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PAÍS

José Antonio Kast, el invitado de piedra de la derecha

por 4 septiembre, 2019

José Antonio Kast, el invitado de piedra de la derecha
En Chile Vamos no cuesta encontrar gente que en reserva reconozca estar convencida de que la información de las platas de Kast en Panamá responde a una operación de la UDI para sacarlo del camino, por el daño que le haría al liderazgo del alcalde gremialista de Las Condes, Joaquín Lavín, la carta de la coalición que tiene mejor rendimiento hasta ahora en las encuestas. No solo eso, no son pocos los que consideran que habría sido un error tratar de golpearlo, porque no pasó desapercibida la advertencia que hizo Kast el lunes, cuando pidió que también "investiguen a Lavín” y su patrimonio vinculado a la Universidad del Desarrollo. Temen que se haya terminado el fair play en el ala dura de la derecha.
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“Algunos se pusieron nerviosos y mandaron a hacer un reportaje para tratar de hacer daño. No les va a funcionar. No tengo empresas en el extranjero ni plata oculta. Todo mi patrimonio ha sido declarado en cada oportunidad”. fue la primera respuesta de José Antonio Kast el domingo, apenas se publicó el reportaje que reveló su participación en una sociedad familiar con base en Panamá, un paraíso fiscal.

En las horas siguientes a dicho reportaje de La Tercera, mantuvo sin matices la versión respecto a que nunca ha tenido plata fuera del país y, por lo mismo, no la había declarado en su patrimonio cuando le correspondió hacerlo. Sin embargo, poco después, cuando el diario mostró los documentos que acreditaban la participación de Kast en tres sociedades constituidas en el país centroamericano desde 2003, el líder de Republicanos tuvo que comenzar a reconocer errores y su hermano Christián Kast salió a aclarar que los movimientos financieros los hizo sin su conocimiento.

Más allá de la arista ética del tema y que en el equipo de Kast insistieron en que “José Antonio siempre actuó de buena fe, en base a la información que tenía”, lo que queda claro es que la incomodidad de Chile Vamos con el candidato de extrema derecha es cada vez mayor y, por eso, no parece tan descabellada la suspicacia de aquellos que miran el reportaje como parte de una bien urdida operación para tratar de dañar la imagen del presidenciable. Esto, porque claramente la derecha esta semana pasó de la consabida estrategia de "no hablar de él" a la de cuestionarlo abiertamente.

En Chile Vamos no cuesta encontrar gente que en reserva reconozca estar convencida de que la información de las platas de Kast en Panamá responde a una operación de la UDI para sacarlo del camino, por el daño que le haría al liderazgo del alcalde gremialista de Las Condes, Joaquín Lavín, la carta de la coalición que tiene mejor rendimiento hasta ahora en las encuestas. No solo eso, no son pocos los que consideran que habría sido un error tratar de golpearlo, porque no pasó desapercibida la advertencia que hizo Kast el lunes, cuando pidió que también "investiguen a Lavín” y su patrimonio vinculado a la Universidad del Desarrollo. Temen que se haya terminado el fair play en el ala dura de la derecha.

En Chile Vamos estos días Kast fue tema obligado y las sospechas también. Un asesor parlamentario de dicha coalición explicó que en el gremialismo efectivamente temen y creen que "mucha gente de la UDI puede apoyar a Kast, les preocupa que dañe a Lavín, entonces, a todas luces esto fue un misilazo del gremialismo”. El convencimiento fue mayor después que la propia timonel UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, sacó a colación públicamente, el lunes, al opinar sobre las platas panañemas de Kast, que “una situación similar le costó la candidatura a Laurence Golborne” el año 2013.

Al interior del equipo de Kast reconocieron que en Chile Vamos hay “incomodidad” con la figura de su líder. Uno de los cercanos al abanderado precisó que “es bastante claro que existe un esfuerzo coordinado, sistematizado, para sacar a José Antonio del camino, es algo que los parlamentarios comentan. No podemos decir que el reportaje lo mandó a hacer tal persona, pero lo que pasó con Loreto Letelier, la exintendenta de Arica, que se reunió con José Antonio unos dos meses atrás, y eso le costó quedar en la cuerda floja. Lo que pasó ahora es que publicó una foto con el escudo del capitán América y al día siguiente se materializó su renuncia. Es bastante claro que existe un ánimo de persecusión hacia los cercanos a José Antonio y una incomodidad muy grande. Me confirma que estamos haciendo las cosas bien”.

