedar sin sueldo son algunos de la Región Metropolitana, pero principalmente son los colegas de regiones”.

Eduardo González añadió que “en la base hay mucha fuerza, con mucha convicción, los profes están dispuestos a seguir con el paro. Además, están impulsando acciones más radicales, estamos en una cuarta semana compleja, se viene el pago de los sueldos y los municipios de derecha harán los descuentos”. Aguilar recalcó que esta semana es clave para el movimiento, una prueba de fuerza ante la apuesta por el desgaste que ha levantado la ministra Marcela Cubillos.

El movimiento ha logrado que distintos actores del mundo de la educación –sindicales y gremiales– dialoguen. El sábado se reunieron en la Casa del Profesor con dirigentes de los funcionarios del Mineduc, de la Confech y secundarios, los que están preparando una jornada de movilización y paro por la educación. “Hemos decidido apostar al apoyo de la ciudadanía”, indicó el presidente del Colegio de Profesores, razón por la que convocaron al “Cacerolazo de los patipelados” para este miércoles a las 20:00 horas, a lo largo de todo el país.

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