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Mujeres Power

Chilena campeona mundial de salsa en silla de ruedas busca costear viaje para revalidar título: “Esto no es de pobrecita”

por 14 agosto, 2017

Chilena campeona mundial de salsa en silla de ruedas busca costear viaje para revalidar título: “Esto no es de pobrecita”
Claro que no. Daniela Zapata es puro talento y garra. Trabaja, practica básquetbol y el año pasado ganó la World Latin Dance Cup en categoría WheelChair Ballroom Dance. Ahora tiene que viajar junto a su compañero Óscar Sanhueza a defender el título y participar en otro campeonato, pero aún están pagando el viaje del año pasado. “No me gustan las cosas gratis, podemos ver la forma de dar y recibir. La idea es llegar a competir”, afirma la hermosa joven, que hasta ha posado como modelo de ropa interior.
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Daniela Zapata es una seca. Tiene 29 años y no para. Es seleccionada de básquetbol, campeona mundial de salsa, hace poco posó como modelo para una tienda de ropa interior y trabaja en una empresa de accesibilidad universal, es decir, que se preocupa por crear entornos amigables para los discapacitados. Es que esta joven está en silla de ruedas, ese detalle se estaba quedando en el tintero.

Daniela nació con mielomeningocele, un defecto del tubo neural en el cual los huesos de la columna no se forman totalmente. “Tengo una discapacidad de nacimiento que no era visible en un principio y que con el tiempo se fue acentuando”, cuenta la joven.

- Eres una mujer muy activa. ¿Siempre fuiste así o te costó?

- No siempre fui así. En el colegio era muy, muy tímida. Fue difícil la etapa escolar. Sobre todo cuando empezó a notarse mi discapacidad, como a los 11 o 13 años, fue bien complejo. Hasta que empecé a hacer deporte, la Teletón, y ahí como que afloró heavy. Practiqué tenis, pero fue cuando empecé a bailar, que me empecé a sentir pro, como digo yo. Con eso me refiero a sentir que las cosas que estaba haciendo, no cualquiera las hacía, y yo me sentía súper bien haciéndolas. Hubo un cambio radical.

Foto: Paula Labra para Lovelust.cl

- Hay una sesión tuya modelando para la marca de lencería Love Lust, te ves hermosa, sexy, ¿tiene que ver con retratar ese cambio?

- No sé si con retratar el cambio, porque ya viene desde hace rato. Mi personalidad empezó a cambiar como a los 15. Pero sí tiene que ver mucho con el “y por qué no”. Siempre a las personas que estamos en silla de ruedas nos tildan de niñitas, en el metro nos miran como “pobrecita, chiquitita, tan linda”, todo con diminutivo. Pero somos mujeres. Yo, por lo menos me siento mina y hago todo para sentirme así. Estar bien no para los demás, sino para mí. Siempre quise mostrar las cicatrices, el cuerpo distinto. Hay defectos que tú puedes cambiar y otros con los que tienes que aprender a vivir, y yo aprendí a vivir con mis diferencias. Y me encantan porque ¡qué fome ser igual al resto! Eso quería retratar con Love Lust y fue porque la Paula (Labra), que es la fotógrafa y dueña de Love Lust, lo entendió así y lo retrató tal cual, reflejando el momento bacán que estoy pasando, todas las cosas que he hecho, demostrar que no hay límites. Es demostrar lo afortunada que he sido dentro de tanta cosa mala, tantos cambios.

- Te parece que la ley de inclusión, que exige al menos un 1% de personas en situación de discapacidad a las empresas, ¿es un avance o quedamos al debe?

- Tengo sentimientos encontrados con la ley porque sería maravilloso que viviéramos en un país donde no necesitáramos una ley para contratar a personas con discapacidad de todo tipo. Creo que es injusto, porque si la ley no los obliga como empresarios a contratar, simplemente no lo hacen. Siento que es un avance, pero sí estamos al debe. Ya tener como obligación que contratar un 1%, abre muchas puertas a todas esas personas que golpean y golpean y golpean puertas y no se les abre ni una ventana. Tengo amigos que son profesionales y llevan años sin trabajar. Y las pocas veces -como pasa a todos los estudiantes- les piden experiencia, y si no tienen experiencia, tampoco los contratan en ningún lado. Entonces siento que es un avance, a la fuerza, pero un avance. Pero hay harto más por mejorar. Vamos avanzando, abriendo puertas, yo soy súper optimista y trato de ser impulsora, de demostrar que todos podemos. Cada uno tiene distintas capacidades y a los mejor hay discapacidades que son un poco más lentas, o que les cuesta un poco más, pero todos somos capaces de hacer nuestras labores a distinta escala. Son sentimientos encontrados. Es la forma de demostrar que sí podemos, que sí somos responsables y que al contrario de una persona que no tiene discapacidad visible, nosotros cuidamos mucho más nuestro trabajo cuando se nos da una oportunidad. Entonces, somos excesivamente responsables. Tratamos de no fallar, de no llegar tarde, somos mucho más comprometidos.