“La UDI es así es como El Padrino cuando le están haciendo daño, la operación está clara, matar a Kast le da tranquilidad a Lavín, porque para ellos es un problema, porque le come un porcentaje de su voto duro para las parlamentarias y en las primarias”, agregó un histórico RN.

Es que en dicho partido no son pocos los que consideran que “lo peor" que puede hacer la derecha es tratar de marginar o ningunear a Kast y, en ese sentido, ven como un problema que la UDI esté retomando su “antiguo estilo” de sacar del camino lo que le que genera problemas. “La derecha tiene que entender que apareció un partido de extrema derecha y va a tener que convivir con eso por un tiempo. Kast y su gente son una realidad, eso reacomoda todo y hay que asumirlo”, agregaron en la colectividad.

Operación o no, para el académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, Cristóbal Bellolio, es obvio "que hay gente a la cual le interesa que José Antonio Kast no siga creciendo y me parece que a quien más le interesa es a la UDI. La razón parece ser a simple vista obvia: la UDI tiene hoy al candidato mejor posicionado del oficialismo, después de tener cero candidato, y la última elección presidencial, donde los mejores candidatos los tenían RN o Evópoli. Parecía que en la UDI no había nada y de repente la resurrección de Lavín les permite tener un candidato, no solo competitivo, sino hoy por hoy el más probable de la coalición y el más probable próximo Presidente de Chile”.

Un dato no menor del ambiente interno en la derecha es la declaración que hizo el presidente de RN, Mario Desbordes, quien le bajó el perfil al tema de las platas en Panamá: "Pedimos a uno de nuestros expertos en estos temas que revisara la declaración de José Antonio Kast y me dijeron que estaba impecable, que incluso declaró bastante más de lo que establece la ley en las elecciones presidenciales pasadas". En el partido afirmaron que no solo fue un intento del dirigente por marcar distancia de lo que consideraron una "operación política", sino que –además– fue una forma de demostrar que no comulgaba con la idea de golpear así al líder de Republicanos, porque con eso solo se le regala el piso político perfecto para que se victimice.

Pero el tono utilizado por Desbordes también tiene como objetivo mantener calmadas las aguas internas en RN, ya que es sabido que hay sectores de la colectivdad, especialmente en la bancada de diputados –Camila Flores o Cristóbal Urruticoechea–, que son abiertamente afines a Kast.

Para Bellolio, si bien puede tener apoyos en el gremialismo profundo, no hay que olvidar que la UDI "es un partido súper pragmático, que huele dónde está el poder y creo que en esto no se pierde respecto de la importancia de que Lavín sea el próximo candidato de la coalición y el próximo Presidente. Creo que un militante disciplinado de la UDI no está para gustitos. Muchos deben tener cariño por José Antonio Kast, pero sienten que se está dando un gustito. La derecha, que gana pocas elecciones, no está para darse gustitos. Están en el umbral de ganar por tercera vez la Presidencia, en lo que significa un hecho histórico”.

El dilema de fondo

Antes del tema de las platas panameñas, lo cierto es que la derecha lleva meses ocupada y preocupada con José Antonio Kast, porque en la coalición imperan las dudas sobre qué es lo que deben hacer con el presidenciable de extrema derecha y su nuevo partido Republicanos. En todos estos meses –afirmaron fuentes del sector–, en el seno de Chile Vamos el debate ha oscilado entre quienes consideran que deben sumarlo a la coalición para que sea parte de las primarias y quienes apuestan a que lo mejor es tratar de contenerlo, pero mantenerlo al margen del conglomerado, para que compita en primera vuelta, donde si bien estiman que va a crecer mucho en comparación con el 2017, no tiene chance de pasar a segunda vuelta.

