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BRAGA

Nerea de Ugarte: “La actual educación sexista es un caldo de cultivo para una sociedad violenta contra las mujeres”

por 16 noviembre, 2020

Nerea de Ugarte: “La actual educación sexista es un caldo de cultivo para una sociedad violenta contra las mujeres”
La implementación de una educación no sexista asegurada por el Estado, acceso a salud mental y el rol del feminismo en medio de un proceso constituyente, fueron algunos de los temas que la fundadora de La Rebelión del cuerpo, Nerea de Ugarte, abordó en entrevista.
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En entrevista con El Mostrador Braga, Nerea de Ugarte, psicóloga y fundadora de La Rebelión del cuerpo, destacó la importancia de reconocer y velar por las demandas sociales que se plasmaron como resultado de las instancias de participación social y territorial surgidas a partir del estallido social del 18 de octubre. Situándose en este contexto, analizó el rol que a su juicio jugó la ola feminista de mayo 2018 como motor a “perder el miedo” a elevar la voz frente a las diversas necesidades sociales y de género que se hicieron sentir en ese instante.

Asimismo, conversó sobre la importancia de la implementación de una educación no sexista como bastión fundamental en la destrucción de los estereotipos de género, expresando que éstos sirven como tejido sobre el que se construye la desigualdad y violencia de género, subrayando su relevancia como uno de los asuntos fundamentales a ser discutidos una vez iniciada la instancia del proceso constituyente. Por otra parte, profundizó en materia de salud mental en Chile,  recalcando la necesidad de asegurar prestaciones de salud tanto en el sistema público, como el privado, de forma de terminar con las brechas de acceso; más en una realidad país fuertemente marcada por las consecuencias psíquicas y emocionales de la pandemia y por altos índices de diagnósticos de depresión y suicidio adolescente por problemáticas de salud mental.

“Estamos hablando de niños y niñas que merecen vivir en un lugar digno y justo y ser quien quieran ser, sin correr riesgo de que los maten por ser otra cosa que el sistema no prescribió como la norma”, dijo al respecto.

Mayo feminista y sus repercusiones en el 18 O

Para Nerea de Ugarte reconocer cuáles son las demandas sociales que se están levantando desde la ciudadanía es un punto de partida relevante en la discusión de lo que será la nueva Constitución. En este sentido relevar “lo que sí se logró post estallido social, con los cabildos abiertos; con todos los procesos democráticos que se hicieron desde los territorios, desde las juntas vecinales, desde las comunidades para poder levantar un proceso que efectivamente contuviera y sostuviera las demandas sociales y las necesidades de la ciudadanía”.

Desde su perspectiva, destaca el rol que el feminismo cumplió en instancias previas como motor de un despertar social que se vio reflejado posteriormente en el 18 de octubre “creo que el feminismo fue clave, porque ha estado haciendo ese trabajo desde hace mucho tiempo, mucho antes que mayo feminista”. “No podemos no pensar en todas las feministas de la dictadura y en todas las que nos abrieron el camino en nuestro país, pero claramente mayo feminista fue un ‘estallido feminista’, donde las universitarias pusieron un tema y se arrojó una problemática,en la que se desprivatizó una carga que durante muchos años fue escondida en la vergüenza y el silencio, por un sistema que nos hizo callar y avergonzarnos de nuestras experiencias”.

Para Nerea el movimiento feminista logró permear con sus demandas a las distintas esferas de lo social “eso hizo que esta ola fuese un levantamiento de información de Arica a Punta Arenas, donde básicamente el país dijo ‘esto no es un caso aislado, esto le está pasando a todas nuestras niñas, en todas las universidades; en las universidades de elite y en las populares o públicas”, connota.

“Yo creo que mayo feminista fue un motor para el 18 de octubre, fue empezar a darse cuenta de que ya no hay miedo y hay algo que derribó el miedo de decir ‘somos sujetas de derecho’ nuestros derechos se supone que están escritos como una garantía dentro de esta constitución actual, más no se está garantizando en ningún aspecto, el derecho a una vida sin violencia es un chiste en nuestra constitución, nadie lo garantiza, por lo tanto ahí ya se empezó a levantar todo esto muy desde la ciudadanía y estamos donde estamos”,dice para explicar la influencia del feminismo y a partir desde donde se elevan las diversas propuestas de género que serán parte de la discusión de una nueva Constitución en los meses venideros.

