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La nueva arista de corrupción que se le abre a Sergio Muñoz: obstrucción a la investigación PAÍS Víctor Huenante/AgenciaUno

La nueva arista de corrupción que se le abre a Sergio Muñoz: obstrucción a la investigación

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La vocera de Gobierno, Camila Vallejo, calificó este martes a los implicados en el escándalo como una “posible red de corrupción”, que involucra no solo al exdirector de la PDI, sino también a “expersoneros de Gobierno y líderes políticos, hasta el momento, de la oposición”.


“Soy el representante de la institución. Soy quien representa a estas 12.800 personas. Lo único que quiero es hacer las cosas bien. Quiero una institución profesional, transparente, y ese ha sido uno de los sellos de mi gestión: el control interno”. Con esas palabras se defendía el 23 de enero del año pasado el entonces director general de la PDI, Sergio Muñoz Yáñez, de las múltiples preguntas que recibió en una tensa sesión de la comisión investigadora que se creó en la Cámara de Diputadas y Diputados y cuyo fin era reunir datos “respecto de diversas irregularidades y el posible tráfico de influencias” en la PDI.

Eran mejores tiempos para Muñoz. Hasta el jueves de la semana pasada, era una de las personas más poderosas de Chile y se encontraba concentrado en preparar una postulación nada menos que a la vicepresidencia de Interpol para las Américas.

Hoy, luego de una extensa jornada de formalización, se encuentra en prisión preventiva en el cuartel de la Brigada de Reacción Táctica, en Cerrillos, luego de que la magistrada Francis Felle, del Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, acogiera la petición de la Fiscalía y del Consejo de Defensa del Estado (CDE), de considerarlo como un peligro para la seguridad de la sociedad.

Tras la audiencia, la vocera de Gobierno, Camila Vallejo, salió a fijar la posición del Ejecutivo, en un tono muy duro. Al respecto, dijo que con lo ocurrido “se han revelado indicios de una posible red de corrupción de cuello y corbata, una red que se habría posiblemente organizado para entorpecer las labores investigativas en distintas causas asociadas a corrupción por parte de la Fiscalía”, apuntando a la que podría ser una nueva imputación en contra de Muñoz, por el “extravío” de la hoja de vida de Héctor Espinosa, quien lo antecedió en la jefatura de la PDI.

Al respecto, la ministra Vallejo opinó que “la sola posibilidad de que se haya con esto entorpecido el trabajo de la Fiscalía produce escozor”, junto con añadir que “estamos hablando de una posible red de corrupción de cuello y corbata que implica no solamente al exfuncionario de la PDI, al exdirector general de la PDI, una institución sumamente relevante, sino que también a expersoneros de Gobierno y líderes políticos, hasta el momento, de la oposición”, apuntando sin lugar a dudas a Andrés Chadwick, el exministro del Interior, socio de Luis Hermosilla, primo hermano de Sebastián Piñera y a quien Hermosilla le reenvió al menos uno de los mensajes de WhatsApp que le fueran enviados por el exdirector que ahora se encuentra en prisión preventiva.

Dejando en claro lo anterior, la titular de la Segegob especificó que “estamos hablando del caso Dominga, que involucraba posibles delitos tributarios de cohecho y soborno; el caso Enjoy, que involucraba posibles delitos de cohecho, tráfico de influencias y negociación incompatible”. Ambos casos, por cierto, implicaban al expresidente Sebastián Piñera.

Vallejo también mencionó el caso asociado “al exdirector de la PDI, Héctor Espinosa, y también el caso Guevara, por negociación incompatible, entre otros casos”, agregando que “esta investigación tiene 120 días, pero aún se pueden indagar nuevos delitos y, por lo tanto, es una investigación que sabemos dónde ha partido, pero no sabemos dónde puede terminar”.  

Obstrucción a la vista

Como explicó El Mostrador, la estrategia de la defensa de Sergio Muñoz, asumida por el penalista de Valparaíso (donde Muñoz fue prefecto) Juan Carlos Manríquez, consistió en no negar los hechos por los cuales está acusado –haber filtrado información sobre cinco causas penales, incluyendo la de lavado de activos que afecta a quien le antecedió en la dirección de la PDI, Héctor Espinosa–, sino en tratar de explicar que no hubo daño a las investigaciones y que Muñoz ha cooperado en todo lo que se le ha solicitado.

Sin embargo, el panorama se le puede complicar más de lo que ya está al exdirector de la PDI, dado el aviso que hizo la Fiscalía en la misma audiencia, en orden a que el “extravío” de la hoja de vida de Héctor Espinosa, en la causa que se lleva en su contra, conducirá a una nueva indagatoria en contra de Muñoz, esta vez por obstrucción a la justicia.

