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Burberry y Tiffany podrían ser objetivos de LVMH

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LVMH Moet Hennessy Louis Vuitton se propone buscar una toma de control en tanto el crecimiento de los ingresos, encabezado por las ventas de las carteras que llevan su nombre, se frena más que nunca en cuatro años.

La compañía de US$87.000 millones podría ir tras Burberry, el mayor productor de artículos de lujo del Reino Unido, como modo de aumentar los ingresos mientras se esfuerza por reposicionar la marca Louis Vuitton, dijo Berenberg Bank. Luego de comprar la joyería italiana Bulgari SpA en 2011, LVMH también podría apuntar a Tiffany, joyería de Nueva York con una capitalización de mercado de US$8.100 millones, según Cantor Fitzgerald.

El máximo responsable ejecutivo Bernard Arnault, que contribuyó a hacer de LVMH el mayor fabricante de artículos de lujo del mundo a través de adquisiciones, “va a necesitar comprar crecimiento”, señaló en entrevista telefónica John Guy, analista de Berenberg en Londres. “Va a necesitar ganar tiempo para resolver el tema de Vuitton”.

Comprar otra marca importante permitiría a LVMH reducir su dependencia de etiquetas más pequeñas como Fendi y Celine, mientras gana tiempo para pulir la imagen de Louis Vuitton y desarrollar sus otras líneas de moda, la mitad de las cuales, calcula Guy, no son rentables. De acuerdo con las proyecciones, las ventas de LVMH se incrementarán 7,3 por ciento este año, el peor porcentaje anual desde 2009, según los datos que reunió Bloomberg, en tanto la empresa con sede central en París frena la expansión de su marca insignia para realzar la imagen y la exclusividad de Louis Vuitton.

Un portavoz de LVMH no respondió un mensaje de voz y un correo electrónico en los que se le pedían comentarios sobre si la compañía planea una adquisición o evaluaría una operación.

‘Coyuntura delicada’

LVMH, cuyos productos de lujo incluyen el champagne Dom Perignon y el perfume Guerlain así como carteras de alta gama, tuvo ventas mundiales de alrededor de 28.000 millones de euros (US$37.000 millones) en 2012. La división de moda y artículos de cuero de la compañía, cuyo pilar es Louis Vuitton, fue su mayor generador de ingresos y ganancias operativas aun cuando el crecimiento de las llamadas ventas orgánicas se frenó.

Excluyendo las fluctuaciones monetarias y las adquisiciones, los ingresos generados por la indumentaria y la marroquinería treparon 7 por ciento el año pasado, el crecimiento más lento desde 2009. Louis Vuitton, que representa las tres cuartas partes de las ventas de la división, tuvo un crecimiento de los ingresos orgánicos de 6 por ciento en 2012, el más pequeño desde por lo menos 2001 y por debajo del 12 por ciento de un año antes, según las investigaciones de Exane BNP Paribas.

Vuitton “indudablemente está en una coyuntura delicada”, escribió en un informe de enero Luca Solca, responsable de investigación de artículos de lujo de Exane BNP Paribas en Londres.

“LVMH seguirá realizando adquisiciones porque es parte de su estrategia”, dijo Andrea Gerst, gerente de cartera del Julius Baer Luxury Brands Fund, que posee acciones de LVMH. Aunque una adquisición puede ser costosa en el corto plazo,

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