- A propósito de compromisos. Cuéntame del título de campeones mundiales de salsa que tienen que ir a defender. ¿Dónde es la final?

- Ganamos en diciembre de 2016 en Miami la World Latin Dance Cup. Se hace en distintos países y distintas regiones de Estados Unidos. Y este año la idea es ir a revalidar el título al mismo World Latin Dance Cup que va a ser a mediados de diciembre en Orlando. Pero también tenemos la invitación y la posibilidad de ir a otro, que va a ser en Miami la segunda semana de enero, que se llama World Salsa Summit, en donde se abrió la categoría limitless, por todo lo que nosotros estamos haciendo. Le he mandado mail a todo el mundo para que se abra nuestra categoría y logramos abrirla. Entonces esperamos que lleguen hartos competidores, y la idea es que si logré que abrieran la competencia, en teoría, para nosotros, también poder ir. El costo es alto porque hay que pagar la inscripción, pasaje y estadía. Yo estoy trabajando harto para juntar la plata porque el año pasado lo pagamos nosotros. De hecho, todavía estamos pagando los pasajes y la estadía. El año pasado hicimos rifas porque estuvimos bailando también en un crucero para juntar plata para poder estar allá. Entonces este año queremos ser más metódicos. Ir a competir y poder ojalá estar en las dos competencias. Pero este año no puedo permitir volver a pagarlo porque no tengo las lucas. Entonces queremos ojalá que alguien nos ayude a financiarlo.

- ¿Onda Farkas?

- A mí no me gustan las cosas gratis, entonces tampoco soy así como “por favor, ayúdenme”, pero sí podemos ofrecer nuestros servicios de bailarines para las empresas, presentamos nuestra coreo, doy charlas, o podemos ver la forma de tener un dar y recibir. La idea es que podamos llegar a competir, que podamos juntar las lucas. Yo estoy trabajando mucho para poder juntar la plata. He ido a casting de comerciales, nos han contratado para bailar en distintos lados, como me dijo ayer un señor, la idea no es que de mi trabajo salga. Pero si no hay una posibilidad lo voy a hacer igual porque es lo que quiero hacer, yo quiero llegar allá otra vez. Cada día las metas son más ambiciosas, entonces siento que alguien debería jugársela por nosotros porque en Chile hay harto talento.

- ¿Cuándo se transformó el baile en un pasión para ti? ¿Y cómo conociste a tu compañero?

- Yo soy súper apasionada en todo lo que hago. Siempre que siento esa cosquillita en la guata tengo que hacerlo, y como que impulsa a seguir. Y eso me pasó con el baile. Probé distintas cosas. La cyclodanza al pricipio, bailé con el Rodri Díaz mucho rato. Estoy súper agradecida de él porque fue el inicio. Pero después quise investigar más. Empecé a ver videos y a la Teletón llegó un profe de baile con un taller de baile de salón, que es Óscar (Sanhueza), mi actual compañero. E hicimos muy buena onda, nos hicimos muy buenos amigos y debo decir que yo aperré como loca todo lo que él quería hacer. Se fue a estudiar a España baile de salón en silla de ruedas y yo estuve ahí al pie del cañón siempre. Él volvía, nos ofrecían alguna presentación, siempre tuvimos ganas de profesionalizarlo, pero nadie pesca. Lo ven como si nos estuvieran haciendo un favor. Y como nosotros creemos que estamos para cosas grandes, nos preparamos para ir a un mundial y lo costeamos nosotros y si resulta nos empezamos a mover para que alguien nos financie o para que vean que esto es de talento, no es de pobrecita. Nosotros nos conocemos hace 8 años ya y nos preparamos hace dos años, un año y medio ensayando todos los días después de mi trabajo y resultó que ganamos, ganamos el prestigio, ganamos ser reconocidos, el que nos quieran mucho en el ambiente de la salsa. Los salseros son como una familia, suena súper cliché decirlo. Pero es súper rico cuando llegamos a algún lado a presentarnos y están todos apoyando, nos ayudan, nos corrigen. Ricardo y Karen que son nueve veces campeones mundiales de salsa, nos ayudan a corregir las coreografías. Sandra y Seba que son campeones de salsa profesional y de bachata, tratan de couchearnos lo que más pueden. Me ha dado grandes alegrías, conocer gente muy bacán, estar en un ambiente de tanta buena onda. Creo que en el minuto que deje de sentir cosquillas en la guata es el momento de decir adiós, pero hasta el momento eso no ha pasado. Voy descubriendo cada día algo nuevo.

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