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Universidad del ministro de Justicia es la tercera con mayores ganancias de todo el sistema en 2009

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Se trata de la Autónoma, que junto a Inacap y la Andrés Bello ganan en conjunto tres veces más que la suma de la UC y la Chile. Mientras, la UDP y la de Los Andes anotan las mayores utilidades entre las privadas sin fines de lucro. Las Américas fue la que más perdió porque tuvo que “castigar” los créditos directos que no pudieron pagar sus alumnos. Nadie sabe qué harán las privadas que lucran si se aprueba el proyecto de ley que prohíbe el retiro de ganancias vía sociedades inmobiliarias. Este es ranking de las 20 primeras según balances entregados al Mineduc en 2009.


La Universidad Tecnológica de Chile Inacap, administrada por la Confederación de la Producción y del Comercio, encabeza el ranking de utilidades con $17.329 millones en 2009. Creado por el Estado en 1967, el Instituto fue traspasado en los ‘80 a la CPC, que nombra a seis de sus directores (uno por cada rama), mientras el séptimo le corresponde a Sercotec. Según el gerente general de organismo gremial, Fernando Alvear, ningún formato de Inacap tiene fines de lucro y todo se reinvierte.

Con el mayor número de alumnos del país (33.330) la Andrés Bello, del consorcio Lauraete, dueño de las universidades Las Américas, de Viña del Mar y el instituto AIEP, es la segunda con $ 14.523. El ministro de Justicia,  Teodoro Ribera, y su padre son dueños de la tercera universidad que más ganó en 2009: la Autónoma, nacida en Temuco como sus fundadores, que cerró su balance con $11.796 millones. “Alrededor del 50% llega por comentario de otro alumno”, declaró Ribera, su ex rector, a la revista Capital para explicar cómo en siete años –desde que se instaló en la comuna de San Miguel y en Talca-  llegó a tener 14 mil alumnos.

Las cifras corresponden a 2009, el último año que registra el Servicio de Información de Educación Superior (SIES), del Ministerio de Educación, en el cual aparecen los balances de las 58 instituciones que operan en el país y que acumulan ganancias por un total de $84 mil 165 millones.

Las utilidades de las privadas con fines de lucro tienen descontadas de sus gastos los arriendos y otros servicios que prestan las sociedades inmobiliarias de sus dueños a las universidades. Esa genera una distorsión que puede llevar a que algunas aparezcan con muy bajos resultados porque sus propietarios decidieron hacer un retiro muy significativo o total de ganancias. La utilidad que figura en los balances, eso sí, debe reinvertirse para cumplir con la ley de 1981 que prohíbe el fin de lucro.

La Universidad Católica se ubica en el cuarto lugar, con $10.360 millones. Luego vienen la Universidad de Chile, con $4.027.296, y la Diego Portales, sin fines de lucro, con $3.693 millones.

Empatadas, la Católica de Valparaíso y la Federico Santa María, que ganaron $3.673 millones en 2009. En el noveno lugar, la Universidad Católica de la Santísima Concepción, fundada por el Arzobispado de Concepción, que registró ganancias por $3.244 millones. Y la Universidad de Valparaíso, del Consejo de Rectores, con $2.944 millones, cierra las 10 primeras del ranking.

[cita]La Universidad del Desarrollo, de cuyas acciones se deshizo el ex ministro de Educación, Joaquín Lavín, ante las presiones por conflicto de interés, no ganó plata en 2009. Perdió $17 millones, pero dada la fórmula de los dueños de instituciones privadas para obtener ganancias, surge la duda: ¿perdió porque hubo un retiro significativo de sus accionistas o por las inversiones en el Campus San Carlos de Apoquindo?[/cita]

Dentro de las grandes universidades tradicionales los ingresos extra de los estudios e investigaciones de sus académicos, se aplican con distintas proporciones. En la UC un 10% va a la administración general de la universidad, entre un 20 y 40% a la facultad, y el resto al profesor. En la Chile la relación es 2% y 20%, respectivamente.

Los números de las universidades en poder de fondos de inversión

La Universidad Santo Tomás, del empresario Juan Hurtado Vicuña –socio de Entel, Pucobre y Consorcio Financiero- y el fondo Linzor Capital, es la siguiente con utilidades por $2.812 millones. La única que se financia sólo con donaciones es la Universidad de Los Andes, del Opus Dei, que registró en su balance $2.784 millones en 2009. No tiene fines de lucro: sus generosos benefactores le entregaron $39 mil millones en la última década. Más que a la UC y la Chile ($37 mil millones y $24 mil millones, respectivamente), pero al ser universidades llamadas “complejas” que hacen investigación, el aporte es mínimo dentro de sus ingresos. Un 2% en el caso de la UC.

Actualmente, en manos de dos ramas de la familia Ibáñez -la de los Líder vendidos a Wal-Mart y la de Córpora y los hoteles Explora- la Universidad Adolfo Ibáñez, sin fines de lucro, obtuvo $2.429 millones.

