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Con sus ecuaciones la autora de "Matemática y sexo" concluye que un exceso de empatía es perjudicial

Cultura - El Mostrador

Congreso Futuro: Científica australiana afirma que matemáticamente bastarían 12 intentos para encontrar la pareja perfecta

por 17 enero, 2018

Congreso Futuro: Científica australiana afirma que matemáticamente bastarían 12 intentos para encontrar la pareja perfecta
Para la matemática los cambios creados por la emotividad generan patrones que se pueden expresar en términos matemáticos. Interesada en esa idea, estudió las relaciones de pareja y generó ecuaciones para explicar el éxito o fracaso de estas. Aunque, en su best seller "Matemáticas y sexo" se abocó exclusivamente a relaciones románticas, Cresswell cree que el modelo se puede replicar en otras áreas humanas.
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La matemática australiana Clio Cresswell alcanzó  notoriedad con el el libro Matemáticas y Sexo (Ed. Allen & Unwin, Crows Nest 2003), debido tal vez a la vaga idea de que las matemáticas, al ser una ciencia exacta se distancia del sexo, que tiene que ver con las emociones. La introducción al libro, se ocupa de entrada de borrar la barrera.

"Las matemáticas y el sexo pueden parecer extraños compañeros de cama, pero este divertimento, una mirada coqueta a la relación entre los dos temas, muestra que están estrechamente relacionados. ¿De qué formas las matemáticas pueden ayudar a desvelar los secretos del amor, la lujuria, y la búsqueda de la pareja ideal? Este texto intrigante cubre temas tales como: los servicios de citas, las citas vistas desde la teoría de juegos, la lógica matemática de los amores y las cifras que hay detrás de los orgasmos. Da respuestas matemáticas a preguntas candentes sobre el amor. ¿Cuándo una relación debe convertirse en un compromiso? ¿Qué es exactamente lo que resulta atractivo en un amante? ¿Cuántos amantes se debe tener antes de sentar la cabeza?".

En la segunda jornada del Congreso Futuro, la científica superventas, explicó que la matemática puede ser entendida como un lenguaje universal y exacto para entender y describir la realidad, y cómo esta ciencia, entendida como lenguaje, puede aplicarse a temas tan subjetivos como las relaciones interpersonales y el amor.

Para la científica los cambios creados por la emotividad generan patrones que se pueden expresar en términos matemáticos. Interesada en esa idea, estudió las relaciones de pareja y generó ecuaciones para explicar el éxito o fracaso de estas. Aunque, en Matemáticas y sexo se abocó exclusivamente a relaciones románticas, Cresswell cree que el modelo se puede replicar en otras áreas humanas.

Aunque no sea posible hacer una regla que asegure una relación exitosa, Cresswell piensa que las matemáticas sí pueden ayudar a aumentar las probabilidades de éxito. Con sus ecuaciones descubrió que las parejas que más “se aguantan” sin hablar de lo que les molesta son quienes más fallan. La británica cree que un exceso de empatía es perjudicial, y que las parejas que tienen altos estándares para con el otro, y exigen más de sus compañeros, son más exitosas. ¿Deberíamos olvidarnos de la empatía? No. Cresswell explica que aunque es necesario decir lo que nos molesta, la idea no es crueles ni confrontacionales

“Así como la poesía, las matemáticas nos muestran algo con lo que podemos sentirnos o no identificados. No es sobre establecer lo que está bien o mal, es sobre destacar diferentes aspectos de un problema o una situación”, explicó la autora a El Mostrador Cultura+Ciudad, que cree que las excepciones a una regla no son una anormalidad.

Aunque no sea posible hacer una regla que asegure una relación exitosa, Cresswell piensa que las matemáticas sí pueden ayudar a aumentar las probabilidades de éxito. Con sus ecuaciones descubrió que las parejas que más “se aguantan” sin hablar de lo que les molesta son quienes más fallan. La británica cree que un exceso de empatía es perjudicial, y que las parejas que tienen altos estándares para con el otro, y exigen más de sus compañeros, son más exitosas. ¿Deberíamos olvidarnos de la empatía? No. Cresswell explica que aunque es necesario decir lo que nos molesta, la idea no es crueles ni confrontacionales.

Medias naranjas

Hay personas que conocen a su alma gemela desde muy jóvenes. Es común encontrar matrimonios felices de personas que nunca se enamoraron de nadie más que su esposo o esposa. Pero Cresswell explica que esa no es la regla, sino la excepción.

La escritora y matemática no cree que exista una única posibilidad de ser feliz, sino que es más bien un caso de ensayo y error. Mientras hay quienes aciertan al primer intento, hay otros que deben buscar más a alguien que los satisfaga. Nótese que no es encontrar al amor de su vida, sino a una de las personas que calcen con las expectativas propias.

Si alguna vez se enamoraron y creyeron que jamás volverían a ser felices sin esa persona, Cresswell llama a la calma y a seguir intentando. Hay varias personas capaces de hacernos felices en el mundo. “Doce intentos deberían ser suficientes para encontrar a alguien que nos haga feliz. Puede ser más o menos. Y así habría un 75% de posibilidades de éxito”, explica Cresswell, que también señala que el método de enamorarse de alguien y casarse de inmediato tiene un 50% de posibilidades de fallar.

No hay forma de saber que después de intentarlo al menos 12 veces encontremos a quien más calce con nuestras expectativas, pero al menos nos da un 25% más de posibilidades de triunfar. “Lo importante es descubrir lo que es mejor para cada uno. Las matemáticas no son sobre decidir si algo está bien o mal, te muestra patrones”, agrega.

¿Hay alguna pista matemática para tener mayor satisfacción sexual? Cresswell se ríe y afirma que quien más se acomode a las fantasías de cada persona es uno mismo, pero que no hay, hasta ahora, una fórmula matemática para establecer un número.

En el panel en que participó Creswell, también expuso el profesor emérito de matemáticas aplicadas, George Ellis, quien explicó que los sistemas emocionales primarios moldean el cerebro y que es parte de un sistema nervioso muy complejo. En su charla, Ellis abordó dos principios cerebrales: plasticidad y eficiencia emocional.

La plasticidad cerebral -sostiene- implica que este órgano es capaz de cambiar en un nivel macro. Aprendemos todo el tiempo y ajustamos nuestras ideas según vamos aprendiendo. “El ambiente cambia el mapa neuronal y la fuerza de la sinapsis. Es el cerebro adaptándose al ambiente”, dijo Ellis.

La eficiencia emocional se refiere a cómo las emociones tienen una fuerte influencia en cómo actuamos. Ellis instó a los presentes a no restarle importancia a los sentimientos, ya que según él, ”el cerebro no es una simple máquina de razonamiento, las emociones tienen un papel al menos igual de importante en nuestras vidas que la capacidad de razonar”. El profesor recalcó este punto con dos ejemplos. El “instinto materno” se crea por cariño de la madre por su cría, lo que la lleva a cuidarlo y defenderlo de peligros. La elección de Trump como presidente de Estados Unidos fue posible, según el profesor, por la emotividad de los electores a la que apeló el entonces candidato.

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