Hay algunos en Chile Vamos, especialmente en la UDI, que temen que, si se suma a Kast a las primarias, este pueda dar una sorpresa, ganarlas y convertirse así en el candidato de piedra de toda la derecha, porque él con Lavín compiten por el mismo electorado duro y, en ese contexto, el exdiputado puede capitalizar mejor el descontento con el Gobierno de Sebastián Piñera y a quienes comulgan con los cuestionamientos contra la llamada “derecha light”.

Al interior del equipo de Kast reconocieron que en Chile Vamos hay “incomodidad” con la figura de su líder. Uno de los cercanos al abanderado precisó que “es bastante claro que existe un esfuerzo coordinado, sistematizado, para sacar a José Antonio del camino, es algo que los parlamentarios comentan. No podemos decir que el reportaje lo mandó a hacer tal persona, pero lo que pasó con Loreto Letelier, la exintendenta de Arica, que se reunió con José Antonio unos dos meses atrás, y eso le costó quedar en la cuerda floja. Lo que pasó ahora es que publicó una foto con el escudo del capitán América y al día siguiente se materializó su renuncia. Es bastante claro que existe un ánimo de persecusión hacia los cercanos a José Antonio y una incomodidad muy grande. Me confirma que estamos haciendo las cosas bien”.

Bellolio cree que "en una primaria interna a cinco bandas, así de atomizada, sin un peso pesado como Piñera, puede ganar cualquiera. No creo que Kast, pero es el que más afecta a Lavín. Por eso, quizás la estrategia de Jacqueline Van Rysselberghe es cortar los puentes con José Antonio Kast, de tal modo que se sienta fuera de la coalición y Lavín pueda ganar con tranquilidad la primaria. Que Kast vaya a la primera vuelta, saque diez puntos y en la segunda vuelta se los pase a Lavín".

En el equipo de Kast, uno de sus ejecutivos insistió en que a la derecha efectivamente "les incomoda mucho nuestra presencia en una primaria, porque saben que podemos ganarla”, aunque a renglón seguido explicaron que la prioridad de este minuto es otra: legalizar el partido Republicanos, recolectando las firmas necesarias y, por supuesto, dejar atrás el tema de las platas en el paraíso fiscal.

Equipo de choque

El equipo más cercano de Kast está formado por un puñado de colaboradores como el abogado sub-30, Antonio Barchiesi, exmilitante UDI y cercano al exdiputado Arturo Squella, con quien Kast conversa periódicamente y que además pertenece a su círculo de hierro político. A ellos se suman la periodista Carolina Araya y la encargada de redes sociales Patricia Plaza.

También están Jorge Barrera, UDI de la vieja guardia, y el abogado Cristián Valenzuela, columnista ácido, una suerte de versión local de la alt-right estadounidense y que, en la práctica, es el segundo hombre detrás del candidato y aunque en el equipo se apuran en decir que “aquí no existe un gurú”, lo cierto es que, de las pocas reuniones presenciales que hay entre Kast y el equipo de comunicaciones, casi siempre participa Valenzuela.

Valenzuela, de hecho, es una especie de guardaespaldas político de Kast. Su rol como columnista en La Tercera es "calculado y cuidado" semana a semana, por lo que juega una papel de "granada" y es quien dirige la línea discursiva del entorno del candidato y Republicanos. Sus opiniones nunca son "a título personal" en los medios, se mantiene siempre con un "bajo perfil" y alejado de las figuras más políticas.

Dicen que es Cristián Valenzuela quien alimenta el perfil beligerante del candidato. “José Antonio Kast tiene una manera de hacer política que es muy beligerante. En el básquetbol dicen que la mejor defensa es un buen ataque. Tú le dices cualquier cosa a Kast sobre un argumento, una posición que él tiene y él te va a responder atacando. Meterse con José Antonio Kast es no salir indemne. Tú puedes pegarle, pero él de vuelta va a tratar de llevarse a los que más pueda. Si me manchan a mí, yo los voy a emporcar a todos”, afirmó Cristóbal Bellolio.

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