Publicidad
El impacto de los procesos migratorios en Chile Opinión

El impacto de los procesos migratorios en Chile

Bernardo Muñoz Aguilar
Por : Bernardo Muñoz Aguilar Antropólogo Social Universidad de Tübingen, Alemania.
Ver Más

En el caso de la Región Metropolitana, nos encontramos con un gran mapa de nacionalidades, idiomas y colores de piel.


Este proceso se inicia en el siglo XIX en el sur de Chile con el arribo de colonos alemanes principalmente, pero ya a comienzos de la Primera Guerra Mundial lo hacían suizos, italianos, yugoeslavos y franceses, entre otros. El objetivo de traer estos colonos era el de contar con artesanos y agricultores que “colonizaran” el territorio en el sur del país. Para esto se les entregaron diversas ayudas, además de las tierras y, así, posibilitar estas nuevas colonias que terminarían transformándose en diversas ciudades. Y he aquí que se produce el primer conflicto, luego que estas tierras no estaban deshabitadas, sino que tenían dueños ancestrales, como era el caso de múltiples comunidades mapuche, lo que incidiría hasta el día de hoy en el actual conflicto del sur de Chile.

En el Norte Grande del país estos procesos migratorios no serían menores y tenemos entonces que Iquique y Tarapacá en su conjunto no podrían explicarse sin los inmigrantes llegados desde tempranas épocas a la región y a la ciudad. Naturalmente que está el período precolombino en la zona, pero nos referiremos aquí desde el fin de la Guerra del Pacífico con la llegada de los coolies. Al finalizar esta y con la derrota del Perú, los esclavos chinos que se encontraban en las guaneras de Pabellón de Pica y sus alrededores emigraron inmediatamente a Iquique y se establecieron hasta el día de hoy en la ciudad. 

No menor fue la influencia de los ingleses en la industria del salitre, en donde además de desarrollar esta industria hubo grandes costos para los trabajadores del salitre, debido a las injusticias de esta y que tuvieron como efecto la aparición del movimiento obrero de Chile con Luis Emilio Recabarren y los aciagos hechos de la matanza de la escuela Santa María de Iquique. Desarrollo económico extractivo y conflicto social entre los europeos y los trabajadores, que no solo eran nortinos y chilenos, sino que también los enganchados provenían en muchos casos del sur del país y desde Bolivia y Perú.

Después vendrían en oleadas sucesivas los croatas, italianos, españoles, durante los siglos XIX y XX y, en el presente siglo, peruanos, bolivianos, árabes, hindúes, coreanos, chinos, así como otras diversas nacionalidades que han venido a contribuir al crisol de lenguas, colores, gastronomías, de las cuales siempre se ha alimentado la zona. 

No menor es la presencia de la colonia yugoslava en la Región de Antofagasta y de migrantes bolivianos y peruanos en la Región de Arica y Parinacota, y se han destacado no solo en el trabajo, sino que también en el deporte. Em ambas regiones del extremo norte de Chile la triple frontera siempre sirvió al desarrollo de los pueblos andinos de los tres países. 

Capítulo aparte y como una página negra se inscriben en estas épocas actuales las presencias del Tren de Aragua y otros diversos grupos organizados para delinquir y que lamentablemente agrupan a nacionalidades venezolanas, colombianas, peruanas, que hacen del secuestro, el sicariato, la trata de blancas, el narcotráfico y otros delitos de alta connotación un lugar al cual no quieren y donde lamentablemente solo siembran inseguridad para la población nacional. 

En las encuestas de las últimas semanas gran parte de la población se manifiesta proclive a que las fuerzas militares estén presentes en puntos críticos de las ciudades, pero cuya ley aún reposa en el Congreso. Los asesinatos y sepulturas clandestinas en Alto Hospicio son otra triste contribución del cartel ya por todos y todas conocido.

Indudablemente que en las últimas oleadas de migrantes suramericanos también han llegado a la ciudad y a la región capitales humanos de enorme valía, trabajadores(as), niños(as) en edad escolar, que abren una esperanza para la integración sur-regional en distintos ámbitos de relevancia para la nación, incluyendo en estos números a centenas de familias venezolanas y colombianas de profesionales y trabajadores, honestas y esforzadas.

