Publicidad

Memoria para no repetir la historia

Publicidad
Por: Fares Jadue Leiva


Señor director:

Nací en mayo de 1972. Tenía apenas un año cuando ocurrió el golpe de Estado. Estaba ahí, aunque demasiado pequeño para recordarlo. Pero crecí en los años 80 bajo la sombra de la represión, de la desigualdad y entre el dolor de tantas familias que buscaban a sus familiares desaparecidos.

Pese a nuestra historia desgarradora como pueblo, hoy persisten frases como “yo no viví el golpe”, “hay que dar vuelta la página”, “fueron muertes inevitables”, como si esas palabras pudieran borrar el horror de la dictadura que no sólo fue violencia política y exterminio, también fue hambre, sueldos que no llegaban a fin de mes, enfermarse sin tener medicamentos, familias sin casa, en definitiva, un país sumido en la extrema pobreza y el miedo al dictador.

Han pasado varios años y nos resistimos a olvidar porque un país sin memoria está condenado a repetir la historia. Y cuando algunos referentes políticos normalizan el golpe, justifican la violencia y promueven visiones autoritarias, lo que hacen finalmente es decirnos que estarían disponibles para hacerlo de nuevo.

En Recoleta sabemos del horror de la dictadura, y hoy 30 de agosto, en el día internacional del detenido y la detenida desaparecida, rendimos homenaje a los 82 hombres y mujeres que no pudieron volver a sus casas. Recordarles no es un acto de nostalgia, es un acto de profunda responsabilidad democrática.

Fares Jadue Leiva, alcalde de Recoleta

Publicidad