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Cambio para que poco cambie: Piñera apuesta por renovación generacional pero no mueve la aguja hacia un gabinete social

por 28 octubre, 2019

Cambio para que poco cambie: Piñera apuesta por renovación generacional pero no mueve la aguja hacia un gabinete social

Crédito: Agencia UNO

El nuevo gabinete de Piñera partió con una sorpresa, con el nombramiento en Interior de Gonzalo Blumel, considerado el hijo político de Cristián Larroulet, en reemplazo de Andrés Chadwick. Los cambios en total son 8, e incluyen a Ignacio Briones en Hacienda, Felipe Ward en Segpres, Karla Rubilar en Segegob; Lucas Palacios en Economía; María José Zaldívar en Trabajo; Julio Isamit en Bienes Nacionales; y Cecilia Pérez, quien fue desplazada de la vocería a Deportes. Pese al rediseño, llamó la atención que sigue en su cargo la ministra de Transportes Gloria Hutt, uno de los rostros emblemáticos del Gobierno en esta crisis. En su discurso, si bien el Presidente señaló que “nuestro Gobierno ha escuchado el mensaje fuerte y claro de los chilenos”, solo insistió en las medidas de su Agenda Social rechazada por la ciudadanía, sin dar respuesta a los cambios estructurales que se demandan en la calle o una posible reforma política y constitucional [ACTUALIZADA]
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Finalmente se concretó. El Presidente Sebastián Piñera realizó este lunes un cambio del gabinete -el tercero en año y medio de Gobierno-, con ajustes en 8 ministerios, en una decisión que se da en el momento más complejo para el Mandatario desde que asumió su segundo mandato en La Moneda, en medio de una creciente crisis social que esta jornada ya llegó a su décimo día, provocando un descalabro en su nivel de aprobación que llegó a 14% según Cadem.

El nuevo gabinete de Piñera partió con una sorpresa, con el nombramiento de Gonzalo Blumel, ex Segpres, asumiendo en Interior. El nombre de Blumel, de 41 años, anticipaba la tónica de lo que sería este nuevo gabinete: un equipo ministerial sub 50, pero que en nada mueve la aguja hacia un cambio más estructural, como lo demanda la ciudadanía en la calle.

Es más, el nuevo ministro es considerado el "hijo político" de Cristián Larroulet, el jefe del Segundo Piso sindicado como el defensor del modelo y de la ortodoxia neoliberal al interior de La Moneda.

Los otros nombres que componen el nuevo equipo son Ignacio Briones en Hacienda, Felipe Ward en Segpres, Karla Rubilar en Segegob, Lucas Palacios en Economía; María José Zaldívar en Trabajo; Julio Isamit en Bienes Nacionales; y Cecilia Pérez, quien fue desplazada de la vocería a Deportes.

Sin embargo, pese al rediseño, llamó la atención que sigue en su cargo la ministra de Transportes Gloria Hutt, uno de los rostros emblemáticos del Gobierno en esta crisis.

Blumel, el elegido

Se trató de una restructuración que implica todo un rediseño del comité político de La Moneda donde uno de los grandes damnificados fue el primo del Presidente, el ahora ex ministro del Interior, Andrés Chadwick, una figura fuertemente cuestionada en la oposición, luego de ser sindicado como el responsable político por la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca, y por el actuar de Carabineros y otras fuerzas de seguridad acusadas de reprimir y torturar a manifestantes en el actual estallido.

En su lugar, pese a que trascendió inicialmente que asumiría el ministro de Bienes Nacionales, el exdiputado UDI Felipe Ward, finalmente fue elegido Gonzalo Blumel, el único sobreviviente de Apoquindo 3000 y militante de Evopoli. Ward, en tanto, fue ubicado en la Segpres.

Cecilia Pérez, una férrea piñerista, salió del ministerio secretaría general de Gobierno, un puesto en el que también fue altamente cuestionada por sus vocerías de los últimos días en medio de la crisis. En su remplazo llegó Karla Rubilar, la intendenta que ganó bonos las últimas semanas con el manejo de la crisis.

Recambio en el equipo económico

También hubo un recambio en el equipo económico. Salió del equipo de ministros Juan Andrés Fontaine, quien asumió en julio la cartera de Economía en sustitución de José Ramón Valente. Sus declaraciones -en días previos al estallido social el 18 de octubre- en las que señaló que las personas que madruguen "iban a ser ayudadas con una tarifa más baja" en el costo del pasaje, cayeron mal en la población y finalmente terminaron por gatillar su salida. En su reemplazo llegó Lucas Palacios, hasta ahora subsecretario del MOP.

También dijo adiós al equipo de Gobierno el jefe de la billetera fiscal Felipe Larraín de Hacienda, otro de los responsables de la furia ciudadana por sus dichos destacando la baja del precio de las flores. En su reemplazo asume Ignacio Briones, exembajador de Chile ante la OCDE.

Otra subsecretaria que escaló a rango ministerial fue María José Zaldívar, quien se hizo cargo de la cartera de Trabajo.

Agenda insuficiente

En si discurso en el ajuste ministerial concretado en el Salón Montt Varas, Piñera aseguró que “nuestro Gobierno ha escuchado el mensaje fuerte y claro de los chilenos”, e insistió en la Agenda Social anunciada la semana pasada, entre las que se incluyó un ingreso mínimo garantizado (350.000 pesos), la rebaja en la dieta parlamentaria y también del número de congresistas, y la puesta en marcha de una serie de medidas legislativas y administrativas.

Sin embargo, Piñera solo reiteró la Agenda Social presentada el martes pasado, pero que es claramente insuficiente para responder las demandas de la población, como quedó reflejado en la masiva e histórica manifestación del viernes pasado, sin adelantar si habrá nuevas medidas para responder el malestar ciudadano.

El Presidente tampoco dedicó una sola palabra a la agenda político e institucional que demandan desde la oposición o una reforma política y constitucional, lo que evidencia una nueva brecha con las manifestaciones ciudadanas.

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