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Crédito: Agencia Uno
Agotamiento ciudadano, país polarizado, inestabilidad política: los temores gane quien gane
Tanto en las derechas como en la izquierda los escenarios que se abren, si la opción contraria resulta vencedora, son desafortunados. A juicio de analistas y actores políticos, el único consenso con el cual se llega al 17 diciembre es el del agotamiento ciudadano.
“Espero que no gane el ‘A favor’, porque se viene un escenario caótico, inestable en nuestro país, un escenario donde va a haber muchos problemas de ejecución de esta Constitución respecto a las normas transitorias. Mientras no estén ya en ejecución, vamos a tener situaciones donde se genere inestabilidad en colegios, educación, salud (…). Se viene mucha inestabilidad política, donde el Congreso va a tener que hacer un trabajo agotador para que esto realmente funcione”, señala la representante de RD, Kinturay Melin.
“Es imposible reformar el texto constitucional con el quórum tan alto que tiene y menos es posible cambiar la Constitución si es que se llegara a aprobar este texto constitucional. En este Gobierno es difícil levantar un tercer proceso constitucional, dado que el próximo año hay elecciones de alcaldías, de gobernadores y el siguiente hay elecciones presidenciales y parlamentarias”, agrega la consejera comunista Karen Araya.
Pronósticos oficialistas si ganara su alternativa
Kinturay Melin agrega que, en caso de vencer el ‘En contra’, seguirán las preocupaciones, por lo que en el Congreso y “en la comunidad política van a tener que hacerse cargo de las necesidades urgentes de nuestra ciudadanía y, para eso, vamos a necesitar que todos los sectores políticos muestren esta vez realmente un consenso y puedan mostrar también algún tipo de comunión, como sí ya hubo anteriormente y en este proceso no estuvo presente”.
Las proyecciones de los representantes de la oposición
El impacto sobre Kast y Matthei ante un triunfo o derrota
Sin embargo, analizan que, en caso de una victoria del “En contra”, los costos serán importantes. Los expertos de los sectores más moderados de la oposición defenderán que en la derrota el principal responsable fue el sector de Kast, debido a que su colectividad lideró el tejemaneje del segundo proceso, al tener mayoría en el Consejo Constitucional. Y en este sector defienden que se abre una oportunidad para distanciarse, dentro de la derecha, de las posturas más conservadoras de Republicanos.
En el oficialismo también apuntan en esa dirección. Y, con cierto optimismo, prevén que la candidatura de Kast se verá particularmente debilitada ante la ciudadanía “por defender ideas extremas” y porque el Partido Republicano atraviesa un proceso de división interna, tras la renuncia de su senador por Santiago –y único representante en el Senado que tenía la colectividad–, Rojo Edwards, y por el llamado a votar “En contra” que realizaron varios dirigentes de la tienda. Como sea, en ambos sectores se espera que Kast salga a dar explicaciones por el resultado y los rasgos identitarios de sus propuestas.
No obstante, en un sector opositor advierten que, de haber una derrota o triunfo en que exista una diferencia de menos de 10 puntos en el escrutinio entre ambas opciones, existirá una percepción de victoria política en la derecha más extrema, porque una lectura será que la propuesta de Kast, que representa a un sector minoritario, logró hacerle el peso a la alternativa defendida por los partidos de Gobierno. Ello, frente a una elección municipal ad portas y donde “a dos años de los comicios presidenciales quedaría Kast corriendo con un electorado fiel que mantiene”.
De hecho, es algo que temen en el Frente Amplio y el Socialismo Democrático. En el oficialismo sostienen que, si ganara el “‘En contra’ por una muy escasa diferencia” o por “una diferencia de 58% contra un 42%” del “A favor”, el Partido Republicano podría interpretar ese resultado como un triunfo, “dependiendo de lo que haga Chile Vamos”, puntualizan.
En Chile Vamos, no obstante, aseguran que una mayoría del “En contra” no afectará significativamente la proyección política de Evelyn Matthei, quien se centrará en su gestión en el municipio de Providencia, marcando el ritmo de su agenda en materias de seguridad, economía y educación. Además se enfocará en ser, durante los próximos meses, uno de los rostros de la campaña municipal de su pacto.
