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Elba Bravo Rojas, la mujer que luchó por los derechos laborales de las trabajadoras de casa particular BRAGA

Elba Bravo Rojas, la mujer que luchó por los derechos laborales de las trabajadoras de casa particular

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Elba Bravo se desempeñó como dirigente gremial y gracias a su trabajo a través de la fundación de la Asociación Nacional de Empleadas de Casa Particular se obtuvo importantes logros, tales como el derecho a descanso durante los días feriados, el pago de sus imposiciones, la fijación de la jornada laboral en 8 horas diarias y el reconocimiento de los derechos del pre y post natal.


Un 25 de septiembre en la pequeña localidad de Mataquito al sur de Chile, nació Elba Bravo Rojas, la mujer que defendió los derechos laborales de las trabajadoras de casa particular. Alrededor de los 20 años, según información Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Elba emprendió rumbo hacia la capital para trabajar como dama de compañía de una tía del sacerdote Alfonso Baesa, en la comuna de Providencia. Tras esa experiencia, continuó prácticamente durante toda su vida desempeñándose como trabajadora de casa particular en Santiago y, asimismo, como dirigenta sindical del gremio.

Entre 1948 y 1953 fundó la Asociación Nacional de Empleadas de Casa Particular (Anecap), institución donde ejerció como presidenta. Antes de la creación de Anecap, Elba junto a María Pino, Ana de la Fuente y Ester Vegas iniciaron un “hogar de empleadas”. Para lograrlo, durante los años cincuenta, Elba comenzó a juntar a trabajadoras de casa particular. Con el paso de los años, fue aumentando el número de socias y se comenzó a abrir filiales en regiones. Elba, como una de las dirigentas de la agrupación, “visitaba las distintas ciudades del país y conversaba con las trabajadoras, para apoyarlas y concientizarlas acerca de la necesidad de luchar unidas por el mejoramiento de sus condiciones de trabajo”.

Por esto, en un nuevo Mujeres Inolvidables, el especial semanal en donde destacamos las importantes hazañas de mujeres chilenas de la historia y el presente, visibilizamos el impacto de Elba Bravo Rojas, quien fue una defensora por los derechos laborales de las trabajadoras de casa particular.

Así, en la búsqueda por mejorar las condiciones laborales, Elba Bravo impulsó en la interna del gremio la unión y la organización entre las trabajadoras. En este marco, y desde su rol como dirigenta sindical, “ejerció incidencia legislativa, acción que llevó a cabo a través de reuniones sistemáticas con autoridades del poder Legislativo y Ejecutivo, para lograr la elaboración de nuevas leyes que las beneficiaran”. Del mismo modo, Elba brindó compañía y su apoyo directo a todas sus compañeras, “sobre todo a aquellas que se sentían discriminadas por sus trabajos”, destacan desde “defensores y defensoras de derechos humanos” del INDH.

Asimismo, Elba también dictaba charlas y elaboraba y distribuía volantes, “donde enseñaba cuáles eran y cuáles debían ser sus derechos laborales”. Según recuerdan quienes asistieron a los talleres que impartía Elba Bravo para las trabajadoras, “ella las motivaba a exigir su derecho a vacaciones, ya que se trataba de un derecho legal”. Incluso, llegó a conseguirse cabañas fuera de Santiago y un transporte para que las trabajadoras se atrevieran a pedir sus vacaciones.

Mientras realizaba las actividades en beneficio y apoyo a las trabajadoras, la dirigenta entregó un proyecto de ley para el descanso de los días feriados, el cual fue aprobado el año 2009.

En tanto, su trabajo, compromiso y dedicación no sólo se materializó en la ley, sino también influyó profundamente en la vida de muchas mujeres. “El espacio que posibilitó Elba Bravo les permitió a las trabajadoras no sentirse solas, conversar con compañeras sobre sus vivencias laborales, intercambiar opiniones con ellas y exigir sus derechos. Por esto, su legado pervive también en las historias de vida de quienes compartieron con ella en la Anecap, que todavía mantiene los objetivos desde su fundación”.

Gracias a su labor, las trabajadoras reconocen las mejorías en su situación laboral, “ya que no se sienten tan discriminadas, ni son consideradas trabajadoras de segunda categoría, como antes sí lo sentían”. Asimismo, el gremio ha obtenido logros importantes, tales como el pago de sus imposiciones y el reconocimiento de los derechos del pre y post natal. En suma, se promulgó la ley que fija en no más de 8 horas diarias la jornada laboral.

Elba Bravo falleció el 5 de agosto del 2013 en comuna de Puente Alto, dejando un gran legado en la defensoría de los derechos de las trabajadoras de casa particular. Pero, tal como señala el INDH, pese a importancia de su labor, la vida de Elba no ha quedado registrada en los archivos históricos tradicionales del país.

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