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Bonos verdes y/o bonos de carbono

por 8 julio, 2019

Bonos verdes y/o bonos de carbono
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Chile emitió un bono verde en euros, convirtiéndose en el primer soberano no europeo en ofrecer deuda ambiental denominada en dicha moneda.

También vendió la semana pasada un instrumento de deuda a 30 años en dólares para financiar proyectos de energías renovables y transporte público.

La tasa fue de 75 puntos base sobre midswaps.

Chile tiene la mejor calificación de América Latina y la última vez que ingresó con Deuda en euros fue en enero de 2018, con un plazo de 11 años y con 830 millones de euros.

Polonia y Países Bajos también también han vendido bonos verdes en euros este año, mientras que las emisiones a nivel mundial en el primer semestre superaron los US$ 100 mil por primera vez.

Los bonos verdes son títulos de crédito emitidos por instituciones públicas o privadas que están calificadas para manejarlos. Son activos líquidos y de ingreso fijo que buscan realizar proyectos verdes, es decir, sustentables, y obtener financiamiento por parte de inversionistas interesados.

Bonos de carbono y emisiones de gases de efecto invernadero

El sistema ofrece incentivos económicos para que empresas privadas contribuyan a la mejora de la calidad ambiental y se consiga regular la emisión generada por sus procesos productivos, considerando el derecho a emitir dióxido de carbono como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado.

Un bono de carbono representa el derecho a emitir una tonelada de dióxido de carbono.

Esto permite mitigar la generación de gases de efecto invernadero, beneficiando a las empresas que no emiten o disminuyan la emisión y haciendo pagar a las que emitan más de lo permitido.

Si el dueño de una viña, un bosque en una zona recuperada, tiene derechos de agua de la sección de un canal, una granja de cerdos o un relleno sanitario, entonces debiese saber que puede sacarle un gran provecho a su negocio. Podría hacerlo más eficiente y reducir la cantidad de gases de efecto invernadero que emite en su actividad, ya sea con las viñas o los bosques.

Luego vende un bono equivalente a esa reducción.

Es probable que un japonés se lo quiera comprar.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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