En efecto, después que en junio de 2021 la Fiscalía confirmara que investigaba a Espinosa por malversación de caudales, falsificación de instrumento de uso público y lavado de activos, debido al uso indebido de 146 millones de pesos provenientes de gastos reservados, el Ministerio Público comenzó a pedir la hoja de vida del exdirector, pero la PDI, ya bajo el mando de Muñoz –de quien el fiscal Felipe Sepúlveda dijo ayer que tenía una “fidelidad perruna” hacia su antecesor–, respondió que dicho registro se había extraviado. 

Si bien no se trataba de una pieza clave para el proceso, sí era una prueba de contexto importante, en orden a comprobar si era efectivo que la conducta funcionaria de Espinosa era intachable, como decía su defensor, Luis Hermosilla. 

Sin embargo, la policía mantuvo dicha versión y, aunque parece descabellado que a la PDI se le pueda perder algo como la hoja de vida de quien fue el jefe máximo de la institución, no había mucho que hacer al respecto, hasta que el sistema UFED de la Fiscalía Oriente comenzó a extraer la información del celular de Luis Hermosilla, incautado en noviembre de 2023, y allí –entre las 776 mil páginas de chats que fueron encontrados– hallaron múltiples mensajes entre el abogado y Muñoz.

Uno de ellos es justamente del 14 de octubre de 2021, un día después de que el entonces Fiscal Regional de Magallanes, Eugenio Campos (actual director de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía Nacional), le imputó cargos a Espinosa.

Según el relato del órgano persecutor, esa jornada hubo un intercambio de mensajes entre Hermosilla y Muñoz que comenzó a las cinco de la mañana, en medio del cual el abogado comentó que la jueza a cargo de la audiencia estaba muy molesta porque la hoja de vida de Espinosa se hallaba “extraviada”. Frente a ello, Muñoz respondió que “estaba mala y habría sido peor que se ventilaran evaluaciones negativas que tenía”.

La hoja de vida de Espinosa nunca apareció completa. La única versión que se conoce de la misma es una que fue publicada por The Clinic en mayo de 2019, que se entregó vía Transparencia, y que en solo una página (lo normal es que sean decenas de páginas) resume los ascensos, destinaciones y felicitaciones del entonces director de la PDI, y que al final dice que este nunca tuvo sanciones.

Sin embargo, eso no se condice con lo señalado por el exsubsecretario del Interior Jorge Burgos al mismo medio, quien recordó que cuando Espinosa fue designado director general de la Policía de Investigaciones, en 2015, en su hoja de vida constaba una sanción de 14 días de arresto, a fines de los años 80, “debido a la relación extramarital que habría tenido con la pareja de un colega, Eduardo León Hoffman”, quien fue contactado por dicho medio, indicando que aquello “ya está olvidado”. Ante la falta de información, The Clinic solicitó la lista de calificaciones anuales de Héctor Espinosa, pero solo se le entregaron aquellas que abarcan desde 2008 a 2021, argumentándose que las de 1979 a 2008 “no fueron habidas, en virtud a que la información requerida es de antigua data”. 

Lo anterior contrasta con lo dicho en el chat por Muñoz a Hermosilla, pues –a juicio de la Fiscalía– este estaba en conocimiento de la hoja de vida y de lo que contenía, por lo cual el siguiente paso de la Fiscalía Oriente será despejar este aspecto y sumar una nueva imputación. 

“Abogados inescrupulosos”

Aunque Luis Hermosilla no ha sido aún formalizado a partir de lo contenido en el audio grabado en su oficina, que desató todo este vendaval, quien ayer habló sobre la posibilidad de la existencia de delitos de parte de este en lo relativo a los WhatsApps fue Juan Domingo Acosta, abogado de Sebastián Piñera, y quien –cabe recordar– negó que el exmandatario hubiera recibido alguna información proveniente de Muñoz, triangulada a través de Hermosilla y Chadwick. 

En cuanto a la relación entre el exjefe de la policía civil y el exdefensor de Espinosa, Acosta señaló que “me parece que es un delito. Me parece que esto debe ser sancionado de la manera más severa. Esto es muy, muy grave, y espero que la justicia opere de la mejor manera, imponga las penas y las sanciones que correspondan”.

Asimismo, indicó que “uno se preocupa siempre de litigar de manera limpia, como corresponde, por los canales formales, siguiendo la ley, y aparecen estas cosas, con un policía y abogados inescrupulosos haciendo estas cosas sin ningún sentido práctico, porque no tuvo ningún sentido práctico. Toda esta información fluyó de manera absolutamente normal por el conducto. Nunca se necesitó eso”, puntualizó. Además, criticó severamente a Hermosilla, pues dijo que “no sé cuál puede ser la razón de por qué este señor intercambió información de varias causas en que no tiene absolutamente nada que ver, lo cual es contrario a la ética, no solo ilegal. Uno no se puede meter en las causas de otro abogado”, recalcó.

 

 

 

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