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Fabricación digital: la técnica que revoluciona el mundo de la joyería en Chile Digital

Fabricación digital: la técnica que revoluciona el mundo de la joyería en Chile

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Precisión, innovación y la posibilidad de hacer piezas únicas. Estas son algunas de las razones que han empujado a arquitectos y diseñadores a usar la fabricación digital para desarrollar colecciones de joyería que rompen con la línea clásica y que, rápidamente, han conquistado un amplio sector del mercado con diseños sustentables y económicos.


La nueva Revolución Industrial no ha dejado indiferente a nadie. Y, menos, al mundo de la joyería.

Y es que un nuevo modelo productivo, sustentado en dinámicas colaborativas, de fácil acceso y con una fuerte base en la tecnología y la autonomía de las personas, ha tocado con especial fuerza el desarrollo de la joyería chilena (así lo apuntó el arquitecto Andrés Briceño en su ensayo «El nuevo Modelo”)

En la práctica, esto significa que decenas de profesionales han adoptado, para la confección de sus joyas, la técnica de la fabricación digital, que utiliza máquinas computacionales para producir diseños hechos en la computadora, lo cual permite una mayor personalización, precisión e innovación en sus productos.

“La fabricación digital es un concepto de corte más técnico, que transforma la manera en cómo se fabrican las cosas: lo que hace es que se opera a través de una interfaz digital y la información se codifica y la leen maquinas que están numéricamente controladas. En palabras más simples, la fabricación digital es un medio que toma fuerza porque hay un fenómeno sociocultural detrás, en un sistema que se caracteriza por ser más distribuido y accesible para las personas”, comenta Andrés Briceño, fundador de Fab Lab Santiago, espacio que proporciona acceso abierto a medios modernos de invención, para la experimentación y desarrollo de proyectos de diseño y arquitectura.

Una de las profesionales que ha adoptado esta herramienta es la arquitecta Natalia Tapety, fundadora y dueña de la empresa Studio Lama Design que, recientemente, ha instalado su producto en Chile. En conversación con El Mostrador, cuenta que cada pieza de su marca es producida a partir de técnicas de fabricación digital y orfebrería. “Y los accesorios, de diseño autoral, se producen a través de máquinas como las cortadoras láser y las impresoras 3D. Además, las partes metálicas de cada pieza se fabrican a mano, logrando que cada producto sea único”, dice.

Crédito: Studio Lama Design

En su experiencia, Fab Lab Santiago y Fab Lab Recife, de su ciudad natal, fueron claves para poder desarrollar mejor sus habilidades y potenciar su proceso creativo, ya que “podemos ir, pensar una idea, prototipar, repensar la idea, prototipar de nuevo y, de esta forma, tenemos la libertad y la autonomía para materializar nuestros diseños sin tener que enviar nuestras ideas a otro local, donde se pueden demorar mucho y entorpecer el proceso creativo”, agrega.

Explica, además, que la fabricación digital no solo permite experimentar nuevos materiales, sino también nuevas fórmulas y maneras de concebir los accesorios. “En el fondo, estas herramientas posibilitan nuevos diseños. Mi marca, gracias a la fabricacion digital, mutiplica sus posibilidades de creación y logra despertar la curiosidad en las personas: «¿Por qué esta pieza parece tan diferente? ¿Cómo se llegó a este resultado?». Estas son preguntas habituales que los clientes de mi marca se hacen”, comenta Tapety.

Crédito: Studio Lama Design

Otra arquitecta para quien ha sido clave la herramienta de fabricación digital es Constanza Bielsa, que trabaja en un estudio creado en Fab Lab Santiago, llamado Ornamental.

Según ella, la fabricación digital en la joyería es un fenómeno incipiente que, sin embargo, llegó para quedarse. “Esta técnica está siendo bien recibida desde el punto de vista de la joyería contemporánea. Lo que permite es precisión y la generación de nuevas formas. Por ejemplo, una de mis temáticas es cómo generar una sucesión de planos que genere un volumen y para que generen ese volumen se necesita una precisión tal que solo la máquina lo puede hacer. Manualmente sería muy difícil lograrlo”, asegura.

Crédito: Ornamental

Por último, Bielsa descarta que la fabricación digital venga a desplazar al resto de las técnicas y plantea que todos los métodos pueden convivir. “Este es uno de los caminos. Yo sigo valorando el trabajo artesanal y las piezas a mano, no hay que dejar de lado eso, pero este es un camino que existe, que está inserto en el siglo XXI y es una herramienta más como lo fue la iluminación de la vela a la electricidad. Es una elección que te da otras posibilidades”, concluye.

Crédito: Ornamental

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