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Ambiente de las Artes Visuales, dividido, por designación de curador español

Cultura - El Mostrador

Polémica en Matucana 100: denuncias cruzadas afectan transparencia de concurso público

por 7 abril, 2015

Polémica en Matucana 100: denuncias cruzadas afectan transparencia de concurso público
Lo que partió siendo un acto de transparencia al someter a concurso público la contratación de un curador para los próximos dos años para el área de Artes Visuales de Matucana 100 -teniendo el directorio la posibilidad de designarlo directamente- terminó convirtiéndose en un escándalo luego que artistas acusaran al centro cultural de cambiar las bases a mitad de un proceso para favorecer a un seleccionado. Matucana por su parte, admite error administrativo, y acusa a sus "acusadores" de malintencionados.
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El concurso pretendía transparentar una elección, pero sucedió todo lo contrario. Una convocatoria abierta para elegir al nuevo curador de Artes Visuales del Centro Cultural Matucana 100 (M100) terminó convertido en una polémica, que ya es comentario obligado en el ambiente.

Los hechos se remontan al 10 de diciembre de 2014 cuando el jurado compuesto por Arturo Duclós, miembro del directorio ejecutivo de M100, Cristóbal Gumucio, director ejecutivo del centro cultural, Pablo Langlois, director de la Escuela de Artes Visuales de la Universidad Andrés Bello y Paul Birke, director de la galería Die Ecke, debían dar a conocer el resultado del concurso y el nombre del seleccionado.

En esos días el ambiente del arte contemporáneo comenzó a tener movimientos inusuales. Aun cuando es cierto que el mundo de las Artes Visuales en el país es pequeño y que los conflictos son habituales, el comentario obligado era que Paco Barragán, curador y crítico español, de impecable trayectoria, había ganado en un concurso poco transparente.

El problema era el español no cumplía con las bases del concurso, que establecían claramente que el postulante debía tener “visa con residencia permanente” en caso de ser extranjero, por lo que su postulación debía haber sido declarada inadmisible, y desde luego, no podía ganar.

En una reunión privada, esta situación fue alertada por otra candidata preseleccionada, la curadora Andrea Pacheco, quien se había enterado informalmente de la opción preferente del español.

El directorio de Matucana 100 acusó recibo y planteó una nueva fecha de concurso, que vencía la segunda semana de marzo. Entre los postulantes al cargo comenzó  a circular la información que el concurso se había anulado, y que el Centro Cultural había planteado una nueva convocatoria, para la cual habían hecho una modificación de las bases de modo que pudieran postular los extranjeros sin residencia.

Las alarmas se encendieron por el temor de que el concurso estuviera "arreglado", si en esta nueva convocatoria llegaba a ganar el mismo curador.

Y así fue, la segunda semana de marzo se comunicó que el ganador era Paco Barragán.

La gravedad de estas acusaciones, a juicio de  Matucana 100, eran que carecían de verosimilitud, ya nunca llevó a cabo un nuevo concurso, sino que lo que ocurrió fue ampliación del mismo, y que se corrigieron errores en el planteamiento de las bases -todo de acuerdo a las facultades administrativas del directorio de Matucana- por lo que niegan tajántemente cualquier acusación de falta de transparencia, y por el contrario, acusan de "malintención" y "falta de ética" a los denunciantes.

El conflicto

Andrea Pacheco, una de las curadoras preseleccionadas que alertó sobre los hechos, admite que el concurso en su primera convocatoria no se cerró formalmente, pero reiteró que sí hubo un ganador de manera irregular.  “Oficialmente no se declaró ni se publicó, sólo se me informó a mí, en calidad de preseleccionada, y a Barragán, como ganador”, señala Pacheco.

La curadora asegura que tras enterarse de esta situación, se reunió con el director de Matacuna 100 para manifestar su “sorpresa frente a esta decisión, ya que este curador no cumplía las bases”. Pacheco además envió una carta formal dirigida al directorio, apelando a que esta persona fuera de bases resulte ganadora. “Imaginé que no dejarían pasar una irregularidad de este tipo”, comenta la curadora.

El directorio de M100 no es cualquier cosa. Está la ministra de Cultura, Claudia Barattini (presidenta), el rector de la USACH, Juan Manuel Zolezzi (vicepresidente), la ex Primera Dama Luis Durán (segunda vicepresidenta), el ya nombrado Duclós (secretario), el conocido publicista Martín Subercaseaux, y Clara Budnik, quien es además de directora ejecutiva de la Fundación Democracia y Desarrollo (del ex presidente Ricardo Lagos) y miembro del directorio de la Fundación Neruda.

Días después, relata Pacheco, en la web del centro se precisaba que M100 entendía como residencia la posesión de la misma o el compromiso de obtenerla. "Algo que me pareció insólito, dado que el permiso de residencia es un trámite legal cuyos requisitos son, por ejemplo, la existencia de un contrato de trabajo”, critica Pacheco.

Lo cierto es que M100 decidió “ampliar” la convocatoria, con los cambios en las bases ya señalados. En un comunicado oficial del 27 de enero, M100 informó que el “segundo llamado” se realizaba con el fin de “ampliar las posibilidades de selección” y “clarificar aspectos de las bases del primer llamado que no interpretaban en su totalidad la intención del Centro Cultural al realizar esta convocatoria”.

Desmentido

En M100, así como al interior del jurado, sin embargo, descartan cualquier irregularidad. Cristóbal Gumucio, director del centro cultural, señala quenosotros como institución teníamos la potestad de usar cualquier herramienta para la designación, entonces difícilmente yo podría armar un concurso a la medida de alguien”.