Agregan en el sector cercano a la alcaldesa de Providencia que, una vez cerrado el capítulo constitucional, deben concentrarse en liderar “una oposición con argumentos” contra el Gobierno de Gabriel Boric
Amarillos y Demócratas
Amarillos por Chile apareció como un movimiento político durante la elaboración de la propuesta hecha por la Convención Constitucional en 2022. El movimiento adquirió fuerza debido a los mediáticos rostros que tomaron la voz, como Christian Warnken e Isidro Solís. En esa oportunidad, Warnken declaró que la propuesta de Constitución no coincidía con las expectativas que tuvieron cuando se habilitó el proceso constituyente.
“Votamos con esperanza en el Apruebo y esperábamos que la Convención Constitucional propusiera al país una Constitución que recogiera las demandas (…), una Constitución que nos uniera y que sea profundamente democrática, pero hemos leído con mucha atención el texto constitucional, hemos estado atentos a las correcciones y no encontramos transformaciones de fondo. La estructura básica del borrador nos parece ajena a la realidad”, dijo el rostro, en ese entonces, de Amarillos.
Para este plebiscito, Amarillos por Chile está por el “A favor”. En tal sentido, su presidente, Andrés Jouannet, declara que “creemos que va a ganar el ‘A favor’, por tanto, no nos ponemos en el escenario que gana el ‘En Contra’”. El diputado, sin embargo, afirma que, “más allá del resultado”, Amarillos “se constituyó como una fuerza valiente que defiende la democracia, defiende los acuerdos, defiende la libertad, defiende también la igualdad de oportunidades, defiende un Estado social y democrático de derecho, defiende la posibilidad justamente de un desarrollo sostenible”.
En esa línea, que para el diputado Jouannet constituye “un partido moderno”, su fuerza política se enmarca en el centro político y esto los empuja a “la política de los acuerdos”. El parlamentario sostiene que “este país no resiste más la polarización y creo que el país está frenado mucho porque no hay acuerdos, nadie quiere ceder”.
Es por eso que, para los próximos años, espera que su partido logre acuerdos entre la izquierda y la derecha y, al respecto, propone que “nos pongamos de acuerdo en los grandes problemas que enfrenta el país”, es decir, seguridad, reforma previsional, salud, educación, crecimiento y desarrollo. El diputado agrega que persiguen alcanzar acuerdos en torno a “estas vigas maestras” y “no las toca nadie en 20 años”. Y agrega: “Que sean grandes acuerdos porque, de lo contrario, vamos a seguir frenando y creo que este país tiene una oportunidad al ser 20 millones de habitantes”.
El partido Demócratas tiene un origen similar al de Amarillos y buscan –aún no disputan– el mismo electorado. La senadora Ximena Rincón, quien actualmente es presidenta de dicha colectividad, había criticado la propuesta de la Convención Constitucional con matices: “Tiene cosas buenas, nadie puede negarlo, el tener un Estado social y democrático de derecho es algo que la DC ha impulsado por muchos años, pero no basta”. Su principal aprensión era que se garantizaban derechos sociales y no tenían financiamiento.
Respecto al actual plebiscito, su correligionario, el senador Ignacio Walker, explica que no tienen en el cálculo político los resultados del domingo 17. “Si fuese por calculadora política electoral, no estaríamos por la opción ‘A favor’, porque en definitiva lo que hace esta opción es evitar la fragmentación del sistema político y, de hecho, no van a poder sobrevivir partidos que tengan menos del 5% de los votos”, advierte el parlamentario, pues para un partido en formación esta norma puede resultar amenazante.
El senador Walker sostiene que “se la están jugando” por convicciones del partido, como el Estado social y de derecho. Sin embargo, espera que el domingo –”y no es una frase cliché”, aclara– “no haya ni vencedores ni vencidos. Además, agrega que “tampoco deberá ser una derrota para el Gobierno” en caso de que gane el ‘A favor’, idea que han anunciado principalmente desde la oposición, pero incluso también personeros del oficialismo. Para el parlamentario, “el Gobierno tiene que seguir gobernando” en materia de seguridad pública, empleo y crecimiento económico.