Paradigma de la sexualidad
Señor Director:
Una de nuestras responsabilidades es cambiar paradigmas de la sexualidad para transitar desde una visión centrada en lo heteronormativo, coital, reproductivo y preventivo hacia una perspectiva realmente multidimensional e integral basada en el autocuidado el bien estar (físico emocional y psíquico) el placer desde un enfoque inclusivo y de derecho.
Antes que nada debemos tener en cuenta una realidad que no podemos enjuiciar, y es que si las personas sin discapacidad muchas veces no saben ni encuentran como desarrollar, disfrutar o canalizar su ser sexuado por ende su placer sexual (ni siquiera sexual) generalizados, no saben disfrutar de la cotidianeidad, de las pequeños placeres de la vida, como no lo van a necesitar personas que han vivido bajo la sobreprotección, bajo las creencias de que una discapacidad es una limitante para la vida que no me da espacio para el desarrollo personal, no hablar del desarrollo psico – sexual – afectivo.
La castración cultural que ha vivido la sexualidad, y fuertemente en nuestro país, nos lleva a cuestionarnos aún más que sucede con aquellas personas con discapacidad donde la crianza pasa a ser limitante, donde la creación de estándares de normalidad corporal y sexual limitan la belleza propia, limitan, así ,donde yo focalizo mis deseo, como vivo mi cuerpo, como doy y recibo placer, que practicas quiero tener.
La lucha de la corporeidad posmoderna, como dice Asun Pie, nos invita a visibilizar e integrarnos en otra manera de pensar los cuerpo mas allá de cánones cerrados, mas allá de cánones determinados de normalidad estética y placer.
La existencia de la posibilidad real de desgenitalizar la sexualidad para llegar a una sexualidad abierta, sin estigmas ni imposiciones, donde la heteronormalización y cualquier organización social que limite mi placer sea eliminado de nuestras vidas. Donde la felicidad, el respeto la libertad el desarrollo personal, la sensualidad, el juego el apego y el erotismo entre muchas otras puedan ser vividas desde la sensorialidad que cada cuerpo entrega.
Hablar de sexualidad no pretende provocar ni demostrar algo, hablar de sexualidad implica asumir los tabúes que existen en torno a esta temática donde las personas con discapacidad se enfrentan a una doble lucha, sabemos que el cuerpo tiene una plasticidad maravillosa donde la adaptación y la construcción de terminaciones nerviosas que juegan y nos enseñan donde está nuestro placer nos dice constantemente. ESTO ES APRENDIZAJE.
Evolucionar en entender que lo rico de nuestra sociedad es la diversidad que en ella existe es una lucha que aun se vive, y es por esto que debemos ser facilitadores de nuevos descubrimientos para poder crecer, para poder cultivar la sexualidad como una dimensión constitutiva de la personalidad de la identidad que es parte de la conformación de todas las dimensiones del ser humano, es transversal a las dimensiones biológicas, corporales, culturales, afectivas y psicológicas.
No se puede invisibilizar a las personas, no se puede invalidar a nadie por no pertenecer a los estándares normativos de la sociedad occidental.
Raffaella Di Girolamo
Psicologa Clínica
Especialista en Salud Sexual
Magister en Políticas Públicas
ODISEX-Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos de las Personas con Discapacidad