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Proyecto de retiro del 10% de los fondos de las AFP: un engendro

por 10 julio, 2020

Proyecto de retiro del 10% de los fondos de las AFP: un engendro
Lo que se propone hoy es un retiro voluntario del 10% del fondo acumulado de la cuenta individual, con un máximo de UF 150 ($4,3 millones) y un mínimo de UF 35 ($1 millón). Si el ahorro acumulado de un afiliado no supera las UF 35, podría retirar todo. Como la mayoría de los afiliados ha ahorrado poco (en efecto, el saldo promedio de la cuenta de ahorro individual es $11,4 millones, y el 50% de los afiliados tiene acumulado menos de $4 millones), va a haber muchos casos en que la racionalidad económica indicará lo obvio: retirar todo, porque las personas saben que no alcanzarán a ahorrar un monto suficiente que les permita obtener una pensión mayor a la pensión básica solidaria. Resultado: un subsidio de papá Estado, sin costo efectivo para gran parte de los afiliados; más déficit. Este engendro olvidó una premisa esencial: para que el retiro de los fondos tenga una cierta coherencia económica, la decisión debe estar acompañada de un costo de oportunidad.
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Y la Cámara aprobó el proyecto que permitiría retirar el 10% de los fondos de las AFP. Algunos aplauden y otros suspiran. Lamentables ambos, porque los primeros ven en esto un paso para el desplome de un sistema al cual le imputan –justa pero también muy injustamente– la generación de bajas pensiones, y los segundos porque le prendieron velitas y dotaron de facultades y poderes mágicos al mercado de capitales, y vendieron el sistema de capitalización individual como una solución íntegra, en vez de una “ayuda para la vejez”. Este exceso de marketing ahora les pasó la cuenta; dejaron que las expectativas se dispararan y apagaron el incendio con bencina.

Como sea, un sector político capitalizó este triunfo y cacarea por doquier. A río revuelto, ganancia de pescadores.

Y ahora nos encontramos con este proyecto mal hecho: un retiro de una parte de los fondos, a la chilena. ¿Por qué? Porque en vez de sentarse a repensar el modelo global y rediseñar un sistema que contemple retiros sobre la base de ciertos parámetros conceptuales generales que se pueden dar ahora, en 10 o 20 años más, nació este engendro para enfrentar la coyuntura.

Con este proyecto quedan varias dudas: ¿por qué el 10% y no otro porcentaje? Porque a algún iluminado se le ocurrió que eso era “razonable”. ¿Y qué pasará cuando venga otra pandemia u otra crisis? ¿Y por qué no abordar el tema de una enfermedad grave? ¿Y debe ser necesariamente para enfrentar una emergencia? ¿Quién determina qué es y qué no es una “emergencia”? Y así tantas otras preguntas que este limitado proyectito no responderá.

En la columna “La tentación del retiro del 10% del fondo de las AFP” señalé que sí estoy de acuerdo con retirar una parte de los fondos de la AFP, tanto durante como al final de la vida laboral, sujeto a ciertos parámetros, y con la plena conciencia (léase costo) y libertad de cada afiliado.

Lo que se propone hoy es un retiro voluntario del 10% del fondo acumulado de la cuenta individual, con un máximo de UF 150 ($4,3 millones) y un mínimo de UF 35 ($1 millón). Si el ahorro acumulado de un afiliado no supera las UF 35, podría retirar todo. Como la mayoría de los afiliados ha ahorrado poco (en efecto, el saldo promedio de la cuenta de ahorro individual es $11,4 millones, y el 50% de los afiliados tiene acumulado menos de $4 millones), va a haber muchos casos en que la racionalidad económica indicará lo obvio: retirar todo, porque las personas saben que no alcanzarán a ahorrar un monto suficiente que les permita obtener una pensión mayor a la pensión básica solidaria. Resultado: un subsidio de papá Estado, sin costo efectivo para gran parte de los afiliados; más déficit. Este engendro olvidó una premisa esencial: para que el retiro de los fondos tenga una cierta coherencia económica, la decisión debe estar acompañada de un costo de oportunidad.

Sistema de capitalización individual: fuiste una buena idea, pudiste ser grande y admirado, pero te marketearon mal, y los perros hambrientos aprovecharon la oportunidad y no soltaron la presa. Descansa en paz.

Iván Rojas B.

www.comopiensasves.blogspot.com

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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