Boris Quercia y su película sobre Roberto Parra: “Nuestro rol es contar historias convocantes”
Su película “Me rompiste” el corazón ya lleva más de diez mil espectadores. Cuenta la historia del músico Roberto Parra y su amor imposible en un prostíbulo de San Antonio, con Daniel Muñoz como protagonista.
Más de diez mil espectadores lleva la película “Me rompiste el corazón”, la más reciente producción cinematográfica del actor, director, escritor y cineasta Boris Quercia (Santiago, 1966), estrenada la semana pasada, que además cuenta con música de Álvaro Henríquez (Los Tres).
La cinta, escrita por Quercia, cuenta la historia del músico Roberto Parra y su amor por la Negra Ester en un prostíbulo de San Antonio, protagonizada por Daniel Muñoz (Roberto Parra) y Carmen Gloria Bresky (Ester). También desfilan por la cinta personajes como Nicanor Parra (César Sepúlveda) y Álvaro Henríquez (Nicanor Henríquez).
Es el mismo argumento de la exitosa obra de teatro homónima protagonizada por el propio Quercia, en la exitosa versión de Andrés Pérez que tuvo su primera exhibición en 1988 en Puente Alto, y que ha sido una de las más vistas en la historia de Chile. La obra de teatro está basada a su vez en el musical autobiográfico escrito por Parra en décimas en 1971.
“Yo te diría que la película y la obra beben del mismo origen, que son un librito de décimas que publicó el tío Roberto por allá, por los años 80, que se llamaba La Negra Ester. En ese librito él contaba en décimas la historia que él había vivido en el puerto de San Antonio”, relata Quercia (“Los 80”, “Sexo con Amor”, “Cuándo te vas?”) a El Mostrador.
Sin embargo, “además de ir a ese origen, voy a unas grabaciones que hizo Álvaro Henríquez (Los Tres) con Roberto Parra, que son parte de la película. Voy a la vida de Roberto, a lo que me contó el mismo Roberto, a lo que me contó la familia de Roberto, la Cata Rojas, su viuda. Y todo ese material va a ir también en la historia. O sea, es diferente, no es la película de la obra de teatro, a eso me refiero. Pero sí beben del mismo origen”.
Una película de época
En elenco también están presentes Maricarmen Arrigorriaga (Marina), Gustavo Becerra (Guatón Alfaro), Carolina Paulsen (María) y Juan Carlos Maldonado (Lalo Parra joven), entre otros grandes talentos nacionales. Asimismo, el productor y productor ejecutivo de la cinta es Alberto Gesswein S.
Uno de los desafíos que debió enfrentar Quercia fue hacer una película de época, ya que recorre tanto la infancia como juventud y adultez del protagonista.
“Realmente es privativo del cine chileno trabajar de época, porque son presupuestos que desbordan”, responde el cineasta. Y como “en general el cine chileno es hecho más bien con ingenio, así fue como lo abordamos, con mucho ingenio”.
“Si tú ves la película, hay juegos teatrales para mostrar la época, hay material de archivo, de Super 8 para crear la ambientación y luego vamos a cosas puntuales de la época. Por lo tanto, hay un tratamiento artístico que busca soluciones ingeniosas, creativas y que vayan en una unidad de estilo de la película para contar este cuento”, relata.

Efectivamente, la cinta mezcla filmaciones antiguas con el uso del blanco y negro para mostrar la niñez de Parra, así como un escenario de teatro o un tren de juguete antiguo para graficar sus traslados.
Todo ello “nace de la necesidad de suplir un presupuesto que siempre te falta para cumplir realmente como tú quisieras hacer las recreaciones de época, pero por otro lado, esto también le da un color a la película, que tiene mucho que ver con el espíritu parriano, este espíritu de Roberto que era alguien tan aventurero, que hacía miles de oficios”.
Quercia menciona, por ejemplo, una maqueta que aparece en una escena de la película, hecha por Parra, donde él recreó el Chillán de su infancia, y que realmente existió.
Quercia un día estaba en casa de Catalina Rojas, la viuda de Parra, “y la Cata me está mostrando material de Roberto, y en una foto aparece Roberto con una maqueta enorme, Roberto vestido de maestro albañil, en una casa que está reparando se ve, pero tiene delante una maqueta enorme, y le digo a la Cata, ‘¿qué es esto?’, y me dice, ‘la maqueta la hizo Roberto para acordarse del Chillán cuando era niño, de su barrio y de todo lo alrededor'”.
“Entonces yo ocupo esto, recreo la maqueta, y ciertas cosas ocurren dentro de esta maqueta, o me sirven transiciones, o puedo pasar ahí un tren de juguetes, porque si ya algunos personajes estuvieron en esta maqueta, me abre la puerta para hacer muchas cosas, entonces es muy parriano, finalmente da una unidad de estilo, y tiene que ver con la historia de Roberto, eso nos gustó mucho, y creemos que le dimos coherencia a las soluciones creativas para contar esta historia”.

