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Lo que no se mide, no se puede mejorar

Por: Claudia Reyes Betanzo


Señor director:

Esta semana se dio a conocer la primera Radiografía de Indicadores de Género de la Región del Biobío, estudio nacido desde la CPC de Biobío y la Universidad del Desarrollo.

Los datos no sorprenden: la participación de las mujeres es más baja que la de los hombres, especialmente en los directorios (24,2%) y cargos de alta dirección (23.8%). El promedio de mujeres en los directorios de las grandes compañías en los países de la OCDE es de 28%. Chile tiene un promedio de 17,1% (OECD.stat)

Con estos números, sería fácil caer en el pesimismo, pero que el 51,2% de las organizaciones socias de la CPC Biobío hayan estado dispuestas a medirse, sabiendo que la foto no iba a salir perfecta, sólo habla de oportunidades.

1ª oportunidad: Se requieren estrategias que permitan la atracción y retención de mujeres, con énfasis en los cargos de alta gestión. Fortalecer su participación conlleva beneficios que van desde la mejora en la toma de decisiones hasta un incremento en la competitividad. (OIT 2019)

2ª oportunidad: Un 32% de las organizaciones encuestadas declara brechas cero a nivel gerencial, un 30% declara lo mismo a nivel de jefaturas. Sin embargo, hay un 42% y 48% de organizaciones que no tiene estimada su propia brecha de salarios entre hombres y mujeres en los niveles ya mencionados. En Biobío ya se están desarrollando múltiples acciones, pero si las organizaciones no generan estrategias e indicadores que permitan gestionar los cambios, el cierre de las brechas se hace cuesta arriba, pues como reza el dicho, lo que no se mide, no se puede mejorar.

Dra. Claudia Reyes Betanzo
Académica Facultad de Comunicaciones
Universidad del Desarrollo

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