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El futuro de la empresa se juega hoy Opinión

El futuro de la empresa se juega hoy

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Pauline Vial
Por : Pauline Vial Miembro del comité ejecutivo de Pivotes. Directora de Vinson Consulting. Fue directora ejecutiva de Un Nuevo Equilibrio (UNE).
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La discusión respecto del rol que puede y debe tener la empresa en el futuro no es nueva y se origina en demandas sociales y también en la necesidad de permearla con la realidad en la que se inserta, los requerimientos de la comunidad que la rodea y también del urgente llamado a impregnarla de una mirada que contemple la actividad sustentable y de largo plazo.

El aumento de la desigualdad, el calentamiento global y la antigua forma de hacer empresa en contraposición a la visión de las nuevas generaciones son algunas de las razones que gatillan esta discusión respecto de cómo debe ser la “empresa del futuro”, y dan argumento para quienes perciben a un empresariado desconectado y sordo, probablemente incapaz de asumir el desafío.

Esa es la primera percepción que debemos cambiar, porque pensar que la “empresa del futuro” se construye a partir de lo que determine una nueva constitución ya es una premisa que limita y divide. La empresa y el empresario del futuro ya existen, desde el minuto en que quienes parecíamos tan desconectados y sordos, nos unimos para escuchar, para trabajar recogiendo opiniones, conociendo distintas realidades a lo largo del país, con el propósito de llevar propuestas a quienes tienen la potestad de redactar la nueva Constitución.

Somos parte del empresariado que no quiere mirar desde la vereda y atribuir cambios a un futuro etéreo. Nosotros queremos construir un futuro a partir del hoy, transformando la energía desbordada en ideas constructivas, que acojan las legitimas demandas, pero que se materialicen en acciones concretas y en un trabajo constructivo distinto al creciente enfrentamiento entre la economía y las personas.

La constitución no puede ser un documento neutro de lineamientos para los próximos años y generaciones. Por el contrario, la constitución debe incluir convicciones y principios, también de quienes lideran y conocen la empresa, y quienes la impulsan desde las bases con su trabajo y sacrificio siendo un aporte para un mejor país. Promovamos la diversidad, inclusión social e igualdad de género al interior de las empresas; busquemos diseñar y medir las estrategias de impacto; impulsemos los compromisos concretos y exigentes en relación al triple objetivo de carbono neutralidad, resiliencia hídrica y economía circular.

Sólo ahí hay tres necesidades que nos pueden asegurar un mejor futuro, claro que sólo será posible si encontramos el consenso, hoy.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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