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Segundo intento de la PSU: la difícil convivencia del CRUCh y el Demre con el Gobierno

por 28 enero, 2020

Segundo intento de la PSU: la difícil convivencia del CRUCh y el Demre con el Gobierno
El tema ha sido una prueba de fuego para los tres actores. Pese a sacar un saldo positivo con solo tres suspensiones en locales de rendición, al interior de estas instituciones ayer se vivió una jornada de caos, ya que mientras el Demre asignó estudiantes a locales que estaban a tres horas de distancia de sus casas, ni el Mineduc ni el Ministerio del Interior querían ser el rostro visible de la jornada, por lo que los titulares de las carteras del Interior, Gonzalo Blumel, y de Educación, Marcela Cubillos, tomaron distancia y, otra vez, se ausentaron de las vocerías oficiales.
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Pensaban que sería peor. Sabían que cualquier problema repercutiría sí o sí en los patios de La Moneda. El segundo intento para rendir la PSU era una jornada clave, tanto para el núcleo político del Gobierno como para el  Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCh), que está a cargo de llevar a cabo el proceso de admisión a la educación superior. Hubo protestas de estudiantes en estaciones de Metro y en varios locales donde se rindió la prueba, junto con una alta presencia de efectivos de Fuerzas Especiales de Carabineros, los que entraron hasta a las salas de los establecimientos. El saldo fue de 41 detenidos y se debió suspender el proceso en varios locales –, entre ellos, Universidad San Sebastián en Providencia y el colegio Leonardo Da Vinci de Las Condes–, lo que obligará al Cruch a fijar una tercera fecha para la PSU. Pero, así y todo, las autoridades hicieron un balance de cifras azules.

La antesala de la jornada de ayer estuvo marcada por una serie de denuncias y críticas por la asignación de locales de rendición, falta de examinadores y la tardanza en el inicio de la prueba en la mañana. Es más, en varios locales se denunció un alto ausentismo, por ejemplo, de los 367 inscritos en Punta Arenas, solo 74 rindieron la prueba de Matemáticas y 63 la de Lenguaje, según consignó Radio Cooperativa.

“Parece que se autoboicotearon”, señalaron ayer desde el Mineduc, aludiendo directamente al Demre y sus problemas de organización. Sin embargo, desde el interior del Consejo de Rectores, si bien reconocieron que la “previa a la PSU estuvo tensa”, que efectivamente hubo problemas de asignación y que “fueron resueltos con rapidez”, hicieron hincapié en que en todo el proceso para esta segunda etapa hubo un “abandono por parte del Mineduc” y que no hubo una “asistencia permanente”.

En el círculo de rectores llamó la atención que, a pesar de que la ministra de Educación, Marcela Cubillos, asumió la vocería respecto al tema los días previos, ayer no fue parte del punto de prensa en La Moneda en el que participó el vicepresidente del CRUCh, Aldo Valle, y los subsecretarios Juan Francisco Galli (Interior) y Juan Eduardo Vargas (Esup). A su ausencia se sumó la del ministro del Interior, Gonzalo Blumel.

Desde Palacio aseguraron que la ausencia de Cubillos respondió a la estrategia gubernamental para tratar de bajarles el perfil a las responsabilidades del Mineduc y del Gobierno en el fracaso de las jornadas del 6 y 7 de enero y, por lo mismo, que ante cualquier inconveniente estos días los dardos se dirigieran hacia el Demre. Agregaron que también se consideró que la presencia de Cubillos no ayudaría mucho, solo elevaría la tensión con los estudiantes y podría complicar el ambiente para la jornada de este martes 28.

La jornada de ayer estuvo marcada por “la mano dura” que se acordó en el seno de La Moneda, para no repetir el fracaso que significaron las jornadas del 6 y 7 de enero por el llamado a boicot a la PSU. Fuerzas Especiales de Carabineros se apostaron al interior de las sedes de rendición y formaron cordones de seguridad que incluían hasta televigilancia especial. El intendente (s) Enrique Beltrán se sumó al despliegue y junto con la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, hicieron demostraciones a la prensa de los drones que se utilizaron en las inmediaciones de los establecimientos.

Cabe recordar que la ausencia de los ministros del Interior y de Educación hace unas semanas causó molestia en el propio Presidente Sebastián Piñera, lo que obligó a que Cubillos tuviera que salir frente a las cámaras, pero siempre apegada a su discurso sobre la seguridad.

A pesar de las reuniones entre la subsecretarías de Gobierno, el Demre y el CRUCh, fuentes ligadas al tema relataron que ayer en la mañana se vivió una jornada de caos en Palacio, por la escasa coordinación entre los diferentes ministerios y subsecretarías, lo que llevó a que nadie pudiese entregar una explicación clara sobre quiénes cumplían tal o cual rol en el despliegue por la PSU. Nadie se quiso hacer cargo de la coordinación correspondiente.

