miércoles, 1 de diciembre de 2021 Actualizado a las 10:24

Libros de actualidad en la crítica de Gonzalo Rojas Sánchez

Cultura - El Mostrador

"Chile 1810-2010, La república en cifras": Un libro que nadie leerá

por 10 agosto, 2016

«Chile 1810-2010, La república en cifras»: Un libro que nadie leerá
Este es un libro que nunca nadie leerá, ya que es imposible e innecesario hacerlo. Los cientos y cientos de cuadros estadísticos y gráficos valen cada uno por sí mismo y en relación a otros cercanos o lejanos en el texto, pero obviamente no tiene sentido avanzar desde la página 67 -donde aparece la primera tabla- y leer sistemáticamente hasta la 753, donde concluye la última.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

José Díaz, Rolf Luders y Gert Wagner, Chile 1810-2010, La república en cifras, Ediciones UC, Santiago, 2016, 777 páginas.

En esta oportunidad, voy a comentar un libro que no he leído; voy a comentar un libro que nunca leeré; voy a comentar un libro que nunca nadie leerá.

“La república en cifras” es uno de los trabajos más notables de investigación y confección de estadísticas históricas con que cuenta el país. ¿Uno de los más notables? Me corrijo: el de mayor importancia hasta ahora. Los propios autores dejan en claro su relevancia, al comparar su aporte con los anteriores, Mamalakis incluido.

Pero, por eso mismo, es un libro que nunca nadie leerá, ya que es imposible e innecesario hacerlo. Los cientos y cientos de cuadros estadísticos y gráficos valen cada uno por sí mismo y en relación a otros cercanos o lejanos en el texto, pero obviamente no tiene sentido avanzar desde la página 67  -donde aparece la primera tabla-  y leer sistemáticamente hasta la 753, donde concluye la última.

Los siete grandes capítulos son Producción, Absorción interna, Cuentas fiscales, Precios, Intercambio internacional, Estadísticas monetarias y financieras y Personas.

Al comenzar cada uno de ellos se revisa la bibliografía básica (el magnífico listado completo se adjunta al final), se explican las metodologías y los aportes ya conocidos, para pasar después a la consignación de las series estadísticas propiamente tales.

Ciertamente, habría preferido que los últimos fueran los primeros, es decir que el capítulo sobre Personas que incluye todo lo relativo a demografía, distribución espacial de la población, educación, distribución del ingreso, estadísticas carcelarias, población electoral y huelgas y afiliación sindical, hubiese estado al comienzo del libro. Algo así como haberle dado primacía  a la persona, ¿no?

Echo de menos también la estadística judicial. En un país de tan alta valoración del conflicto en tribunales, un aporte en la materia se habría agradecido sobre manera, especialmente por las relaciones que podrían establecerse entre Personas, Producción y Tribunales. La sola mención de la importancia que tiene, por ejemplo, la estadística sobre quiebras, alumbra ese gran tema. Algo similar con las estadísticas de trabajo parlamentario. En fin, que quizás ya vendrá eso y mucho más.

Gratitud infinita a los autores, porque para hablar en serio los conceptos son primero y los números vienen después. Historiadores y público en general nos veremos muy beneficiados por números que nos permitan reforzar nuestros conceptos y una que otra vez, quizás, tener que cambiarlos.

 

Gonzalo Rojas Sánchez

 

Profesor universitario

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV