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El abandono del Gobierno a la maternidad en pandemia: “Es desesperante tener que elegir entre la vida de tu hija y el trabajo, pero es esa la opción a la que nos empujan”

por 3 febrero, 2021

El abandono del Gobierno a la maternidad en pandemia: “Es desesperante tener que elegir entre la vida de tu hija y el trabajo, pero es esa la opción a la que nos empujan”

Créditos: Paul Plaza/Aton Chile.

Al día de hoy, una gran mayoría de las madres ven peligrar sus fuentes de ingreso. No es solo el miedo a contagiarse ellas y sus familias, sino la falta de opciones para compatibilizar las labores de cuidado de las y los lactantes con el mundo laboral y las ineficientes medidas tomadas por el gobierno para frenar la pérdida de sus puestos de trabajo en plena pandemia.
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En julio de 2020 se aprobó el llamado Postnatal de Emergencia, una medida que permitió a las madres que trabajan remuneradamente seguir cuidando de sus hijos e hijas, sin tener que preocuparse del riesgo de contagio al volver a trabajar. Sin embargo, ya son más de 70 mil las mujeres que han perdido este beneficio. Hoy, deben decidir si se arriesgan a un posible contagio o si renuncian a su fuente de ingreso.

“Con escuelas, colegios y salas cuna cerradas, las mujeres han sido quienes, por nuestra pobre cultura de corresponsabilidad parental, han debido desertar del mercado laboral”, advierte la presidenta de Fundación ChileMujeres, Francisca Junemann. Si bien ellas tienen menor presencia en el mundo del trabajo, son quienes han perdido más empleos el último año. Esta situación está lejos de mejorar, especialmente para aquellas mujeres que ya tienen trabajo, pero que son madres de niñas y niños pequeños en una pandemia sanitaria.

Jocelyn  ha vivido en carne propia lo dificil que es mantener un empleo cuando se tiene un bebé. A ella se le acabó la Licencia Médica Preventiva Parental cuando su hija tenía apenas ocho meses, por lo que debió volver a su trabajo y contratar a una persona externa que cuidara de su niña. Pasaron solo cuatro días para que la cuidadora contrajera covid-19 y transmitiera la enfermedad a toda la familia. Actualmente, Jocelyn renunciaría sin dudarlo y se sumaría a las casi 800 mil mujeres que perdieron su empleo el último año. Sin embargo, no puede, pero tampoco ve opciones que le permitan compatibilizar el cuidado y el trabajo remunerado en esta pandemia.

Estrés, angustia y desesperación

“La situación que han vivido las madres de lactantes ha sido y es dramática. Al no tener una respuesta efectiva del gobierno para compatibilizar el cuidado de los bebés con sus fuentes laborales, las madres han visto afectada su salud psicológica y física. El estrés, la angustia  y desesperación es constante y en muchos casos las ha colapsado”, advierte la vocera del movimiento #PostnatalDeEmergencia, Andrea Iturri Yamamoto.

Jocelyn vive en Quellón, donde no hay ningún jardín infantil o sala cuna funcionando. Por tanto, no tuvo otra opción que usar el bono que le da su empresa para pagarle a una persona que cuidara a su niña de 10 meses y a su hija de 10 años. Esta persona contagió a toda la familia en la primera semana que llevaba de trabajo.

“Es agobiante, estresante. Yo ahora estoy con una licencia psiquiátrica, porque la situación me superó. En algún minuto yo quise volver a mi trabajo, retomar mi rutina, pero lamentablemente no se puede y esas cosas afectan mucho emocional y físicamente”, relata Jocelyn. Al día de hoy, si no tuviera su licencia médica, debería haber vuelto al trabajo y, nuevamente, contratar a una persona externa y arriesgarse a un nuevo contagio.

Otro caso es Camila, una mujer que trabaja en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de Santiago. Ella, al igual que muchas madres, debe criar sola. En octubre, cuando se le terminó el Postnatal de Emergencia, su hija aún no tenía un año de edad, pero ella ya debía volver a trabajar y cuidar de pacientes con covid. Sin embargo, su sala cuna estaba cerrada y nadie quería cuidar de la niña por su riesgoso ambiente laboral. Finalmente su hermana aceptó, pero ahí no terminaron las preocupaciones.

En su trabajó se contagió y, lamentablemente, le transmitió el virus a su hija. “Después de lo que nos ocurrió, vivo y aprovecho cada día con mi hija cuando estoy libre, pero siempre tengo el miedo de volver a enfermarme y enfermarla a ella. No le doy a nadie ese momento de tener a una hija hospitalizada siendo madre soltera y no poder estar con ella, ya que tu situación de salud es igual de compleja”, señala Camila respecto al miedo constante con el que debe ir a trabajar.