El derecho a una educación no sexista

En tal sentido y en un contexto en que múltiples denuncias ciudadanas buscan llegar a instancias superiores para ser redactadas en la nueva Constitución, la pregunta sobre cuáles son aquellas a las que es necesario poner prioridad una vez iniciado este proceso, se hace necesaria. En esta línea Nerea señala la urgencia en discutir la implementación de una educación no sexista, argumentando que contar con tal legislación, aportaría a acabar con los estereotipos de género que propician la desigualdad desde edades tempranas y que más tarde se traducirán en distintas manifestaciones de violencia, en particular violencia hacia la mujer.
“Garantizar el acceso a la educación no sexista y que sea un trabajo de compromiso del poder ejecutivo con el ministerio de educación, donde se denote y donde puedan realmente entender que la problemática de violencia que tenemos en nuestro país –en distintos aspectos, pero principalmente en violencia de género- surge en los proceso educativos, surge en una educación sexista que sigue existiendo en el currículum oculto y en el currículum explícito”, explicó.

Y es que para de Ugarte, la actual ‘educación sexista’ es un “caldo de cultivo para una sociedad violenta contra las mujeres, porque en el aula ya se están haciendo diferencias desde cómo se conciben los procesos cognitivos, motores y conductuales de las niñas y de los niños”. En otro aspecto apunta hacia las capacitaciones docentes que también estarían teñidas por tales exclusiones de género, “estamos perpetuando y sistematizando desde el proceso educativo lógicas de violencia simbólica, de estereotipos y roles de género, que van permitiendo que se teja una base para la violencia de género”.

Para concluir sobre esta materia apunta a “buscar la manera de que eso se garantice de verdad, porque es un derecho. No puede ser que las mujeres vivamos con miedo, o sea el nivel de violencia en el que vivimos ni siquiera debería llegar a ser explícito porque ya el salir en la noche a comprar es una cosa que nos da miedo, nadie nos está garantizando una vida sin violencia y eso no puede ser”.

Acceso a salud mental como prestación en los niveles público y privado

Otro punto de interés para la fundadora de La rebelión del cuerpo, se relaciona con el acceso universal a salud mental, la que se ve reflejada en cuestiones de género también, “porque la salud mental es una cosa que no está nombrada en ninguna parte de los accesos a salud”, destaca y expone algunos datos relevantes sobre la realidad chilena en este aspecto, “sin embargo somos uno de los países con índices más altos de diagnósticos de depresión, trastornos ansiosos, más consumidores de antidepresivos y benzodiacepinas del mundo, uno de los países con más índice de suicidio adolescente por problemáticas de salud mental”.

De acuerdo a esto, las problemáticas de salud mental serían un asunto generalizado a nivel país, sin embargo las brechas de acceso también representan una complejidad a la hora de recibir tratamientos “las personas en salud pública tienen que esperar dos meses para poder verse con su psicólogo nuevamente y en salud privada te cubren tres boletas; o sea que estamos hablando de que tenemos un problema real y que la gente no puede tener acceso porque es impagable o porque no te lo garantizan y eso es político porque la gente con poder y con privilegios sí tiene acceso”, expresó.

El feminismo en la nueva Constitución

Nerea también reflexionó sobre la forma en que el activismo feminista incide en el logro y contención de estas demandas,esperando que al menos aquellas que son consideradas fundamentales logren llegar a instancias superiores en la redacción de la nueva constitución, “nosotras hacemos carrera política desde que nos declaramos feministas, no hay nada más político que el feminismo, entendiendo lo político no como la institucionalidad; sino entendiendo lo político como básicamente todo, desde los vínculos personales hasta las formas en cómo buscamos incidir en las organizaciones de la sociedad civil para un país más justo”, connotó.

Además expresó su interés en participar como convencional constituyente desde la representación feminista, cuyo objetivo es “aportar desde la vereda de las demandas de género, la equidad, la lucha contra la violencia, desde buscar todas las formas de libertad contra todas las formas de opresión que existen y desde nuestro lugar de mujeres en la cultura, por lo tanto yo me declaro militante desde el feminismo, teniendo en cuenta que dentro del feminismo hay diversas tendencias políticas; desde la autonomía del cuerpo, desde las formas del modelo económico, desde las formas de trabajar y de procesar con un sistema judicial la violencia de género y un sinfín de cosas que evidentemente hacen que las posturas del feminismo se marquen dentro de una tendencia de izquierda, claramente”.

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