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Cómo una intimidación a la Mesa de Cariola, Rivas y Aedo se convirtió en un espectáculo de stand up PAÍS

Cómo una intimidación a la Mesa de Cariola, Rivas y Aedo se convirtió en un espectáculo de stand up

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Carlos Saldivia
Por : Carlos Saldivia Periodista de El Mostrador
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La censura contra la Mesa Directiva se realizará con votación en Sala el próximo lunes 22 de abril. La presentación de Republicanos terminó por generar malestar en Chile Vamos y carcajadas entre los oficialistas. “Son payasos que quieren transformar el Congreso en un circo”, ironizaron desde el PS.


“Para que exista una censura tienen que haber dos temas: argumentos, que en este caso existen, y los votos. Cuando se presenta una censura sin saber si están los votos, puede significar un doble triunfo para el Partido Comunista. Y en esto hago directamente responsables a quienes presentaron la censura. Nosotros vamos a votar a favor de la censura. Pero quienes la presentan tienen que ser responsables de reunir los votos”. De esta forma y con malestar, más algo de inquietud, el jefe de bancada de diputados de la UDI, Juan Antonio Coloma Álamos, advertía a los legisladores de Republicanos y del Partido Social Cristiano que las probabilidades de que la censura prosperara iban, hasta ahora, decayendo.

En efecto, el legislador gremialista vaticinaba que lo peor que podría ocurrirle a su sector era que “en menos de una semana”, por la ausencia de algunos parlamentarios de la bancada que presentó la censura y esta vez por una moción atarantada, “se termine dándole un doble triunfo al Partido Comunista”.

Mientras Coloma Álamos expresaba su reproche, la presentación opositora en un sector de los diputados oficialistas era tomada con más ironía que incomodidad. Y en reserva, confiesan, hasta era motivo de hilaridad la medida contra la Mesa de Cariola y los vicepresidentes Gaspar Rivas (PDG) y Eric Aedo (DC).

En ese marco, el miércoles por la mañana en el Congreso el subjefe de la bancada socialista, Daniel Manouchehri, abordó con crudeza la presentación de censura de Republicanos y el PSC. “Son payasos que quieren transformar el Congreso en un circo”, comenzó diciendo el vicepresidente del PS.

“Toda esa tremenda creatividad que utilizan para inventar censuras deberían utilizarla para buscar soluciones para la gente. Son una manga de ociosos (…), han presentado una censura sin ninguna validez (…). Haciendo perder tiempo valioso al Congreso, tiempo que debería estar destinado a urgencias ciudadanas”, sostuvo.

Y es que el jefe de bancada del Partido Republicano (REP), Stephan Schubert, a menos de 24 horas de la elección de la nueva Mesa, sorprendió no solo a Chile Vamos sino también al oficialismo, al presentar una moción de censura contra la testera. Lo que para los primeros era una oportunidad y para los segundos una amenaza, con el correr de las horas se desdibujó. Y luego –explican en el Ejecutivo– se intercambiaron los papeles.

La moción de censura –que se discutirá el próximo lunes 22 de abril en Sala– se basa en el argumento de que el ministro de la Segpres, Álvaro Elizalde, que venía conversando con el PDG desde diciembre, habría ofrecido a Rivas la vicepresidencia de la Corporación, lo que constituye para los acusadores una intromisión del Ejecutivo en el Legislativo.

La reclamación de conducta de la Mesa de la Cámara de Diputadas y Diputados, establecida por el artículo 27 del reglamento, señala que un jefe de comité podrá reclamar que la testera sea destituida y se nombre una nueva.

El documento elaborado se sustenta en una confusa declaración en Canal 13 del actual vicepresidente de la Cámara, Gaspar Rivas, donde afirmó que el ministro Elizalde le ofreció dicha vicepresidencia. Horas más tarde, el legislador se vio en la necesidad de desmentirse a sí mismo. Esto fue, coincidentemente, reforzado por un sonriente Elizalde minutos después.