“Si antes ya las mamás nos preocupábamos de que no les pasara nada a nuestros hijos, ahora es algo peor. Es una angustia constante. No es una vida tranquila para nadie”, destaca Jocelyn, quien va a pedir que se la traslade a una modalidad de teletrabajo. Si sus empleadores no acceden, deberá volver a trabajar.

Medidas que no solucionan el problema

El Estado de Catástrofe sigue hasta marzo del presente año, los contagios están en alza y las camas críticas son cada vez más escasas. Sin embargo, el gobierno aún hace oídos sordos a la demanda que vienen levantando hace meses las madres que piden extender el uso de la licencia parental,  para no tener que salir a trabajar y poder quedarse con sus hijos e hijas resguardados del virus.

A pesar de que la demanda era clara, el ejecutivo prefirió lanzar el Subsidio Protege, un bono que en el mejor de los casos llega a los 200 mil pesos y que busca “cubrir” la demanda de cuidado de niñas y niños menores de dos años de madres que trabajan. Este se entregaría recién en marzo y llegaría a 35 mil madres, menos de la mitad de aquellas que podrían ser beneficiadas con el Postnatal de Emergencia, cuyo número asciende a más de 80 mil mujeres.

“Es un monto que no está de acuerdo a la realidad del mercado. Las salas cunas no cuestan 200 mil pesos y nadie va a cuidar a un lactante, haciéndose cargo de tanta responsabilidad, por ese dinero”, critica la vocera del movimiento Postnatal de Emergencia.

“Se habla de que la primera infancia es lo que importa, de que los niños primero, y uno va a la realidad y no es así. Yo lo estoy viviendo en carne propia y puedo decir que ese hashtag de los niños primero no vale nada en estos momentos, porque no se está haciendo nada por los niños”, critica Jocelyn, quien no tiene acceso a este nuevo bono, porque su empresa se hace cargo del derecho a sala cuna. A esta madre le entregan 200 mil pesos que no le alcanzan, por lo que debe sacar dinero de su propio bolsillo por un derecho que supuestamente está garantizado.

Esta es la única medida de la que puede hacer uso Jocelyn, la cual existe hace años y no está pensada en el nuevo contexto pandémico. La otra opción sería que le suspendan su contrato y hacer uso del único dinero que tiene para enfrentar una posible cesantía.

La despreocupación por la salida de las mujeres del mundo laboral

En el último año, 780 mil mujeres han perdido sus puestos de trabajo, un descenso en las tasas de ocupación que llega al 20%, según un estudio de la Universidad Católica. La presidenta de ChileMujeres, Francisca Junemann, indica que “las labores de cuidado han sido el factor más determinante de pérdida de trabajos de las mujeres, junto con que ellas trabajan principalmente en los rubros más golpeados por la pandemia”.

Jocelyn y Camila son mujeres que no han perdido sus puestos de trabajo con la crisis sanitaria, pero ambas están viviendo su vida laboral de la peor manera posible. Con miedo, incertidumbre y la constante duda de seguir o no adelante. Ellas no tienen un contexto que les permita renunciar, sin embargo, ninguna niega que tal vez sí tomarían esta opción si pudieran.

En el caso de Jocelyn, volver a trabajar no es una decisión simple, sino una lucha constante. “Es desesperante tener que elegir entre la vida de tu hija y el trabajo, pero es esa la opción a la que nos empujan. Prácticamente te dicen o renuncias o ves qué haces, ahí está el bono de 200 mil pesos y ve lo que haces”.

“El gobierno ha llegado muy tarde con las respuestas y además estas han sido a medias. El gobierno no ha ayudado a compatibilizar los cuidados de las y los lactantes y resguardar las fuentes laborales en este tiempo de pandemia”, condena Andrea Iturri en relación a la desesperación que sienten las madres con trabajos remunerados.

Me preocupa las posibilidades futuras de las mujeres de recuperar los trabajos perdidos y de crear nuevos empleos. Podríamos ver un aumento importante de despidos al terminar la ley de protección de empleo”, advierte Junemann en relación al panorama laboral de las mujeres luego de esta pandemia.

Las mujeres han sido las más afectadas laboralmente con esta pandemia. Han perdido más puestos de trabajo, no han podido volver al mercado laboral en más de un año y, proporcionalmente, son las que tienen más contratos suspendidos. Sin embargo, a pesar de la crítica situación, las madres que sí han podido mantener sus trabajos no ven opciones que les permitan, de forma segura, equilibrar su vida laboral y su maternidad en plena pandemia.

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