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La televisión mundial se ha abierto a explorar el mundo femenino, Chile aún está en deuda

por 13 marzo, 2017

La televisión mundial se ha abierto a explorar el mundo femenino, Chile aún está en deuda
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Las mujeres se han tomado la pantalla chica, y en particular el mundo de las series de tv y Netflix los personajes femeninos han ido en aumento y mostrando una importante diversidad de temas. Bajo la apariencia de piezas de género, muchos ciclos presentan a grandes protagonistas repletas de cualidades y defectos que transitan sus mundos desnudando los conflictos a los que todas nos enfrentamos diariamente.

El ejemplo más nuevo de esta tendencia, según consigna el diario La Nación de Argentina, es ‘Big Little Lies’ (HBO), la miniserie estelarizada por Reese Whiterspoon y Nicole Kidman, quienes fueron las productoras y principales responsables de que la ficción se realizara. Adaptada de una novela de la australiana Liane Moriarty, la historia de siete episodios transcurre en un lujoso suburbio californiano donde quienes detentan el poder son las madres de una exclusiva escuela. Claro que esta novedad es apenas la más reciente de otros exponentes que colocan las cuestiones de género en el centro.

Desde las series de superhéroes hasta los dramas históricos, cada una a su modo presenta a mujeres poderosas, siempre en conflicto consigo mismas y con el mundo, que en el mejor de los casos tolera su poder y en el peor intenta transformarlas en actrices secundarias de sus propios relatos.

Con humor, drama, acción y fantasía, las historias de mujeres adultas –o en camino de serlo– hallaron terreno fértil e interesado en la TV, mientras que en el cine la lucha por encontrar espacios propios es desigual y parece perdida. Al menos en lo que respecta a Hollywood.

Con algo más de un par de meses de diferencia llegaron al mercado dos series que exploran la vida y la obra de dos de las mujeres más conocidas de la historia mundial. Y ambas lo hicieron con una inesperada mirada moderna.

Por un lado, Netflix produjo ‘The Crown’, un ciclo que sigue década a década el reinado de Isabel II, y hace quince días la señal OnDirectv estrenó la primera temporada de ‘Victoria’, una recreación del reinado de la monarca decimonónica.

A pesar de que ambos proyectos difieren en las épocas que retratan y en los tonos dramáticos que utilizan en sus desarrollos, lo cierto es que ambas se toman el tiempo de mostrar cómo hasta una reina aparentemente todopoderosa no lo es tanto a la hora de ejercer su deber soberano cuando ha cometido dos pecados al parecer imperdonables: ser joven y, para colmo de males, mujer.

Las series cómicas encabezadas por mujeres representan un fenómeno dentro del fenómeno, cuya versión más reciente puede rastrearse hasta el 2012, cuando sin demasiada fanfarria HBO presentó un doble programa integrado por las comedias ‘Girls’ y ‘Veep’. Con estilos y tonos muy diferentes entre sí, estas series consiguieron una respuesta de público y crítica que nadie esperaba.

En el caso de la comedia creada, dirigida y protagonizada por Lena Dunham, una virtual desconocida para Hollywood con solo un filme independiente en su haber, el hecho de que el programa se abocara a contar las desventuras de un grupo de inmaduras, privilegiadas, caprichosas y egocéntricas mujeres jóvenes despertó un interés inusitado. Artículos periodísticos, ensayos, tapas de revistas y extensos análisis académicos buscaron definir las razones del impacto del trabajo de Dunham.

Algunos no pudieron separar al personaje de Hannah Horvath de su creadora, e interpretaron sus absurdas declaraciones (“No los quiero espantar pero creo que podría ser la voz de mi generación. O, al menos, una voz de una generación”.) como un ejercicio autobiográfico.

Ahora con la sexta y última temporada de 'Girls' en marcha, además de valorarla en sí misma es inevitable concluir que el proyecto de Dunham tiene clara influencia en otras comedias que la siguieron. Entre ellas, las más notables en forma y contenido son ‘Broad City’ (Comedy Central), ‘Crazy Ex Girlfriend’ (Netflix), ‘Fleabag’ (Amazon Prime), ‘Jane, The Virgin’ (Lifetime), ‘Insecure’ (HBO), ‘Unbreakable Kimmy Schmidt’ y ‘Haters Back Off’ (Netflix).

Aunque parezca que poco tienen en común las despiadadas, vulnerables y negadoras mujeres de ‘Big Little Lies’ con la sensible, egocéntrica y neurótica Dory (Alia Shawkat) de ‘Search Party’, la serie que estrenará TBS el 13 de marzo, lo cierto es que unas y otra combinan el drama de la vida cotidiana con un caso policial que hace volar por el aire todas sus certezas y su artificial paz mental.

Una estructura que parecen haber heredado de la excelente ‘Veronica Mars’, pionera en usar situaciones extremas, cuestiones de vida y muerte, para reflejar problemas que acosan a las mujeres. En el caso de la imperdible primera temporada de ‘Search Party’, aunque la edad y la angustia existencial de su protagonista la emparenten con las chicas de ‘Girls’, el hallazgo del ciclo es evolucionar del hastío de los ‘millennials’ a una trama más divertida, menos autorreferencial y más profunda.

Tal vez no haya otro género actual que demuestre mayor dificultad al retratar personajes femeninos en cine que el de superhéroes. Solo este año, tras más de una década de historias taquilleras de encapuchados, llegará ‘La Mujer Maravilla’, primera adaptación de una heroína del cómic al cine. La TV, en cambio, hace tiempo empezó a ponerlas en primer plano y a perfeccionar el subgénero con notable profundidad. Ese trabajo resulta evidente en ‘Supergirl’ (Warner), cuya segunda temporada logra contar la experiencia de una mujer poderosa en un mundo dominado por hombres. Capítulo a capítulo se demuestra que tanto sus enemigos como sus amigos aspiran a ser como ella, aunque nadie lo logre, y a medida que Kara (Melissa Benoit) se va sintiendo más cómoda en su rol de heroína, el ciclo confirma que en su universo a ‘Supergirl’ se le valora su fuerza pero también su inteligencia y sensibilidad.

Claro que si de realismo se trata, nadie mejor que Jessica Jones, el personaje central de la serie homónima de Netflix. Atormentada, invencible físicamente y frágil emocionalmente, la compleja heroína de Marvel marcó un antes y un después en cuanto a las adaptaciones de la casa editorial.

En contraste -en nuestro país- la mayoría las teleseries son protagonizadas por hombres, y la trama gira y se desarrolla en torno a ellos, ejemplo de esto es El Camionero (TVN), Señores Papis (Mega) , Papá a la Deriva (Mega), Pobre Gallo (Mega) , y la que está próxima a estrenarse Tranquilo Papá, también de Mega.

Este fenómeno, podría explicarse porque los hombres que lideran las teleseries chilenas representan personajes contrarios al chileno común, es decir son más románticos, más sensibles, más preocupados y más comprometidos con la crianza de los niños. El hombre ideal para algunas de las chilenas que consumen estas producciones.

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