En el Demre y Consejo de Rectores se vivió un panorama similar y hasta mediodía no se sabía si se realizaría un punto de prensa para dar los primeros números respecto a la jornada. Luego, casi de improviso, llegó Aldo Valle hasta La Moneda y salió a hablar junto a los subsecretarios.

El diseño original contemplaba una clara división entre el rol de los rectores y del Gobierno, la que se vería acentuada si en la mañana “las cosas no resultaban bien”, lo que no fue necesario, pues “dentro de todo, fue una jornada tranquila”, agregaron desde el Mineduc.

En la tarde, el rector Valle aseguró que la jornada dejó un “juicio satisfactorio” y el subsecretario Galli subrayó que “hubo algunos desórdenes públicos que provocaron retraso, pero no la suspensión”, además, advirtió que los estudiantes no deben ir con mochilas, porque “no van a poder ingresar”.

El triunfo de la línea Cubillos

La jornada de ayer estuvo marcada por “la mano dura” que se acordó en el seno de La Moneda, para no repetir el fracaso que significaron las jornadas del 6 y 7 de enero por el llamado a boicot a la PSU. Fuerzas Especiales de Carabineros se apostaron al interior de las sedes de rendición y formaron cordones de seguridad que incluían hasta televigilancia especial. El intendente (s) Enrique Beltrán se sumó al despliegue y junto con la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, hicieron demostraciones a la prensa de los drones que se utilizaron en las inmediaciones de los establecimientos.

En el comité político ampliado de los lunes en Palacio, Blumel dio los detalles del despliegue preventivo que tenía coordinado con Carabineros, lo que evidenció un cambio en el discurso que hasta ahora había tenido el ministro de Interior, a quien los sectores más conservadores de Chile Vamos le han cuestionado varias veces su supuesta debilidad en materia de seguridad, críticas que se intensificaron tras el fracaso de la PSU a principios de mes.

En el Gobierno afirmaron que su ausencia ha sido “la tónica de todo el proceso”, que hasta en el Consejo de Rectores han surgido críticas hacia su liderazgo y que, además, “ha sido muy cambiante” y el fuerte despliegue de Carabineros en la jornada de este lunes “es prueba de que la tesis Cubillos triunfó en esta pasada”.

El director de Fundación Nodo XXI, Víctor Orellana, resaltó que los problemas con la PSU constituyen "una advertencia de una crisis más grande: que se está desfondado la educación chilena. La educación siempre antecede a los movimientos sociales, entonces esto representa que la gente ya no está de acuerdo con los mercados de los derechos sociales, la gente ya no solo reclama, sino que empieza a desobedecer”.

Ante este panorama, Orellana agregó que “la ministra Cubillos actúa como un agente del caos, es parte de una derecha muy autoritaria, bolsonarista, entonces, ella no ha participado ni un ápice en la solución”. Una mirada que es compartida al interior del propio oficialismo, donde ven con buenos ojos el hecho de que la ministra haya guardado silencio durante esta jornada, porque “solo iba a incrementar más el conflicto”.

El Demre

Desde el Gobierno se defendieron y apuntaron sus críticas al Consejo de Rectores, en especial contra el rector Ennio Vivaldi, ya que aseguraron que es la Universidad de Chile la encargada del Demre y que su directora, Leonor Varas, hasta ahora “no ha dado una salida efectiva al conflicto”.

Agregaron que el rector Vivaldi puntualizó que él se haría responsable de lo que ocurriera en la PSU y que no imaginó “que existiese el esfuerzo que hubo por destruir una prueba tan deseada”. Una “falta de tino”, afirmaron, que avizora una conflictuada relación entre el Mineduc y uno de los principales rectores del país en un año que estará marcado por las movilizaciones.

En este escenario, la defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, ofició al rector Valle y a la directora del Demre con el fin de individualizar a los jóvenes que no pudieron rendir las distintas PSU de este lunes y, además, para tener un catastro de las designaciones de locales que otorgó el Demre.

La defensora ha sido una de las más críticas con todo el proceso. Este domingo emplazó al Demre vía Twitter: “Pueden responder sobre por qué están asignando locales de rendición fuera de la región de los jóvenes?? Qué pasa si no tienen cómo llegar a tiempo o pagar para llegar? Qué rigor es este cambiando horarios a última hora?”. Y ayer añadió: “Así con que el proceso estaba 'nuevamente' 'asegurado' por el @demre_uchile, desastre total! Por qué no anulan de una buena vez este proceso nefasto que solo sigue perjudicando a quienes quieren entrar a la universidad???”.

Una postura que complicaría al Demre, si no se soluciona la situación de los jóvenes que no pudieron dar la prueba en este segundo intento de PSU.

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