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SIMCE tecnológico: buena medida, ahora a esperar la reforma

por 1 junio, 2011

Queremos recalcar que el Simce no debe ser LA reforma educativa, ya que como buen instrumento (y bueno que es) sirve para medir. Ahora nos preguntamos, ¿para medir qué? ¿Cuál será la reforma educativa que se buscará evaluar, que permitirá a nuestros alumnos participar y convertirse en actores líderes, proactivos y responsables en la sociedad del conocimiento?
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Esta semana un nuevo SIMCE irrumpió en nuestras vidas: el SIMCE tecnológico. Como Innovacien.org, organismo que fomenta la innovación, la creatividad y el emprendimiento en el sistema escolar a través del uso de tecnologías, creemos que es un gran avance en materia educativa para el país. No porque seamos favorables a una cultura de simcificación de la educación (y muy por el contrario), sino porque estamos respondiendo a una realidad dramática: vivimos en una cultura donde lo que no se mide no existe y no se enseña. Y más encima, fruto de la última medida que con una miopía tremenda se quiso  disminuir las horas de tecnología e historia apostando por más de matemática y lenguaje, cometimos el error de fomentar más de lo mismo, continuar “compartimentalizando” la educación, y decir NO a la innovación y al lenguaje del siglo XXI. ¿Acaso al estudiar la revolución francesa (historia) no podemos escribir (lenguaje) sus causas en un formato digital (tecnología)?

El resultado de esta cultura educativa la vemos a lo largo de todo Chile: alumnos desmotivados, salas con computadores cerradas con llave (literalmente), sin conexión a Internet, y otros que “visitan” las salas una vez a la semana para aprender a usar office (y esto en los mejores colegios de Chile.) Los alumnos van al Cyber, donde tienen que pagar, para ver puras tonteras. Por el otro lado mis hijos (y seguramente los suyos)  nacen con un computador en su hogar, ya saben jugar con el Iphone, con el WII y se entretienen con juegos educativos.

Queremos recalcar que el SIMCE no debe ser LA reforma educativa, ya que como buen instrumento (y bueno que es) sirve para medir. Ahora nos preguntamos, ¿para medir qué? ¿Cuál será la reforma educativa que se buscará evaluar, que permitirá a nuestros alumnos participar y convertirse en actores líderes, proactivos y responsables en la sociedad del conocimiento?

Es por todo esto que el nuevo SIMCE será un incentivo (más por el lado del garrote pero en fin) a los profesores y directores de colegios a innovar, a usar los computadores y liberar todo el potencial educativo y sobre todo integrador que presentan las nuevas tecnologías. Integrador geográfico, que en la nueva sociedad del conocimiento las barreras físicas  desaparecen, y también integrador cognitivo, incorporando a los alumnos con discapacidad. Muy frecuentemente escuchamos a los docentes decir: ¡pero si este niño nunca antes se había logrado concentrar! Y más aún para los alumnos con discapacidad sensorial y motriz.

Un aspecto muy positivo del nuevo SIMCE es que no busca decir quienes ocupan o no el computador (alfabetización digital), sino que mide y asimismo nos enseña  cuáles son las habilidades que en un mundo digitalizado los alumnos deben desarrollar: manejo de información, análisis crítico y presentación. Todo esto en un minuto donde lo que es uso de TICs para la educación se está recién escribiendo y por lo tanto deja a Chile como líder en innovación educativa.

Sin embargo, queremos recalcar que el SIMCE no debe ser LA reforma educativa, ya que como buen instrumento (y bueno que es) sirve para medir. Ahora nos preguntamos, ¿para medir qué? ¿Cuál será la reforma educativa que se buscará evaluar, que permitirá a nuestros alumnos participar y convertirse en actores líderes, proactivos y responsables en la sociedad del conocimiento? No nos vaya a pasar lo que le pasó a EE.UU. con No Child Left Behind, donde confundieron reforma con instrumento, pensaron que sólo con el garrote iban a lograr un cambio, y fue un fracaso total y resultó en años perdidos en mejora educativa.

Entonces el llamado es que invirtamos como país en capacitación docente (con uso de TICs y con un nuevo rol del docente), para que tanto computador, software y tecnologías disponibles realmente lleguen a nuestros alumnos, desarrollando en ellos las habilidades que los deje preparados para el nuevo mercado laboral que demanda el siglo XXI.

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