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Estudiar en el extranjero: ¿de qué sirve? Opinión

Estudiar en el extranjero: ¿de qué sirve?

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María Barreda
Por : María Barreda VP Regional de EF Academy
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Un aspecto que ejemplifica parte de la desventaja educativa que sufren estudiantes con mayores inquietudes académicas aparecen cuando el profesor trabaja a “otra velocidad” y la malla curricular no está a la altura de las expectativas de ciertos alumnos. Para tratar de llevar consigo a los demás estudiantes en el proceso, el maestro no puede avanzar en los contenidos globales con una dinámica adecuada. Muchas veces quedan aspectos sin considerar, habilidades sin descubrir, especialidades por explorar.

¿Existe alguna ruta para dotar a esos alumnos de un camino distinto? Sin duda: según la Dirección de Política Consular del Ministerio de RR.EE., anualmente cerca de 4 mil compatriotas salen al exterior para trabajar y estudiar.

Los boarding schools son una alternativa que tiene múltiples beneficios; sólo por nombrar algunos de ellos, destaca la oportunidad de ampliar los horizontes, empaparse de otras culturas y generar una base sólida que preparará al estudiante para ingresar a universidades de élite a nivel mundial. Logra además un nivel de inglés académico necesario para emprender un rumbo universitario, tan necesario en circunstancias en las que hemos sabido que Chile se ubica en el puesto 42 entre 100 países, de acuerdo a las últimas cifras entregadas por EF EPI, quedando detrás de países como Argentina (27), Costa Rica (39) y Uruguay (39).

La experiencia de los intercambios escolares da cuenta además que aquellos alumnos que se han desafiado bajo ese modelo, han desarrollado mayores niveles de responsabilidad e independencia, perdiendo el miedo a salir de la zona de confort, y construyendo relaciones interpersonales sólidas, que eventualmente también se convertirán en una red profesional tremendamente valiosa.

Un alumno chileno que se esfuerza y exige tiene todo el potencial para llegar a universidades prestigiosas en el extranjero o convalidar las materias académicas una vez de regreso en el país. A nivel local existen diversas instituciones con vasta experiencia para llevar adelante la decisión de terminar el colegio en el extranjero. Incluso, Chile cuenta con más de 15 acuerdos con distintos países para fomentar el intercambio cultural.

Las alternativas están disponibles, y en Chile hay mucho talento en las nuevas generaciones. El llamado es aprovechar esas aptitudes, potenciarlas y tomar el desafío.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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