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Inestabilidad crónica entre el Ejecutivo y el Congreso: las claves tras la caída de Castillo en Perú MUNDO Crédito: Reuters

Inestabilidad crónica entre el Ejecutivo y el Congreso: las claves tras la caída de Castillo en Perú

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Tres analistas internacionales hablaron con El Mostrador sobre la destitución del ahora expresidente de Perú Pedro Castillo y la crisis política presente en la nación vecina. El profesor asistente del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, José Ragas, aludió a tensiones frecuentes entre el Ejecutivo y el Legislativo. Para el académico del Instituto de Estudios Internacionales (IEI) de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, en Perú hay una «inestabilidad crónica», en la que convergen «polarizaciones múltiples». En tanto, de acuerdo al consejero del Centro de Estudios Internacionales UC, Pablo Cabrera, lo sucedido con Castillo es una «mala noticia» para la Alianza del Pacífico.


El expresidente de Perú Pedro Castillo anunció el miércoles la disolución del Congreso, horas antes de que el Parlamento discutiera una moción de vacancia en su contra. La maniobra resultó frustrada, pues concitó un rechazo transversal, incluyendo a las Fuerzas Armadas. Tres expertos analizaron lo sucedido ayer en Perú y abordaron la crisis política en la nación vecina, que se arrastra desde hace años.

Recordemos que tras la frustrada disolución del Congreso, el Parlamento aprobó la moción de vacancia contra Castillo. Minutos después, el entonces Mandatario abandonó el Palacio de Gobierno y fue detenido por la Policía Nacional de Perú.

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Posteriormente, la vicepresidenta Dina Boluarte –quien calificó la medida de Pedro Castillo como un golpe de Estado– asumió como mandataria.

Tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo

Sobre el escenario que precedió al anuncio de Castillo sobre la disolución del Congreso, el profesor asistente del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, José Ragas, indicó a El Mostrador que «ha sido parte de una serie de tensiones y también de conflictos permanentes entre el Ejecutivo y el Congreso desde el momento en que Castillo asumió el poder en julio del año pasado».

«Desde el día uno había sectores que querían vacar a Castillo, desde el día uno de la instalación del Congreso», complementó el académico del Instituto de Estudios Internacionales (IEI) de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda.

Ragas explicó que, con la moción de vacancia –la tercera presentada contra Castillo–, el entonces Presidente debía asistir al Congreso para defenderse. Presumiblemente, el Parlamento no tenía los votos para aprobar la destitución del Mandatario. Por eso sorprendió, comentó el profesor asistente de la PUC, la decisión de Castillo.

Ragas también aludió a paralelismos con lo ocurrido con el expresidente Alberto Fujimori en 1992, cuando disolvió el Legislativo.

Los dos «tomaron esta medida contra el Congreso por acusaciones de corrupción. En el caso de Fujimori había indicios razonables de que su entorno familiar, básicamente su cuñado y sus hermanas, estaban involucrados en el tráfico de ropa donada por Japón en el inicio de los 90».

«Castillo también ha tenido muchos indicios en torno a recepción de sobornos o tráfico de influencias por su entorno familiar, incluso han involucrado a su esposa, también a parientes cercanos», añadió.

«El segundo factor es que ambos llamaron a una Asamblea Constituyente como una manera de liderar el proceso político para no afrontar acusaciones judiciales, como las que podrían enfrentar por este tipo de casos», continuó Ragas.

«Inestabilidad crónica» y debilidad de partidos

La historia reciente de Perú ha estado marcada por presidentes sin concluir su mandato. «No es normal que en los últimos cinco años haya seis presidentes. La democracia es más que las elecciones, la alternancia en el poder, es un sistema, es un ejercicio, es un derecho. Que en un país el proceso democrático tenga esta inestabilidad, obviamente que algo está fallando», dijo el consejero del Centro de Estudios Internacionales UC, Pablo Cabrera.