Según explican desde la Cámara, quienes conocieron las tratativas, en el pacto que el oficialismo, la DC, el PDG y Demócratas tenían desde marzo del 2022 se agregó, en julio, la posibilidad de que esta Mesa Directiva fuese con Demócratas, el PC y la DC.

No obstante, como Demócratas se bajó del acuerdo, diputados de la Democracia Cristiana propusieron ofrecer al Partido de la Gente la primera vicepresidencia, ya que tenía asignada una presidencia, según dicen. Pero no se propuso el nombre de Rivas, sino que más bien se pensaba en Karen Medina, quien no aceptó, toda vez que defendió que a su colectividad le correspondía la presidencia.

“El PC no nos respetó, porque ellos hicieron un enroque con el PL para el último periodo (…). Poco antes de que se votara, diputados del PS me pidieron nuevamente que votara por el PC, pero yo me negué”, aseguró la diputada Medina.

De hecho, señalan en el PS y la DC, los diputados que ofrecieron la vicepresidencia fueron Daniel Manouchehri y Eric Aedo. Luego, la misma Karol Cariola lo pactó con Rivas, con quien estableció cercanía en una gira por Europa.

“La presentación de Republicanos está bastante mal hecha, se nota su inexperiencia en el Congreso, pareciera que un sector del partido la hizo incluso sin asesorarse por la mesa de su partido. El argumento de una entrevista es poco serio y debieron calcularlo más fríamente o esperar otra oportunidad. No creo que estén los votos”, comenta un parlamentario de Chile Vamos.

Los moción no solo generó divergencias entre la oposición, sino también un debate entre expresidentes de la Cámara de Diputados, por el costo de imagen que tendría la propuesta.

“Este es uno de los hechos más graves de las últimas décadas en todo lo que es el funcionamiento del Congreso, en específico de la Cámara, dentro de nuestro sistema democrático. No solo porque queda en evidencia una interferencia, una infracción a las disposiciones constitucionales sobre los poderes del Estado y las potestades que cada uno tiene, sino que obviamente que la intervención tan directa del Gobierno, a través del ministro Elizalde, en vez de ayudar a mejorar la reputación bastante alicaída de la Cámara de Diputados, contribuye más a su desprestigio, y uno esperaría del Gobierno una mirada más responsable”, señaló el expresidente de la Cámara entre 2011 y 2012, Patricio Melero (UDI), a El Mostrador.

Una visión distinta tiene el también exlíder de la Corporación, entre 2016 y 2017, el exdiputado Osvaldo Andrade (PS), para quien es una censura a una Mesa que ni siquiera empieza a ejercer todavía sus funciones. “Es un despropósito mayor, una reacción infantil que ni siquiera cuenta con el respaldo de su sector. Esto es enturbiar las cosas más allá de lo que corresponde y un desprecio tremendo al ya poco prestigio del Parlamento. Cuando ante la opinión pública el Parlamento está en un momento de bastante deterioro de su imagen pública, la gente dice que los legisladores se preocupan de otras cosas y no de los problemas que tiene la gente, a pesar de que dicen lo contrario”, expresó a este medio Andrade.

Por último, el senador Iván Flores (DC), quien también encabezó la Mesa Directiva entre 2019 y 2020, cuestionó la seriedad de la propuesta, pues –a su juicio– en la política además de los acuerdos se deben respetar las reglas del juego.

“Si la derecha y los republicanos no contaron con todos sus miembros y perdieron la elección, aguántense, es lo que corresponde. No se puede jugar con la democracia, ni con las reglas parlamentarias, ni mucho menos con las instituciones. Si perdieron una elección, tendrán que prepararse para la siguiente, y no (apostar) por secretaría”, señaló a El Mostrador el también expresidente de la mesa.

Y agregó: “Si están recién comenzando, no pueden hacer una censura política. La censura está para actos reñidos con los propios intereses de la institución. Para eso está la censura. Pero juzgar tretas políticas, hoy día la ciudadanía no las entendería, y la Cámara de Diputados ya no las aguanta”.

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