Según Pablo Langlois, uno de los jurados independiente, “efectivamente en esa primera etapa hubo un participante que obtuvo considerablemente una mayor puntuación. Ahora bien, no nos correspondía a nosotros declarar un ganador, esa era materia de la dirección de Matucana, pues ese día en particular, según entiendo, no se cerraba el proceso”, indica.

Varios días después, Langlois se enteró de que el proceso se había detenido pues, “según se me comentó, un problema con las bases obligaba a hacer una aclaración y extender el plazo de participación por un tiempo más”.

“Según leí en la aclaración que me fue enviada el proceso no se invalidaba sino se hacía una rectificación respecto del lugar de residencia de los postulantes, que era donde se había generado la controversia. Como jurado, y fue lo que se nos trasmitió el día de la sesión, siempre tuve la impresión que la convocatoria era lo más amplia posible y sin limitaciones o restricciones de nacionalidad o residencia”, afirma.

Según Gumucio, tras el primer llamado, “caímos en cuenta de que había un elemento en las bases que restringía la postulación de dos personas. Consultamos al abogado y vimos qué caminos tomar respecto a la solución jurídica. Y nos dimos cuenta que había dos caminos: o dejarlo desierto o darle continuidad a la convocatoria, abriéndola a una período más largo y subsanando la restricción que no nos interpretaba, que se refería a la restricción de residencia, básicamente”.

Gumucio insiste en que “hubo un error técnico, de confección de bases, pero de ese error concluir que hay una mala práctica o diseño ajustado, me parece malintencionado. Además es tonto suponer eso, puesto que yo tenía las atribuciones para nombrarlo directamente, incluso sin concurso. Lo que nosotros hicimos fue una ampliación de convocatoria, ¿y cuándo lo hacemos?, cuando no estamos satisfechos con lo que tenemos.  Hubo un error, que yo asumo, se advirtió, pero no se corrigió a tiempo. Eso fue lo que ocurrió y nada más”.

Según el director de M100, tras el segundo llamado hubo más postulaciones, pero el jurado concluyó que “la de Paco Barragán seguía siendo la mejor, especialmente por los desafíos y la línea estratégica de Matucuna 100. Paco, además de tener una currículum que avala su prestigio, además por su nivel de redes, permite una mejor circulación del mercado del arte chileno y en esa perspectiva nos parecía muy atractivo, y nos sigue pareciendo”.

“Toda proceso que reclama una rectificación, como es este el caso, puede prestarse para críticas o malas interpretaciones”, complementa Langlois. “Sin duda que nadie quiere una cosa así. Pero también creo que en este caso no hubo, al menos por lo que yo vi, el ánimo de torcer el resultado para privilegiar a un candidato. Por el contrario, tengo la impresión de que fue un error lamentable, pero al menos a mí se me hace evidente que el espíritu o el deseo de los convocantes era hacer un proceso lo más transparente posible”.

Polémica

Pacheco, sin embargo, tiene otra opinión. Para esta curadora, “un concurso donde las bases se cambian a posteriori puede ser calificado, al menos, de irregular”.

“No respetar las bases que el propio centro define para un concurso de esta relevancia,  atenta profundamente contra las buenas prácticas que, por otra parte, M100 promueve a través de iniciativas como Proyecto Trama, que recientemente participó de la publicación de un Código de Buenas Prácticas”, afirma.

Esta visión es compartida por otro de los postulantes, el también español Juan José Santos, quien consultado por el proceso de selección señala que estuvo “mal”. Tampoco cree en la validez del concurso y estima que debiera repetirse.

“Yo postulé a esa convocatoria y al poco tiempo supe de rumores de que (el cargo) ya estaba dado de antemano. A estos rumores no hay que hacerles mucho caso a menos que se ratifiquen en los hechos, y es lo que ocurrió. Al final, la persona que, según lo que rumoreaba, iba a ser la ganadora de ese concurso, ganó”, señala.

En el centro cultural, el punto es que mantener una restricción de residencia apunta en el sentido opuesto al mercado de las artes internacionales, por esa razón es que se corrige el error, de modo de favorecer la circulación del artes chileno. "Pretender afirmar cualquier otra cosa, es malintencionado y afecta al arte chileno", sentencia Gumucio.

El ganador

Paco Barragán es comisario y crítico de arte, actualmente cursa el Doctorado en Estudios Avanzados en Historia del Arte en la Universidad de Salamanca (USAL). Es comisario del Artist Pension Trust (APT) de Nueva York y redactor jefe de la revista norteamericana Artpulse.

Ha comisariado exposiciones para el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid (España), el Museo del Barrio de Nueva York (EE.UU.), la Kunsthalle Winterthur (Zurich, Suiza), el Museum voor Moderne Kunst Arnhem (MMKA) (Holanda), el Stenersen Museum Oslo (Noruega), el Museum of Contemporary Canadian Art – MOCCA (Toronto, Canadá), el Miami Dade College – MDC Museum of Art + Design (MOAD) (EE.UU) y el Museo de Arte de Puerto Rico – MAPR (San Juan), entre otros.

El proyecto para los próximos dos años de Barragán consiste en el concepto básico de La historia como relato, el relato de la historia-. Plantea reflexiones de manera crítica de aspectos como memoria, historia, credibilidad, nacionalismo y política. Algunas de las exposiciones que se podrán ver en Matucana 100 a partir del 2 julio de este año serán Intímos extraños. La política como celebridad, la celebridad como políticaDe madonna a Madonna. 

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