El agobio que sufren las comunidades andinas de la Región de Tarapacá ante la presencia sin control de migrantes indocumentados que denuncian tanto los comuneros como sus autoridades y las falencias que presenta el Plan Frontera Segura, hacen de esta frontera un espacio bastante inseguro para los(as) ciudadanos(as) que realmente hacen patria en estas latitudes.

En el caso de la Región Metropolitana, nos encontramos con un gran mapa de nacionalidades, idiomas y colores de piel. Desde el sector oriente de la capital hasta comunas, barrios y poblaciones encontramos miles de familias extranjeras. Desde diplomáticos(as) de las Naciones Unidas, empresarios(as), trabajadores(as), religiosos(as), entre otros(as), contribuyen grandemente al desarrollo del país. 

Y no solo en los ámbitos más sofisticados. De hecho, ya se ha establecido en la opinión pública el dicho de que esa “pega es para haitianos”, reflejando lo duros que son algunos trabajos y que solo los pueden desarrollar dichos migrantes. 

El obispo de mi Iglesia es justamente un médico colombiano que trabaja tanto en un consultorio como en un centro privado y que no solo se preocupa de sus pacientes, de su familia, sino que también de todas las familias del barrio. Sin embargo y según acusaciones de diversos profesionales de la salud, decenas de médicos extranjeros han defraudado al fisco chileno con miles de millones de pesos con el otorgamiento de licencias falsas.

En el ámbito deportivo hay decenas de atletas de alto rendimiento que se han nacionalizado y juegan un rol muy importante en el país en competencias internacionales. Esto también se repite en las distintas divisiones de los campeonatos de fútbol en el país, donde cientos de extranjeros compiten sin ningún tipo de discriminación o racismo, al contrario de lo que ocurre en diversos países de Europa especialmente. Esto es válido también para centenares de futbolistas chilenos(as) que juegan en las ligas femeninas y masculinas del mundo entero.

La comuna de Santiago es rica en patrimonio cultural y el turismo urbano era un gran capital económico de esta, pero en los últimos años las bandas criminales y la inseguridad que generan estos grupos internacionales de delincuentes han influido en que tanto el comercio como los circuitos turísticos de esta comuna hayan sido reemplazados por la prostitución y trata de blancas que sufren mujeres extranjeras, los asaltos y el tráfico de drogas. 

Diversos alcaldes y sus comunas sufren con los motochorros colombianos y la imposibilidad de que estos sufran penas aflictivas de prisión efectiva.

Es un hecho que desde la Plaza de la Dignidad y hacia comunas, barrios y poblaciones del poniente de la Región Metropolitana la situación de inseguridad es cada día más alarmante. El caso del mercado de Lo Valledor, de la Vega Central, del terminal de buses en la Estación Central, denotan el alarmante actuar de bandas extranjeras del crimen organizado, hasta el punto de que hoy ambos mercados exigen el carné de identidad nacional para el ingreso a estos.

En la Estación Central y su terminal de buses la banda de “Los Pulpos” tiene atemorizados a los pasajeros que acuden a ese lugar. El sicariato por parte de bandas extranjeras conmueve al país por la falta de seguridad y aumento de estos crímenes. 

El tráfico de drogas está manejado en un gran porcentaje por bandas de narcotraficantes extranjeros con un gran poder de fuego, según lo indican las policías y los medios de comunicación, y su presencia ya ha sido atacada en el sur de Chile por ambas policías. 

La citación al Cosena por parte del Presidente de la República, debido a este fenómeno de violencia, fue muy bien recibida por la opinión pública, pero la falta de una ley para el resguardo de la infraestructura crítica y otra ley para una inmigración moderna y adecuada a la situación actual del país, atentan contra la seguridad del Estado en su conjunto. 

Una acción política irresponsable fue la del fallecido expresidente Piñera al declarar, en entrevista a la Deustche Welle en marzo del 2019, que “vamos a seguir recibiendo venezolanos en Chile”. El país no está en condiciones de resolver el problema de las migraciones en América Latina.

Hay muchos que hemos sido extranjeros y además exiliados, pero hemos respetado las bases culturales, jurídicas y éticas de las naciones que nos han cobijado y podemos decir con orgullo que el asilo contra la opresión en Chile aún está vigente y el verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero también, pero esto hay que ganárselo respetando a la ciudadanía y al Estado chilenos. 

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Publicidad

Tendencias