De acuerdo a Ragas, «esta es una crisis que no comienza el año pasado con el triunfo de Castillo, comienza en verdad el 2018, después de casi dos décadas de estabilidad económica y política de transición posfujimorismo».

«En 2018 el presidente PPK renunció por presión de bancadas de oposición y fujimoristas. Desde el 2018 hasta ahora ha habido un tensión muy fuerte, casi ya imposible de manejar, entre un Congreso que se ha vuelto cada vez más radical, y un Ejecutivo que no ha tenido un apoyo político en sus bancadas pero sí apoyo de la opinión pública», prosiguió.

Para el académico Gilberto Aranda, en Perú hay una «inestabilidad crónica». «Hay una superposición de polarizaciones múltiples, es decir, hay más de una polarización, no solamente entre el Ejecutivo y el Congreso, sino que al interior de la oposición y respecto incluso de las fuerzas que apoyan al Gobierno (…) la fragmentación política se suma. Esto explica esta inestabilidad», indicó.

¿Cuál es el rol de los partidos políticos en la crisis? Aranda apuntó que las colectividades están «súper fragmentadas» y que «hay caudillismos muy importantes». También aludió a un «sistema político que se hiperfragmentó, donde la gente está votando por el mal menor (…) Ese clima lleva a políticos que no cuentan con todo el respaldo de la bases, en un clima de volatilidad. Lleva esto a que muchas veces los políticos estén preocupados de cómo durar y permanecer en el puesto».

En tal sentido, las continuas remociones de mandatarios son manifestaciones de una misma crisis: «No hay partidos políticos legítimos o estables, no hay partidos políticos que puedan recoger las demandas ciudadanas y lamentablemente en esto no se ve una solución a corto plazo».

Desafíos de Boluarte

Respecto a los desafíos de la nueva presidenta, Dina Boluarte –la primera jefa de Estado en la historia de Perú–, el profesor asistente de la PUC indicó que se deberá enfrentar a una crisis sanitaria, económica y política.

«Perú está atravesando una coyuntura muy complicada, resultado de haber sido uno de los países más afectados a nivel de mortalidad con la pandemia del COVID-19. De hecho, las peruanas y los peruanos están enfrentando ahora una nueva ola de gripe aviar, que ha tenido muchos casos», sostuvo.

«También hay una recesión y crisis económica muy fuerte en el país», complementó.

Para Pablo Cabrera, Boluarte debería llamar a elecciones.

Alianza del Pacífico

El Congreso de Perú impidió en noviembre que Pedro Castillo viajara a México para asistir a la Cumbre de la Alianza del Pacífico. Posteriormente, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, propuso que la cumbre se realizara en Perú. Ante lo ocurrido en ese momento con Pedro Castillo, México pospuso la cita.

Lo sucedido con Castillo «resiente la imagen de la Alianza del Pacífico en lo que se refiere a concertación política, mirada común, en un momento importante donde los países buscan la cooperación y la mirada conjunta en un mundo ta disruptivo. Es una pésima noticia para la Alianza del Pacífico esto que está sucediendo», señaló Cabrera.

«Creo que es una suerte de retroceso para la Alianza, hay que ver si la nueva presidenta toma una actitud más abierta, vinculado con la izquierda, o en todo caso si va a tratar de tener un perfil más bajo y se va a someter a lo que diga el Congreso, para evitar ese tipo de vínculos internacionales con los presidentes de izquierda de la región», expuso Ragas.

Recordemos que Castillo visitó Chile hace una semana. En nuestro país se reunió con el Presidente Gabriel Boric. Aranda apuntó que «son izquierdas muy distintas», añadiendo que la de Castillo es una izquierda del «siglo XX» y la de Boric está más ligada a la del mandatario de Colombia, Gustavo Petro.

«Que un vecino esté en tal crisis política y con tal grado de inestabilidad también nos termina incidiendo», expresó Aranda.

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