jueves, 14 de noviembre de 2019 Actualizado a las 12:14

Opinión

Autor Imagen

Una propuesta cultural de cambio

por 9 noviembre, 2017

  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

El sábado 21 de octubre se presentó el Programa del Frente Amplio, con orgullo podemos decir que este nace de un proceso inédito de participación y sistematización, además de un plebiscito ciudadano.

Una cultura democrática es una que comprende las tensiones entre puntos de vista porque entiende que solo así puede permitir y fortalecer la diversidad. Desde el Frente Amplio, mediante los procesos participativos, hemos podido ir haciendo carne el cambio cultural que nos imaginamos para nuestro país. Digo esto, porque al referirnos a 'cultura' no lo hacemos pensando solo en las disciplinas artísticas o en un boleto para un espectáculo, sino en la forma de interacción que vamos construyendo y moldeando en nuestra realidad.

Por eso, este proceso programático es parte de un cambio tan cultural como político, donde hemos preferido sensibilizar el oído para identificar, reconocer y validar las expresiones culturales ya vivas en nuestro territorio y el programa pretende ser herramienta para ello.

Nuestra propuesta de gobierno para el país plantea un nuevo modelo de desarrollo, una cultura de promoción de una sociedad democrática, plurinacional, feminista, respetuosa y consciente de la riqueza que significa la convivencia y mixtura de interpretaciones y prácticas interculturales diversas, facilitadora y defensora del ejercicio de los derechos humanos y sociales, que transite de lo subsidiario a un Estado garante de derechos, que valora y respeta la autonomía identitaria de los territorios.

Por ello, en primer lugar, planteamos una nueva Constitución a través de una Asamblea Constituyente, en la que promovemos la presencia de la cultura como derecho garantizado para nuestros habitantes, defendiendo la cultura como bien común. Esta es la base de nuestros ejes estratégicos en Cultura, donde también están presentes la descentralización y democratización, porque tenemos una mirada que iguala el valor y la participación de las culturas regionales, populares, comunitarias, con énfasis en la diversidad cultural, valorando iniciativas que no provienen del Estado, pero cumplen un rol fundamental en sus territorios.

Para concretar estos y otros desafíos nos parece tremendamente relevante asumir el compromiso de aumentar el presupuesto en cultura, pensando también en la implementación del Ministerio de las Culturas, las artes y el Patrimonio, avanzando decididamente al 2% del PIB, propuesto por la UNESCO, porque hechos son amores y si apostamos efectivamente a la reconstrucción del tejido social, la cultura debe ser prioritaria.

Asimismo, planteamos la educación artística, para profundizar nuestro compromiso con una educación pública de calidad que abarque el desarrollo social y personal de manera integral. En materia de Financiamiento y fomento, votado en el plebiscito, el compromiso es avanzar en una política que supere la concursabilidad y diversifique el financiamiento a través de más programas y planes que otorgan estabilidad a las iniciativas culturales.

Además, situará los fondos concursables en algunos ámbitos específicos de la creación y no como eje de la política de fomento, para que este se pueda desarrollar de manera sistémica, lo que generará una política de fomento con continuidad, seguimiento y evaluación. Por otro lado, esta política de fomento entregará valor tanto al proceso creativo como a los eslabones de la cadena productiva más debilitados, como lo son la exhibición o circulación de los bienes culturales.

Para concretar estos y otros desafíos nos parece tremendamente relevante asumir el compromiso de aumentar el presupuesto en cultura, pensando también en la implementación del Ministerio de las Culturas, las artes y el Patrimonio, avanzando decididamente al 2% del PIB, propuesto por la UNESCO, porque hechos son amores y si apostamos efectivamente a la reconstrucción del tejido social, la cultura debe ser prioritaria.

Los trabajadores de la cultura son uno de los aspectos que mayor preocupación nos generan, a ellos el sistema económico basado en la competitividad, en el crecimiento económico, los ha marginado e incluso ha cuestionado su condición de trabajadores. Su realidad hoy da cuenta de una alta desprotección y precariedad. Por ello perfeccionaremos la legislación laboral existente y los incorporaremos en el sistema de protección social en nuestra propuesta de un nuevo sistema previsional y de un seguro de salud universal. Además, crearemos un Fondo de Cesantía para los trabajadores y trabajadoras de la cultura, basado en la intermitencia laboral del sector.

Nuestra invitación como equipo de cultura del Frente Amplio y de nuestra candidata Beatriz Sánchez es a que conozcan el programa, que no tengamos miedo a mover los cercos que hemos naturalizado y que vayamos más allá de las intenciones o slogans, impulsando una propuesta de verdadera transformación social que juntos haremos posible.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV