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Gumucio y nuevo libro: “La clase pudiente chilena se caracteriza por su poco refinamiento cultural” CULTURA

Gumucio y nuevo libro: “La clase pudiente chilena se caracteriza por su poco refinamiento cultural”

Marco Fajardo
Por : Marco Fajardo Periodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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En “Los parientes pobres”, el autor retrata a una familia de hermanos que debe decidir qué hace con sus padres, ya ancianos. El libro será presentado este jueves en la Universidad Diego Portales.


Un nuevo libro presentará este jueves el escritor Rafael Gumicio, centrado en temas como la oligarquía chilena, la familia y las complejas relaciones entre hermanos.

Se trata de “Los parientes pobres”, cuyo lanzamiento se realizará el Estudio de TV (piso -1) de la en la Universidad Diego Portales (Vergara 240, Santiago), a las 18:00 horas.

“Muchos de mis libros son de viejos enfrentando la muerte, que es un tema que para mí es urgente. Bueno, yo creo que es el gran tema de la literatura, pero yo lo he abordado de una manera muy evidente, que es un señor que le queda poco en la vida, o una señora, en el caso de mi abuela”, comenta a El Mostrador.

En esta obra, Gumucio vuelve a sorprender con el hilarante retrato de una familia que debe lidiar con el insólito hecho de que el padre anciano de unos y la madre anciana de otros, hermanos entre ellos, que además tienen la cabeza perdida y están ingresados en la misma residencia, se hayan enamorado, señala la reseña editorial.

“Retrato de la sociedad endogámica latinoamericana y de la excentricidad de sus clases pudientes, ‘Los parientes pobres’ es una pormenorizada indagación: mientras los hijos discuten entre ellos qué hacer con los padres, salen a la luz los trapos sucios familiares en una especie de caja de pandora de la que nadie sale indemne”, añade.

“El origen del libro es una historia que escuché sobre familiares, no tan cercano, pero, y a partir de ahí empecé a inventar relaciones posibles, tejer posibles relaciones”, cuenta Gumucio.

“Es una novela de 11 hermanos que tienen que preocuparse de un padre y entran en un delirio que no resuelven del todo nunca. Es una especie de telenovela”.

Gumucio quiso encarar el tema de la familia en este libro porque, a su juicio, es “un centro neurálgico donde confluyen personalidades diversas que, si no fuera porque son parientes, no se podrían soportar”.

“Entonces, esa obligación de estar juntos me parece que permite todo tipo de intercambios, de transformaciones, de locura. Entonces, la familia es un gran catalizador de una cierta locura ambiental y creo que permite todo tipo de juegos”.

Clase pudiente

Al ser consultado sobre cómo describiría a la clase pudiente chilena, Gumucio es enfático:

“Lo que caracteriza a la clase pudiente chilena es su falta de refinamiento cultural, su falta de conocimientos, de finura. Es algo que ha cambiado un poco con los años, pero básicamente la clase alta chilena se parece mucho a la clase media y incluso a la clase baja, se parece incluso más a la clase baja que a la clase media”, afirma.

“Es un poco la estructura de la hacienda, como decía Joseph Hoth, que en el fondo el último peón y el dueño del fondo han sido nutridos en la misma leche y hablan parecido y a veces piensan parecido. Yo diría eso, esto está por supuesto en transformación y ya no es tan así, pero fue durante un tiempo muy así, la famosa austeridad, que era simplemente falta de conocimiento y refinamiento”, afirma.

En cuanto a la endogamia, otro de los tópicos del libro, el autor no cree que sea privilegio de clase alta chilena.

“Yo creo que es una cosa que es básicamente chilena, digamos. Por ejemplo, mi segundo apellido es Araya. Hay Arayas en todas partes y todos son parientes entre sí. Y hay los arayas más diversos en distintos lugares de Chile, digamos. Pero todos provienen de la región de Coquimbo. Entonces, eso hace que hay tan poca gente y tan junta, porque el país es enorme pero la gente vive más o menos cerca, hace que la endogamia sea inevitable, digamos. Y creo que también solo nos comprendemos entre nosotros, tenemos un lenguaje, una forma de ver el mundo que solo entendemos nosotros y que no lo entiende nadie más”.

El amor por los viejos

Finalmente, otro elemento que llamada la atención, en este caso, es el interés de Gumucio por las personas mayores, algo que se relaciona con su vida personal.

“Bueno, es que he vivido toda mi vida con gente mucho mayor que yo, porque me interesan más, porque son más complejos, porque también he tenido la necesidad de sentirme parte de una tradición, parte de una historia, digamos”, explica.

“Entonces, he vivido con viejos y he vivido tratando de comprender su mundo, digamos, que es también una forma de comprender el mío, digamos, comprender lo que pasó antes de mí. Y claro, la gente más vieja tiene más vida, digamos, tiene más vidas distintas y eso lo hace intrínsecamente interesante”, concluye.

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