Crédito: Cedida
Una película que emociona
El éxito de taquilla de la película también podría explicarse en parte a que es una cinta que emociona, entre otros porque no sólo habla de amor, sino de un amor imposible.
“Es una historia bien conmovedora, porque finalmente con eso se queda la gente, con las emociones, con la risa, con el llanto, con la compasión, con las emociones que uno va sintiendo a lo largo de la película”.
Se repite así una característica de la obra de Quercia: su conexión con el público. Algo que no sólo mostró con la obra de teatro “La Negra Ester”, sino también con la histórica serie “Los 80”, que dirigió entre 2008 y 2012.
“Sentimos que hay esta especie de reconocerse, eso es lo que me parece, ahí hay como un puente, porque en la historia de ‘Los 80’ la gente se reconocía como que sentía que esa familia era la de ellos, y algo pasa con ‘La Negra Ester’, que también el chileno tiene un sentido de pertenencia con esa obra, con esa manera de contar, con esa historia desgarradora, que además está llena de humor, se conecta con el alma nacional de alguna manera, eso nos tiene súper contentos, y creo que es un comentario común en el público”.

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¿Pero cuál es la fórmula para conectar, para hacer una película que sea un éxito de taquilla o un éxito de audiencia en el caso de ‘Los 80’, sin caer como en el chiste fácil, sin caer en lo chabacano, con obras que destilan autenticidad?
“Si existiera una fórmula, sería genial, porque uno la aplicaría, es como hacer un queque, hay que echar tantos gramos, y el queque resulta, pero aquí es muy curioso, porque aquí funciona el azar muchas veces”, responde Quercia.
“Sobre todo hay una cosa que es muy técnica en la realización de una película, esta película se filmó el 2023, y es imposible que alguien pueda prever qué va a pasar en el ambiente, qué es lo que quiere ver la gente dos años después (cuando se estrena), entonces generalmente las películas tienen este delay entre que se filman y se exhiben, entonces hay una cosa del azar, que cuando sale la película, si es que la gente realmente está interesada en ver ese tipo de contenido o no, eso es algo que nadie puede prever, y pasa mucho que a veces alguien hace una película de un acontecimiento candente, y cuando ya la estrena, resulta que eso ya pasó o envejeció muy mal”, analiza.
“Mira, como decimos nosotros cuando estamos filmando y estamos en medio del proceso creativo, con los actores, con los equipos de arte, con esto hay que tener fe en el caos. Ahora, esto que yo digo es bien general, porque en realidad uno igual percibe que hay cosas más cercanas, otras más lejanas, y trata de interpretar el momento, porque yo siento que el trabajo de los creadores, de los actores, de los directores y todo, es un trabajo que tiene mucho de social, o sea, somos parte de una sociedad y nuestro rol es contar historias que sean historias convocantes, que sean historias donde la gente se vea reflejada, somos una especie de espejo también de lo que está aconteciendo, o de recuerdos de cosas que pasaron, pero que se conecten al imaginario y también de manera afectiva con el público. Ésa es nuestra labor, entonces, yo siento que es como una máxima que uno tiene que tener, y no al revés, digamos. Yo no creo en el creador como alguien, como un visionario que está viendo cosas que los demás tienen que descubrir, me entiendes, son aspectos diferentes, entonces, si uno está con un espíritu convocante en lo que hace, generalmente es más fácil que eso vaya hacia ese lugar”.

Crédito: Cedida
Elenco
Finalmente, otro eje central del filme son sus protagonistas, Daniel Muñoz y Carmen Gloria Bresky, que se llevan gran parte del peso de la historia. ¿Cómo fue su elección?
“Bueno, con Daniel Muñoz nosotros nos conocemos hace muchísimos años. Éramos compañeros de la Escuela de Teatro, hicimos ‘Los 80’, y trabajamos en ‘El desquite’, en ‘La maratón’, dos obras de teatro que fueron bien reconocidas. Hemos hecho las de Kiko y Kako con Daniel, entonces él estaba desde siempre en el proyecto, digamos hace por lo menos cinco años, que hicimos un pequeño teaser para tratar de buscar fondos para la película”.
Quercia además dice que era evidente la elección porque Muñoz, aparte de ser actor, ha hecho una carrera como músico de cuenca, con sus grupo 3×7 Veintiuna. Por eso Quercia no se imaginaba otra persona.
En cuanto al personaje de la Negra Ester, la elección fue mucho más difícil. Hizo varios casting, “hasta que alguien propone a la Carmen Gloria y creo que fue como un flechazo, su nombre apareció sobre la mesa de trabajo y me pareció que representaba muy bien el rol de la Negra Ester”.
Bresky se hizo conocida por su papel de Marcia Durán en la serie Casado con hijos entre 2006 y 2008, además de numerosos papeles en película y teleseries.
“Era evidente que Carmen Gloria tenía una destacada participación como comediante en el ambiente de la actuación, pero yo estoy súper acostumbrado a trabajar con actores comediantes en papeles dramáticos. Me encanta hacer ese tipo de casting, lo he hecho muchas veces y creo que los resultados son súper buenos”, dice.
“A mí me gusta mucho el actor que trabaja en la comedia, porque te exige la comedia una tensión y un ritmo en la ejecución, que después eso sirve mucho para cuando uno hace papeles más dramáticos”.
El cineasta demás destaca que Bresky canta, como su personaje, algo que era muy importante para él.
“Nosotros queríamos darle esa impronta al personaje de la Negra Esther, que no lo tiene en la obra de teatro, pero que sentíamos que era natural, que generalmente en estos espacios cada chica hace un pequeño show, y nos pareció súper bueno que ella cantara, y que hubiera un vínculo entre los dos desde la música, que ahí partiera esa vinculación, y fue lo que hicimos”.
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