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Película “Elisa y Marcela”: símbolo de la lucha LGTB en la Berlinale

por 18 febrero, 2019

DW
Película “Elisa y Marcela”: símbolo de la lucha LGTB en la Berlinale
Acompañada por protestas por haber sido producida por Netflix, la película “Elisa y Marcela“ de Isabel Coixet, narra la historia del primer matrimonio lésbico en España, el cual no fue anulado por la Iglesia.
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La fotografía del matrimonio de Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga, en blanco y negro, que data de 1901, es un ícono del movimiento LGTB, al ser un testimonio histórico sobre la diversidad sexual. En muchas comunidades, quien tiene una orientación sexual distinta enfrenta discriminación y maltrato. La mayor intolerancia se vive en Yemen, Arabia Saudita y en Irán, en donde la homosexualidad es castigada con la pena de capital.

La prolífica cineasta catalana, Isabel Coixet, una asidua invitada de la Berlinale, llegó con su noveno largometraje: Elisa y Marcela, que da visibilidad a un caso histórico. Rodada en blanco y negro, la película recrea la dramática historia de dos maestras gallegas que se enamoran en un colegio de monjas siendo adolescentes en la España de fines del siglo XIX.

Elisa (Natalia de Molina) y Marcela (Greta Fernández), viven un encendido romance, pero la felicidad es breve. Las calumnias y el acoso de los pobladores no las dejan en paz. Elisa adopta la identidad de un primo muerto y se casan con esa identidad falsa por la Iglesia, en un intento por acabar con el acoso.

Pero el hostigamiento y las habladurías de los vecinos de Couso son cada vez más agresivos, lo que las obliga a huir a Portugal. En Oporto son detenidas y encarceladas, pese a estar Marcela embarazada.  No se sabe quién es el padre, pero cuando nace el bebé, lo dan en adopción. En 1902 huyen a Argentina, en donde se les pierde la pista.

Un proyecto de más de diez años

Isabel Coixet contó en un encuentro con periodistas que se enteró del caso hace muchos años en Galicia, cuando se encontraba haciendo una exposición en la cárcel de La Coruña. “Me lo contó el catedrático Narciso de Gabriel que descubrió el caso, y quien me llevó a todos los pequeños pueblos de Galicia en donde estas mujeres vivieron. Me pareció fascinante que fueran capaces de arriesgar tanto para estar juntas y enfrentar a una sociedad hostil que no las dejaba”.

La temática homosexual ha sido una clara tendencia en las propuestas de la Berlinale en su 69 edición. Pero el estreno de la cinta de Coixet estuvo acompañado de protestas. Unos 160 operadores de cines alemanes dirigieron una carta abierta al director del festival, Dieter Kosslick y a la ministra de cultura alemana, Monika Grütters, pidiendo que la cinta fuera sacada de concurso. Los operadores argumentan que la cinta no llegará regularmente a las salas de cine al ser una producción de Netflix. Por la misma razón Roma, del mexicano Alfonso Cuarón, quedó fuera de Cannes, pero obtuvo el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia semanas después.

Coixet afirma que sin Netflix la película no existiría. “He intentado hacer esta película durante muchísimos años, y ha pasado por muchas fases. Parecía que se hacía, luego la financiación se caía y finalmente gracias a su intervención la película existe. Netflix está financiando a grandes directores del mundo y una de sus grandes bazas es el respeto que tienen por el autor. Esto es algo que no he encontrado tan a menudo en mi larga experiencia”.

¿Matará Netflix a los cines?

La plataforma Netflix no se opuso a que fuera filmada en blanco y negro ni a la temática o a que tuviera como escenario localidades gallegas, como lo hicieron otros productores. “Estamos en un momento en el que la experiencia de vivir las películas en casa, o en la tablet, y verla en el cine tienen que ser experiencias complementarias. Yo vi Roma primero en Netflix y luego la vi dos veces en el cine porque me fascinó”, explicó la directora.

La actriz Greta Fernández, quien interpretó a Marcela, dijo que no se conocían antes de filmar la película y que se vieron en tres ocasiones antes del rodaje, pero durante las cuatro semanas que duró este se conectaron muy rápido.

Por su parte Natalia de Molina, quien asumió el papel de Elisa, dijo que sabía del proyecto desde el 2016. “Tuve mucho tiempo para prepararme, leí el libro de Narciso de Gabriel y encontré mucha información, muchos datos concretos, pero también encontré muchas noticias de lo que hablaba la gente del pueblo sobre cómo eran ellas. Eran fake news de la época, porque decían que Elisa había obligado a Marcela a que fuesen pareja”.

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