No existe una sociedad inmobiliaria a través de la cual retirar ganancias, pero los fundadores de la Universidad Mayor –entre ellos, Rubén Covarrubias, su actual rector- son dueños de todas las empresas que le prestan servicios a la universidad. Desde la constructora hasta los buses. En 2009 ocupó el lugar 14, con $2.409 millones. Casi igualada, la San Sebastián, con $2.402 millones y cuyos dueños (Luis Cordero, Ignacio Fernández, Alejandro Pérez, Marcelo Ruiz y Andrés Navarro) eran también dueños de la Universidad Andrés Bello que vendieron a Laureate, pero se quedaron en la inmobiliaria que le arrienda algunos edificios al consorcio estadounidense. Doble negocio.

Southern Cross, que se hizo y deshizo de La Polar, adquirió en marzo pasado la Universidad del Mar, que ganó $2.077 millones en 2009. Al ser un fondo de inversión tiene un destino seguro: la venta. Entre cuatro y seis años se mantiene en un negocio y después lo liquida y retribuye el dinero a aportantes. Con sedes en diez regiones, la universidad recién adquirida obtuvo el peor resultado en el último Examen Nacional de Medicina y acumula numerosos reclamos de sus alumnos en su abanico de carreras.

La Universidad Central, que vive una compra hostil por parte de Norte Sur, anotó ganancias por $1.817 millones. Integrada por militantes y simpatizantes de la DC, Norte Sur era la mayor accionista del Banco del Desarrollo y tras la venta al Scotia Bank, recibió $426 millones. Armó un holding educacional con siete colegios y un instituto profesional. Desde 1997 era dueña del 50% de la Universidad de Viña del Mar, que ocupa la siguiente posición en el ranking con $1.626 millones, y que vendió al grupo Lauraete.

Siguen las regionales del Consejo de Rectores: Tarapacá, $1.729 millones; Católica del Norte, $1.542 millones; de la Frontera de la, $1.432 millones; de Talca, $1.064.millones.

Sorpresas: las Américas y del Desarrollo pierden; la UBO y Arcis ganan

Las Américas, la tercera con más alumnos, anotó las mayores pérdidas en 2009: -$11.604 millones. Apoyada en las espaldas de su dueña Laureate otorgaba préstamos directos a sus alumnos quienes, en un gran número, no pudieron pagar. Por eso, debió “castigar” los créditos malos desde 2006 en adelante, lo que afectó sus resultados. Aprendida la lección, se acabaron los desembolsos del propio bolsillo y ahora los estudiantes optan al CAE (Crédito con aval del Estado).

La Universidad de Santiago registra el segundo mayor resultado negativo del ranking: -$4.547. También por una cuestión puntual: las provisiones que debió hacer por la ley de incentivo al retiro de profesores.

La Universidad del Desarrollo, de cuyas acciones se deshizo el ex ministro de Educación, Joaquín Lavín, ante las presiones por conflicto de interés, no ganó plata en 2009. Perdió $17 millones, pero dada la fórmula de los dueños de instituciones privadas para obtener ganancias, surge la duda: ¿perdió porque hubo un retiro significativo de sus accionistas o por las inversiones en el Campus San Carlos de Apoquindo?

Otras sorpresas: la Universidad Bernardo O´Higgins, creada por altos oficiales del ejército en retiro -Guillermo Garín, Julio Canessa y Jorge O’Ryan Balbontín- según el sitio Universia, ganó $1.060 millones. Y la Arcis, nacida sin fines de lucro por idea de Fernando Castillo Velasco, tomó otro giro cuando por problemas financieros entran como inversionistas solidarios Max Marambio y el Instituto Ciencias Alejandro Lipschutz (Ical), del Partido Comunista. A través de una inmobiliaria, adquieren los inmuebles en $1.200 millones y, finalmente, Ical queda como propietaria.

Los proyectos de ley para terminar con el lucro y aportes del Estado

El miércoles pasado se inició el camino para poner fin al lucro de las universidades privadas: la comisión de educación del Senado aprobó el proyecto que prohíbe la existencia de sociedades de todo tipo, inmobiliarias y de servicios, que permitan a sus dueños retirar utilidades.

Jaime Quintana, senador PPD y presidente de la Comisión, está optimista: “Tenemos 20 votos y se necesitan 24, si contamos con el apoyo RN se aprueba en el Senado”. Esta semana o la próxima podría ser visto en la sala.

Próximo a poner un pie en el Congreso está el proyecto que impide que cualquier institución con fines de lucro sea en la educación básica, media y universitaria, reciba aportes del Estado. Podría ser refundido con el anterior, según Quintana. Luego será el turno del tercero que reforma la Constitución para asegurar la calidad de la educación y permite presentar recursos de protección para hacer exigible la calidad.

Estas iniciativas transversales políticamente son parte de la agenda de la comisión de educación del Senado. E incluyen otros dos proyectos: que las universidades no prohíban dar exámenes a los alumnos morosos en sus aranceles y el que homologa las tasas de interés de los créditos con aval del Estado con los del fondo solidario.

Además está el que enviará el gobierno antes de fines de septiembre. Seis en total. Un reflejo de que la educación de Chile podría cambiar radicalmente si los proyectos son aprobados. El gran misterio es que van a hacer las universidades privadas con fines de lucro si a sus dueños se les termina el negocio.

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