
Qué es el crimen organizado en Chile
El caso Reyes-Verdugo de homicidio por encargo va mostrando que el crimen organizado es un complejo mercado de servicios delictuales, tales como, contrabando, falsificaciones, tráfico de personas, tráfico de drogas, préstamos ilegales, etc., también de servicios criminales como secuestros extorsivos
La historia conjunta de José Felipe Reyes Ossa, conocido como el “Rey de Meiggs”, prestamista informal, y Wilson Carol del Carmen Verdugo Díaz, empresario gastronómico, ambos muy amigos, relación en la que Verdugo había adquirido una gigantesca deuda con Reyes, por la cual planeó, organizó y financió su asesinato.
Se ha afirmado que Verdugo le debía a Reyes préstamos por mil cien millones de pesos, el equivalente a un millón de dólares, más ochenta mil dólares, por lo cual le estaba pagando intereses semanales por nueve millones de pesos. Los sicarios encargados del asesinato son fácilmente identificados y capturados, se descubre que eran venezolanos, no obstante, uno de ellos es dejado en libertad por error atribuible sea al Poder Judicial o a Gendarmería, pero este ya ha sido capturado en Colombia.
Aparentemente los sicarios habrían sido contratados por unos intermediarios ecuatorianos que instruyeron a los asesinos a que simularan un asalto con resistencia; estos a su vez recibían los pagos y las instrucciones de un mandante venezolano. Como se puede ver, se trata de una compleja trama, aguardamos a que la investigación del Ministerio Público nos la irá esclareciendo, ante lo cual es de esperarse que nos muestre qué es el crimen organizado.
Tal vez no es una organización estructurada, jerarquizada y permanente en el tiempo, como en las películas de Ford Coppola o los estudios de Saviano, o las normas y definiciones del Tratado de Palermo, sino que se trata de un mercado abierto y muy concurrente como todos los mercados especializados, pero ilícito.
Es de insistirse que los crímenes contra las personas, como homicidios, secuestros, extorsiones, torturas, etc., son comparativamente tan pocos que la ponderación de su información tiene que llevarse en tantos por cada diez mil habitantes, mientras que en los delitos como hurtos, robos, asaltos, estafas, préstamos informales y similares contra las cosas o las propiedades, su ponderación se lleva en tantos por cada cien habitantes, insistimos, en una proporción de uno a mil entre el crimen y el delito, sean estos organizados o comunes.
Es de esperarse que durante la investigación por el Ministerio Público del caso Reyes-Verdugo se nos vaya entregando la vastedad y complejidad de los mercados ilícitos, delincuenciales y criminales, que van conformando la complejidad de las redes “alternativas” sociales y comerciales que complementan y coadyuvan a la actuación y desempeño en los mercados y redes comerciales de los negocios lícitos.
Este caso nos muestra que, al igual como se realizan todas las actividades comerciales y productivas actuales, en la internacionalización de la economía, estos mercados ilícitos de la delincuencia y el crimen también están ampliamente transnacionalizados. Además, todo esto es convertido en gran espectáculo por la prensa y los expertos, como el crimen organizado transnacionalizado, de acuerdo con las normas constructivas de la sociedad del espectáculo.
Además, siguiendo las más antiguas y tradicionales interpretaciones sobre los orígenes del mal, este, esencialmente, viene de afuera, pues el crimen organizado con sus secuelas de homicidios por encargo y secuestros extorsivos, se dice, es principalmente realizado por extranjeros. Todo esto tiene una destacada y profunda importancia política y electora muy debatida, pero que aquí por razones de espacio no será tratada, aunque debería estar en el debate político actual.
La mayor parte de las actividades de los delitos ilícitos organizados son alternativos a los mismos servicios prestados por el mercado lícito equivalente, y responden a demandas sociales que constituyen esos mercados, pero que son más accesibles, asequibles y expeditos y, sobre todo, más baratos, tales como: el comercio callejero (toldos azules), el tráfico de personas, la prostitución, el narcotráfico, las reparaciones callejeras, las falsificaciones y el contrabando, los prestamos “gota a gota” y otros servicios similares.
En este mundo alternativo, la actividad más importante es el desvío y la intermediación mayorista de producciones lícitas al comercio ilícito, etc. Esas actividades son las que se cobijan en los toldos azules Todas ellas son actividades masivas y públicas que comprometen vastos sectores de la población y que estarían generando entre el 20% y el 30% del empleo nacional. En general, no transgreden ningún derecho humano, aunque estos se pueden ver gravemente afectados en el caso del tráfico de personas.
En cambio, las actividades de los crímenes organizados no obedecen a ninguna demanda social, comparativamente son muy pocos casos, como ya se dijo en proporción de uno a mil, siempre privados y clandestinos, que por definición transgreden algún derecho humano, sea a la integridad o salud de las personas, o la libertad, o a la vida.
Es de esperar que el Ministerio Público y el Poder Judicial, además de perseguir y sancionar a los responsables del crimen de José Felipe Reyes Ossa, el prestamista informal, “Rey de Meiggs”, nos aclare y explique qué son, tanto el delito como el crimen organizado en Chile, y sus relaciones internacionales, para así tener un buen punto de partida desde el cual redefinir una nueva política de seguridad ciudadana.
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